22 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Toni Cantó en Valencia y Juan Marín en Andalucía lideran la opción partidaria de negociar con los populares en una transición pacífica

Inés Arrimadas se enroca en Ciudadanos, mientras los críticos del partido piden una fusión con el PP antes de desaparecer

Inés Arrimadas y Toni Cantó.
Inés Arrimadas y Toni Cantó.
Destacados miembros de Ciudadanos en Madrid, Cataluña y Andalucía preparan su salto al PP si finalmente Inés Arrimadas se niega a negociar una futura fusión con el partido de Pablo Casado. La debacle del partido naranja en Cataluña, lejos de fomentar la autocrítica, solo ha provocado que se cierren las filas en torno a su líder nacional y se hable, todavía más, de una fusión PP-C´s.

La estruendosa caída de Ciudadanos en las elecciones autonómicas catalanas ha puesto en el disparadero a Inés Arrimadas que, en vez de apostar por la autocrítica, ha optado por culpar de la debacle catalana al desgaste del partido naranja, algo que habría heredado de Albert Rivera. 

Algunos críticos le han pedido que suelte amarras con dos de las personas de su máxima confianza, Carlos Cuadrado y José María Espejo-Saavedra, pero Arrimadas ha hecho caso omiso y pretende proseguir con su estrategia de mostrar a Ciudadanos como un partido bisagra en el que se pueden apoyar el PP y el PSOE. 

Esta tesis contrasta con la de algunos históricos del partido, que preferirían negociar una fusión con el Partido Popular con el ánimo de contribuir a emborronar el horizonte de Pedro Sánchez y del PSOE en el Gobierno.

La mecha se encendió en Madrid, después de que trascendiera una comida celebrada el pasado mes de diciembre entre Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid con el PP, la consejera de Cultura y Turismo, Marta Rivera, de Ciudadanos y Toni Cantó, lider de C´s en la comunidad valenciana.

El más molesto fue el vicepresidente y socio de Gobierno de Díaz Ayuso en Madrid, Ignacio Aguado (C´s) que se tuvo que enterar de ese encuentro después de que lo publicase el diario Vozpópuli.

Marta Rivera de la Cruz se defendió argumentando que se trataba de comentar asuntos de gobierno regional. Pero desde las filas de los populares en Madrid no estaría mal vista una fusión con Ciudadanos, de la que se habla mucho más después de la debacle del equipo de Arrimadas en Cataluña. Además, Díaz Ayuso ha declarado recientemente que de cara al futuro "no hay nada escrito" sobre una posible fusión o absorción.

Sin embargo, Ciudadanos niega cualquier negociación al respecto y el partido ha cerrado filas en torno a Inés Arrimadas tras los datos de Cataluña. Los "naranjas"  gobiernan en coalición con el PP en las comunidades de Madrid, Murcia, Castilla y León y Andalucía y ayuntamientos como los de Madrid y Zaragoza.

Dicen que incluso el propio Albert Rivera estaría estudiando intervenir en esta fusión, ya que el bufete en el que trabaja, Martínez Echevarría/Rivera, está elaborando para el PP de Pablo Casado los recursos contra la ley catalana del alquiler o la 'ley Celaá' y Rivera se ha mostrado partidario, en privado siempre, de reunificar el centro-derecha español. 

De momento, la actual presidenta de C´s, Inés Arrimadas, prefiere acallar las voces que piden fusión, véase el caso del vicepresidente andaluz Juan Marín, al que se ha sumado Toni Cantó, portavoz del partido en las Cortes valencianas, que ha dejado claro de forma educada que cuenta con muchos más críticos de los que esperaba: "Me han pedido que encabece la oposición, pero el liderazgo de Inés Arrimadas es indiscutible", ha llegado a decir el político-actor en el diario El Mundo. Toni Cantó sabe bien de lo que habla porque ya fue testigo en primera fila de la caída y posterior desaparición de UPyD, cuando Rosa Díez se negó a integrarse en el PP y el partido terminó desapareciendo. Cantó cree que los síntomas de C´s ahora son similares a los del partido magenta de entonces.

De opinión parecida es Juan Marín, líder de C´s en Andalucía. Es de conocimiento público que no existe sintonía entre Arrimadas y Marín, después de que el segundo insistiera en el pacto con PP y Vox para echar al PSOE del gobierno andaluz y se negara a ocupar el lugar de partido bisagra entre PP y PSOE que tanto reclama Arrimadas para el futuro de Ciudadanos.

