23 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

La mayoría de los Estados que penalizan al colectivo LGTB están en Oriente Medio aunque también crece homofobia en países del este de Europa

Los siete peores países del mundo para los homosexuales donde todavía se les criminaliza

Manifestación del orgullo 2018
Manifestación del orgullo 2018
En 2019 la homofobia sigue siendo uno de los principales problemas de odio a nivel global. Desde los primeros movimientos civiles a favor de la libertad sexual, las legislaciones han avanzado y las sociedades se han vuelto más tolerantes. Los casos de homofobia más destacados siguen estando en Oriente Medio y África; no obstante hay más países en el resto del planeta donde la libertad sexual y la seguridad para el colectivo LGTB es inexistente.

Los países que más han avanzado en derechos civiles para personas no heterosexuales han sido los occidentales: Canadá, España, Estados Unidos, Alemania o Uruguay son algunos de los que poseen legislaciones más avanzadas en la materia. A pesar de ello, la homosexualidad sigue siendo un tema tabú o incluso penado en numerosos países cercanos o conectados a estos por algún tipo de relación, lo que demuestran todo el trabajo pendiente en esta materia. 

Honduras: El pequeño país centroamericano está caracterizado por ser una sociedad conservadora y religiosa. Aunque la legislación estatal protege en diversos casos a las víctimas de violencia por orientación sexual y discriminación, en la práctica la situación es muy distinta. Los casos de violencia contra personas por su orientación sexual son muy comunes y la impunidad ante estos delitos ronda el 95% en 2018, según fuentes oficiales. El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos asegura que las personas de la comunidad LGBT son “víctimas de estigmatización, discriminación y violencia por su orientación sexual e identidad. Aun con una legislación antidiscriminación avanzada para Centroamérica, Honduras registra una de las tasas de rechazo social e impunidad más altas. Tres de cada cuatro hondureños se oponen a una hipotética aprobación del matrimonio igualitario.  

Jamaica: la isla del Caribe suele ser un destino paradisíaco para las vacaciones, pero sufre una legislación muy dura contra los homosexuales. La legislación condena hasta con 10 años de cárcel la homosexualidad y puede conllevar a trabajos forzados. Según Amnistía Internacional, “los homosexuales de Jamaica, o los que son sospechosos de serlo, son víctimas a diario de tratamiento como enfermos, de acoso policial e incluso de tortura”. Las organizaciones de derechos humanos como el Observatorio de DDHH de Jamaica aseguran que “la policía está apoyando activamente la violencia homófoba, es ineficaz a la hora de investigar denuncias de abuso, y detiene a hombres simplemente por sus conductas supuestamente homosexuales”, el paraíso caribeño resulta ser uno de los más peligrosos para la comunidad LGBTI.

Guyana: la excolonia británica del norte de Suramérica tiene la legislación más extrema de la región. La homosexualidad es ilegal para los hombres, aunque las mujeres sufren discriminación social. Los hombres que mantienen relaciones con otros hombres pueden ser condenados de dos años de prisión a cadena perpetua. La legislación ha intentado ser cambiada por el actual Gobierno que en 2012 abrió un debate sobre la penalización de la sodomía. No obstante, los grupos políticos y religiosos han mostrado su rechazo a este planteamiento.

Polonia: el país de la Unión Europea es quizás el peor para ser homosexual, con una fuerte influencia de su pasado soviético y con una sociedad religiosa y conservadora, el tratamiento a las personas LGBT no es el mismo que en otros países de la Unión. Aunque el cambio de sexo es legal y no se penaliza la homosexualidad, la llegada al poder del partido Ley y Justicia ha representado para muchas ong la introducción de la homofobia en las instituciones. El mismo presidente Kazimierz Marcinkiewicz ha declarado que “si alguien intenta contaminar a los otros con su homosexualidad, el Estado debe intervenir”.

Antigua y Barbuda: estas Antillas del caribe penalizan la homosexualidad con 15 años de prisión entre adultos y 5 años si se produce entre menores de edad. No existen leyes de protección y la homofobia es general entre los ciudadanos de las islas. En 2016, en un reunión regional los ministros exteriores solicitaron eliminar las leyes contra la sodomía, sin embargo, después de que Belice despenalizara la práctica, el primer ministro aseguró que no tenía intenciones de hacerlo.

La Iglesia Anglicana de Barbados ha apoyado abiertamente la celebración del Orgullo en una isla que prohibe la sodomía.

Barbados: la pequeña isla del caribe oriental posee una de las penas más importantes, hasta cadena perpetua para homosexuales, una ley que aunque está casi en desuso no impide que varios jueces dictaminen prisión para personas que mantienen relaciones con su mismo sexo. Varias organizaciones y figuras de la isla como Rihanna han apoyado la derogación de las leyes, incluso la Iglesia Católica y Anglicana se ha pronunciado a favor de despenalizar la homosexualidad, ya que solo es “moralmente incorrecta”, pero no punible. No obstante, el Gobierno apoyado por grupos fundamentalistas ha aclarado que no despenalizará. En los últimos años, más de 300 barbadenses han solicitado asilo en Reino Unido, Canadá y Estados Unidos por ser de la comunidad LGBT.

Ucrania: después de la caída de la Unión Soviética las personas LGTB han comenzado a visibilizarse, no obstante, los gobiernos cercanos a Rusia han impedido en varias ocasiones las manifestaciones públicas o “propaganda” homosexual. Desde 2013, se puede celebrar manifestaciones del Orgullo, normalmente con conflictos y enfrentamientos callejeros. Hasta 2019, con la entrada de un nuevo gobierno no se ha podido dar protección completa a una marcha por la igualdad de derechos. La sociedad ucraniana está mayoritariamente en contra del matrimonio igualitario, pero el acercamiento con la Unión Europea podría cambiar la situación.

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