14 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Tras la polémica sobre la Imputación de la Infanta Cristina el mallorquín ha abierto su despacho de abogados Pedro Horrach

Pedro Horrach, exfiscal anticorrupción de Mallorca: "En los medios a mí me tocó hacer el papel del malo de la película y a Castro el de bueno en el Caso Noos"

El fiscal Pedro Horrach (Sa Pobla, Mallorca, 1966), fue Fiscal Anticorrupción de Balerare durante casi un década. El caso Noos y su criterio de no imputar a la Infanta Cristina frente al de su ex amigo el Juez Castro lo convirtieron en un personaje público que ocupó portadas de periódicos y horas de televisión. Ahora, ha dado la vuelta a su vida profesional y se dedica desde su despacho de abogados a la defensa penal.

¿En qué momento se encuentra actualmente?

Hace un año y medio tengo abierto el despacho. La decisión fue fruto de la necesidad personal de cambiar. Quería dar un rumbo nuevo a mi vida profesional. Y ahora estoy con la ilusión de crear una empresa de cero. Estoy viendo el mundo desde otra perspectiva.

¿Cómo es eso de pasar de fiscal a abogado defensor?

Cuesta un poco. El objeto es el mismo. Solo cambia el punto de vista. Pero el derecho de defensa es tan sagrado como el derecho a perseguir hechos delictivos.

Después de todo lo que se montó con el caso Noos, ¿Le da miedo aceptar casos mediáticos?

Fue una época de tensión que duda cabe, pero me sentí en muchos momentos mediáticamente puesto entre dicho con muchas críticas a mi labor que creo que el tiempo ha revalidado. Me ha dado la razón. No me asusta. Es más, me motiva.

Pedro Horrach en El Cierre Digital / Bernardo Paz

¿Siempre tuvo clara la tesis de la inocencia de la Infanta Cristina?

Sí, desde el minuto uno. No solo yo, sino el 100% de los investigadores ya sean policiales o de la Agencia Tributaria. Tenga presente que antes de que se hiciera pública la investigación, ya habíamos tomado declaración a 200 personas e incautado mucha documentación y la Infanta ni estaba ni se le esperaba. Estaba todo claro.

¿Es consciente de que para parte de la sociedad sí es culpable?

Hombre es que quién denunció a la Infanta es Manos Limpias. Usted me dirá.

Pero al margen de eso ha quedado ese poso en la calle

Sí y creo que es fruto de los medios de comunicación que crearon un determinado prejuicio que hicieron que se centrara todo en ella. Pasó de estar imputada a condenada en la opinión pública. Es más, luego se la absuelve y sigue siendo culpable.

Es que para muchos es difícil creer que la Infanta no se enterara de nada

En derecho penal conocer no es participar. Creo que se transformó un juicio penal en un foro para valorar la ética de una persona. Hay una frontera y unos límites que no se pueden superar. Yo no estoy para valorar la ética o moral de una persona.

Es que la institución a la que ella pertenece, la monarquía, vive esencialmente de la imagen

Entiendo que tienen la necesidad de ser ejemplar, pero es una valoración más política que penal.

¿Su relación con el juez José Castro terminó por ese motivo realmente?

Fue así. Hubo un punto de inflexión en la relación. En un momento determinado en una resolución judicial se apuntaba una sospecha sobre mí papel. No me molesta la disparidad en los criterios jurídico para estar delante de un tribunal. Me molestó que se insinuase que nos movíamos por motivos espurios. ¿Por qué tengo que consentir eso? Una cosa es que en los medios se diga que soy el defensor en la Infanta y otra cosa es que lo insinúe sobre el papel un Juez de Instrucción.

Foto: Bernardo Paz

Al principio el juez Castro no quería imputar a la Infanta. Incluyo recurrió a la famosa “teoría de la estigmatización” que se había utilizado con Felipe González en el caso GAL. ¿Qué ocurrió para que cambiase de opinión?

No lo sé. Manos Limpias solicitó la imputación y él la denegó. Fue un años después cuando cambió de opión. ¿Qué había ocurrido? Nada. Teníamos las mismas pruebas. Ni una coma más ni una coma menos. Creo que el papel de los medios fue decisivo.

¿Hasta el punto de hacerle cambiar de opinión?

La doctrina procesalista moderna está estudiando las motivaciones de los jueces. No podemos sustraernos del entorno.

¿No han intentado tener una conversación con José Castro para retomar su amistad?

No, no tengo necesidad. Fue una época que no fue fácil ni a nivel profesional ni a nivel personal. Es una época olvidada y no me apetece removerla. La veo con distancia.

¿Qué cree que llevó a Manos Limpias y a Castro a tener el mismo objetivo?

Las motivaciones no las sé. Manos Limpias están siendo juzgados ahora y se sabrán muchas cosas. Creo que tenían un objetivo común y coincidieron. Nada más. Quiero pensar, que la intención fueran distintas y que Castro solo fuera erróneo.

¿Puede que el juez Castro sólo buscase la verdad?

¿Qué verdad? ¿Que la Infanta no fue un solo día al despacho del Instituto Noos? ¿Qué tenían una casa en común? De todo lo que la acusaba: malversación, prevaricación… al final se quedó en un delito fiscal, en una construcción artificial que no había visto en la vida. Se la imputa haber cooperado en un fraude en el IRPF de su marido. Que me digan cómo es posible.

