01 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

El sindicato Acaip denuncia que el fin de semana se vulneraron los protocolos establecidos en las visitas al Centro Penitenciario valenciano

Continúan las comunicaciones entre presos y familiares en la cárcel de Picassent violando el Estado de Alarma

La cárcel de Valencia.
La cárcel de Valencia.
Según ha denunciado el sindicato de funcionarios ACAIP-UGT, en el centro penitenciario de Picassent, en Valencia, el fin de semana no se restringieron las visitas como en otros centros penitenciarios y un centenar de personas acudieron a la prisión para tener comunicaciones orales con los internos. También se quejan de que los funcionarios no están dotados de mascarillas para atender a los visitantes y los presos.

El domingo comenzaron a aplicarse en todo el territorio nacional las medidas señaladas en el Real Decreto por el que se decretaba el 'Estado de Alarma'. Entre esas medidas se recogía la limitación a la circulación de las personas y las visitas y comunicaciones con los presos en las cárceles españolas.

Sin embargo, según ha denunciado el sindicato de funcionarios ACAIP-UGT, en el centro penitenciario de Picassent, en Valencia, la vida continuó como cualquier otro fin de semana, con cientos de personas de todas las edades (incluyendo niños y ancianos) acudiendo a la prisión para llevar a cabo las comunicaciones orales (tras cristales) con los internos. Todo ello, pese a que esa circunstancia no estaba recogida entre las excepciones de la declaración del 'Estado de Alarma'.

Una vez en el centro penitenciario, los visitantes se distribuían entre las salas de espera de las dos unidades, donde se produjo una concentración de más de 60 personas, en un espacio muy reducido. Dada la afluencia, era imposible garantizar una separación mínima y una ausencia de contactos.

Mientras en más de veinte centros penitenciarios del Estado español se tomaron medidas para evitar que se produjera esa circunstancia, que no es caprichosa, sino que tiene la finalidad de contener y evitar la propagación del coronavirus, en el centro penitenciario de Valencia nadie tuvo a bien tomar esa decisión, según el sindicato Acaip.

La Inspección de Servicios de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias mandó un mensaje a los centros penitenciarios diciendo que aquellos que acudieran a comunicar a las prisiones, lo hicieran normalmente.

 La Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana se inhibió del problema, pese a que desde Acaip‐Ugt se contactó con ellos en la mañana del domingo, aseguran. Toda su respuesta fue que elevaban una consulta al Ministerio de Política Territorial y Función Pública. Asimismo que debería pensarse en limitar o prohibir las mencionadas comunicaciones orales, "pero sin tomar ningún tipo de decisión o iniciativa para ello".

La Dirección del centro penitenciario de Valencia, tampoco tomó ningún tipo de decisión en este sentido, ya que no tenían instrucciones desde Madrid para ello. Casualmente, una vez finalizados esos turnos de comunicaciones, desde el Ministerio del Interior si se emitió una orden para que se suspendieran. "Pero, evidentemente, ya era tarde para ello", añaden desde Acaip.

Los trabajadores que estaban atendiendo estas visitas no disponían de ninguna mascarilla, ni de otros elementos de protección. "Dado el estado en que nos encontramos, con una enfermedad descontrolada, con descubrimientos recientes que indican que en gran medida los contagios se pueden estar produciendo durante la fase de incubación asintomática, debería ser imprescindible que todo el mundo que accede al centro desde el exterior portara una mascarilla, porque no se sabe en que fase puede estar cada uno", dice el sindicato de funcionarios.

El exterior de la cárcel de Picassent.

Desde Acaip‐UGT se lleva toda la semana pidiendo tanto de forma verbal, como reiteradamente por escrito, que se faciliten esos elementos de protección y se ha hecho tanto ante el Ministerio del Interior, como ante la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, como ante la Dirección del centro penitenciario de Valencia. Sin embargo, "no se están facilitando esas mascarillas, ni a quienes atienden a los visitantes, ni a los trabajadores de servicio en los distintos departamentos del centro para no generar alarmismos entre la población interna y los familiares".

"Pero si eso no fuera suficientemente grave, se ha obligado con amenazas de expedientes disciplinarios a trabajadores que se habían llevado sus mascarillas de casa a que se las quitaran", denuncian desde Acaip. "Tampoco hay hidrogeles de base alcohólica para desinfección de manos, ni guantes desechables de protección adecuada para ser utilizados en la manipulación de documentación, o dinero, ni pañuelos desechables", concluyen.

"Se trata de incumplimientos muy graves de las normativas de protección acordadas, se está convirtiendo al Centro Penitenciario de Valencia en un potencial poco de transmisión y propagación de la enfermedad. En resumen una total y absoluta irresponsabilidad", señalan desde Acaip-UGT.

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