Renovadores

Dentro de Ciudadanos hay otras voces críticas reconocidas como el grupo de Renovadores C´s, que asegura que la caída del partido en Cataluña no es "solo consecuencia de una mala campaña electoral, sino de un cúmulo de desaciertos, de errores estratégicos y de comunicación, de liderazgo y dirección que se han ido produciendo estos últimos años y que culminan con una campaña electoral fallida".

Inés Arrimadas y Toni Cantó.

El primer error, según ellos, "fue la marcha de Inés al Congreso. Con ello se trasladó una imagen de falta de confianza en la propia capacidad para articular, en torno a C's y el liderazgo de Inés, una auténtica alternativa de gobierno al independentismo. Si bien el PSC y PP no lo iban a poner fácil, Cs debió presentar una moción de censura a Puigdemont. Incluso aunque se hubiese perdido, ello hubiera sido la ocasión de ofrecer un programa de gobierno para Cataluña y visualizar a Inés como líder indiscutible con claras y serias aspiraciones a presidenta de la Generalitat y al mismo tiempo a C's como un partido de gobierno".

Toni Cantó. Foto: TVE. 

Pero en vez de ello, "se apostó por ser y mostrarse como un eterno partido de oposición, incapaz de tejer alianzas con otras fuerzas políticas, así como de establecer complicidades y obtener apoyos en los diferentes ámbitos y sectores de la sociedad catalana con el objetivo de sacar al independentismo del Palacio de la Generalitat".

Otras voces, como la de la exdiputada María Valle, defienden sin embargo, que Ciudadanos no debe integrarse en el Partido Popular: No debe "diluirse en otro partido", por lo que ha reclamado "recuperar los orígenes" y los "valores" que llevaron a su fundación en 2006 atendiendo sobre todo a la militancia: "Un partido sin bases no tiene recorrido", ha defendido Valle, que atribuye a la ejecutiva un "abandono" de los concejales. 

Estrategia fallida

Otro error, según este grupo crítico, "ha sido la estrategia que pretendía aglutinar al PP, PSC y algunas organizaciones civiles para concurrir juntos en coalición electoral a las elecciones de Cataluña. Una estrategia ingenua y con una finalidad exclusivamente propagandística que nacía condenada al fracaso por la falta de un acuerdo previo mínimo entre los partidos y el rechazo desde el principio del PSC".

Y añaden: "Perder casi un millón de votos en Cataluña, y la huida continua y sin parangón de afiliados y cargos electos muestran a todas luces un liderazgo y una estructura de partido que no funciona. Por ello exigimos de forma imprescindible e inaplazable responsabilidades y cambios de liderazgo a nivel nacional y de Cataluña, así como cambios en la organización del partido y en las personas que la componen". 

Antonio Espinosa, de Ciudadanos, en Cataluña.

Antonio Espinosa, diputado en el Parlament de Cataluña en la pasada legislatura, ha sido una de las voces más críticas con la dirección nacional, al exigir en rueda de prensa la dimisión de Carlos Carrizosa como líder de la formación en Cataluña tras su fracaso en las elecciones. Espinosa también ha reclamado a Inés Arrimadas un cambio en la estrategia política para "reorientar" el rumbo del partido, ya que, de no "sacarlo de la deriva" que ha llevado "en los últimos años" puede producirse su desaparición.

Todos los dedos señalan ahora a Arrimadas, heredera de Rivera, como la responsable del "cúmulo de desaciertos" y de la "campaña fallida" que han precipitado la caída de Ciudadanos, por lo que, además de la dimisión de Carrizosa, que "no ha conectado con la sociedad", ha planteado también la del vicesecretario primero del comité permanente, Carlos Cuadrado, que fue el encargado de dirigir la campaña electoral.

Pero más allá de que el número dos del partido a escala estatal y el líder en Cataluña deban renunciar a sus cargos -"hay ceses que no se deberían ni pedir después de lo que ha pasado", ha asegurado Espinosa, el partido debe emprender una reflexión sobre su "modelo" y  su "estructura organizativa", por lo que ha reclamado a la cúpula que se abra a la militancia y atienda las  voces que llegan de abajo.  

Junto a Espinosa se han situado Sergio Sanz, Carmen de Rivera y Maria Francisca Valle. "Inés Arrimadas tiene una imagen falsa porque las personas que la rodean distorsionan la realidad", ha asegurado Espinosa, que se ha declarado "en shock" después de haber escuchado a la líder del partido asegurar que se había hecho "lo correcto".

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