31 de marzo de 2020
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FIN DE SEMANA

La jueza de Instrucción número 6 de Alzira, Elisa Fort, no ha levantado todavía el secreto de sumario y continúan buscando el cuerpo de Marta Calvo

Jorge Palma permanece en silencio siguiendo la estrategia procesal de su defensa mientras la Guardia Civil investiga a su madre

Jorge Ignacio Palma en su conducción ante la jueza.
Jorge Ignacio Palma en su conducción ante la jueza.
Jorge Ignacio Palma no habla. Ha enmudecido. Después de charlar durante horas en el cuartel de la Guardia Civil permanece inmutable y silencioso desde que entró en escena su abogado, primero ante las dos juezas que le interrogaron, una de guardia y la otra titular del juzgado número 6 de Alzira, que instruye la desaparición de Marta Calvo, este martes. Sólo pidió "perdón" aunque no dijo a quien ni por qué.

Jorge Ignacio Palma, único detenido por la desaparición de Marta Calvo y que confesó haber descuartizado y esparcido su cadáver por varios lugares, ha permanecido en silencio ante la jueza de Instrucción número 6 de Alzira, Elisa Fort, que instruye la causa desde la desaparición de la joven valenciana el pasado 7 de noviembre.

El detenido sigue la estrategia procesal marcada por su abogado, que le ha aconsejado permanecer en silencio en tanto no conozca las pruebas que se acumulan contra él, debido al secreto de sumario decretado por el Juzgado desde el inicio. Sí se ha sabido que pidió perdón ante la jueza de guardia que decretó su ingreso en prisión, la titular del juzgado de Instrucción número 2 de Alzira, que se inhibió en favor del número 6 por llevar a cabo la investigación desde el principio. Pero no explicó a quien ni por qué pedía perdón.

El colombiano en sus redes sociales.

No era la primera vez que Jorge pisaba un juzgado español, ya que actualmente se encontraba en libertad provisional tras ser condenado por la Audiencia de Navarra a tres años y tres meses de cárcel por tráfico de drogas en junio de 2018. Pese a encontrarse además en situación irregular en España se decretó su puesta en libertad a la espera de la decisión del Tribunal Superior de aquella comunidad autónoma que debía ratificar o rebajar la condena. Jorge Ignacio ya había cumplido condena en Italia por el mismo delito, cuando fue interceptado con nueve kilos de cocaína.

Lo único que ha trascendido son algunas de las declaraciones efectuadas por Jorge Ignacio tras entregarse a la Guardia Civil de Carcaixent el pasado 4 de diciembre, casi un mes después de la desaparición de Marta. En aquellas confesiones, el colombiano, con antecedentes penales por tráfico de drogas, reconoció haber contactado con Marta, a la que conocía con anterioridad para tener una "fiesta blanca", para celebrar su 37 cumpleaños, es decir, sexo con consumo de cocaína. Tras aquella noche, según su versión, cuando despertó encontró a Marta sin vida y decidió descuartizar su cadáver y arrojar los restos en varios contenedores.

Marta Calvo.

Los investigadores especularon con esta posibilidad después de que comprobaran que el acusado había comprado una sierra en una ferretería de la localidad valenciana de Manuel, donde presumiblemente murió Marta. Sin embargo, continúan rastreando la zona de Manuel y L´Ollería, donde el detenido tenía otra casa, en busca del cadáver.

Asimismo, la Guardia Civil ha comenzado a investigar a la madre de Jorge Ignacio Palma, ya que la mujer acudió a Valencia a celebrar el cumpleaños de su hijo el día 8 de noviembre y pudo haber ayudado en la limpieza de su domicilio, voluntaria o involuntariamente, algo que todavía está por dilucidar. Asimismo,  los contratos de alquiler de las dos casas estaban a nombre de la mujer, a pesar del alto nivel de vida de Jorge, que usaba tres teléfonos móviles, tenía dos coches y usaba una motocicleta de gran cilindrada aunque no había cotizado nunca a la Seguridad Social en nuestro país.

El posicionamiento de estos tres teléfonos es clave para establecer los lugares donde se movió José Ignacio en los días posteriores a la muerte de Marta Calvo. Pero esa labor requiere tiempo de investigación y que las compañías telefónicas aporten esa información al Juzgado, algo que no siempre es fácil ni rápido de conseguir.

Mientras tanto, el portavoz de la familia de Marta Calvo, el psicólogo Mariano Navarro, no ha confirmado que Marta y Jorge se conocieran con anterioridad y se mostró reservado ante la versión del descuartizamiento: "No sé si se conocían, pero si era así se trataba de algo esporádico, no habitual" e insistió en que la prioridad ahora era encontrar el cuerpo de la joven, que tenía 25 años en el momento de su desaparición.

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