¿Cómo explica lo que de Hacienda le encontrase 13 fincas a la Infanta y nunca volviéramos a saber de ellas?

Error de base de datos. Aparecieron 13 fincas desperdigadas por toda España y no tenía ni pies ni cabeza. No fue el único error. En la Agencia Tributaria balear, Noos aparecía como pagador del IDP de 22 apartamentos en Palma de Mallorca. Nos pusimos a investigarlo y no había nada. Era un error por el que no se llevó nadie las manos a la cabeza.

Hombrem es que el DNI de la Infanta el 14 y es difícil imaginarse que fuera un error

Hay de todo. He visto trabajar a inspectores de Hacienda y si uno mira la causa verán que todo empieza por Hacienda detecta un movimiento de Urdangarín de 30.000 euros en billetes de 500 euros. La Fiscalía Anticorrupción y Hacienda son quienes más casos de corrupción han investigado y en teoría el Gobierno nos da órdenes. Si hubiese habido mayor transparencia se habrían aclarado muchas cosas, la verdad.

Pilar Urbano en su libro Pieza 25, cuenta que usted le prometió unas grabaciones que aclaraban mucho el asunto respecto a la postura que tomó en el caso pero que nunca se las dio ¿Es cierto?

No sé lo que ha hecho Urbano con eso. También dice que estuve en una reunión en Zarzuela y no es verdad.

¿No se ha planteado demandarla?

¿Para qué? Solo faltaría. Le daría más publicidad. Además, estaría todos los días poniendo querellas. Me ha afectado muy poco. Me afectaba que me tildasen de cancerbero de la Casa Real. Todo lo demás no me importa.

"En el caso de la Infanta Cristina se transformó un juicio penal en un foro para valorar la ética de una persona y esa no es la labor de la justicia"

 

¿Tiene la sensación de que ha quedado como el malo de la película?

Verse a uno mismo es complicado. Lo único que sé es que el tiempo y las resoluciones judiciales me han dado la razón. No entendí que las mismas críticas que recibí yo las tres magistradas. Vende mucho mejor tener un malo y un bueno y es el papel que a mí me tocó hacer. El tiempo hace que todo se asiente.

¿La justicia al final funcionó?

Es lenta sí, pero suele llegar. Es un mal endémico de este país. Es difícil cambiarlo si no se ataca el propio sistema. Creo que vivimos en un país que es verdad que tenemos muchos déficits. Las instituciones son fuertes. El Estado de Derecho y la democracia están consideradas.

Es difícil no creer que la justicia está politizada cuando se ven casos como el del juez Marchena y todo lo que se ha montado con el Consejo General del Poder Judicial

Bueno, fíjese en su reacción. Es un muy digna. Puede haber intentos del poder para controlar la justicia, pero hay controles cruzados. Marchena ha estado en su sitio.

Lo descorazonador es que hay otro que ha dicho que sí a lo que él no estaba dispuesto

Hay que patrocinar los cambios legislativos necesarios para que la elección de CGPJ es imparcial y no un instrumento en manos de los partidos.

El pacto entre partidos es importante pero no se entiendo sin la connivencia de algunos jueces

Y de la propia sociedad que somos muy conformistas. Hay poca presión. Somos poco asociativos. Todos tenemos la culpa. Los políticos y para de los jueces y el resto porque no empujamos para que se cambie.

¿Qué nota le pone a Dolores Delgado como ministra de Justicia?

Se enfrenta a situaciones difíciles. No he hecho ninguna valoración. Es un departamento muy complicado.

Las grabaciones de Villajero con ella y Garzón no le dejan en muy buen lugar

Entra usted en el terreno de lo ético e incluso lo político, no en lo judicial.

Si lo grave en esa conversación es que Villajero hable delante de la ministra de Justicia con toda naturalidad de la existencia de grabaciones de prostitutas y jueces que se pueden usar para presionar

Si es así es una desgracia. Se trata de una conversación particular y extraer valoraciones me resulta complicado. Entiendo que ustedes lo hagan porque es su labor. Si todo lo que dice es cierto que es recriminable, criticable e investigable.

¿Existen de verdad presiones de ese tipo?

No lo he visto nunca, ni lo he vivido. Afortunadamente los de mi generación nos hemos formado en una democracia y he visto mucha pulcritud se haga mejor o peor el trabajo.

¿Qué opina de la prisión permanente revisable que ahora vuelve a estar de moda tras la sentencia del crimen de Pioz?

Una persona con 20 años de encierro ya sufre trastornos. No nos podemos permitir como sociedad de que no haya una reacción ante un crimen, pero busquemos algo que tenga más eficacia. En USA hay un asesinato cada un segundo. No ha servido de nada.

¿Cree usted en la reinserción?

Si. Está recogida en la Constitución. Pero no estamos haciendo nada por ella.

Los psicólogos de las cárceles se quejan precisamente de que no les dejan trabajar con tiempo y medios para ello

Hay hechos delitos que, por supuesto no es posible la reinserción, pero no la he visto en ninguno. Seamos un poco realista y no hipócritas, realmente lo que hacemos es segregarlos. Esta es la realidad.

El Caso Noos le dio notoriedad y a usted parece no incomodarle. Entrevistas, posados en Vanity Fair… ¿Se siente un fiscal estrella?

¿Por qué no voy hacer esas cosas? Prensa y justicia deberíamos tener más comunicación. No hay porqué esconderse. Nuestro trabajo es público. Lo de estrella creo que más bien me lo han puesto los medios.

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