25 de abril de 2019
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FIN DE SEMANA

APEL informa al Colegio de Administradores de Fincas de Sevilla del amparo a la contratación de empresas 'amigas' de dudosa transparencia y legalidad

Los limpiadores de Sevilla en pie de guerra: la patronal inicia acciones legales por competencia desleal

La Asociación Patronal de Empresas de Limpieza de Sevilla y Provincia (APEL) inicia acciones legales contra la competencia desleal y la contratación laboral irregular en el sector de la limpieza. APEL informa al Colegio de Administradores de Fincas de Sevilla del amparo a la contratación de empresas 'amigas' de dudosa transparencia y legalidad por parte de algunos colegiados.

La Asociación Patronal de Empresas de Limpieza (APEL) anuncia que procederá a denunciar ante la Inspección de Trabajo y organismos competentes “prácticas de contrataciones laborales irregulares y competencia desleal de las que tenga conocimiento, incluidas las conductas y prácticas carentes de ética profesional” así como de quienes “amparan, toleran y contratan servicios de limpieza que no reúnen los requisitos mínimos de legalidad y transparencia, tal como empresas o pseudoempresas que gestionan su actividad desde domicilios particulares o en naves de polígonos industriales, cerradas a cal y canto, y que dificultan el acceso de personas ajenas o inspecciones de trabajo”.

Así las cosas, según APEL “cualquier persona provista de un cubo, un cepillo de barrer y un recogedor de basura, sin cualificación profesional alguna, sin idea en la aplicación y metodología de las tareas propias de limpieza, se puede lanzar a la calle y ofrecer servicios de limpieza a precios de hace 10 o 15 años”. Además, denunciar que dichas personas que están en paro y que “mientras cobran sus prestaciones, se dedican a estas tareas con dos o tres personas que ni tan siquiera las tienen dadas de alta, praxis ésta que algunas pequeñas o medianas empresas del sector también practican en perjuicio de la dignificación de éste”.

De esta manera pretenden poner freno a “la competencia desleal y el intrusismo” que según denuncias se ha hecho un hueco en el mercado de la limpieza “con el beneplácito de determinados administradores de fincas”. Esto llevo al “constante y paulatino cierre de empresas legales y transparentes, con el consiguiente engrosamiento de las listas del paro y el incremento de una competencia desleal que no cubre los costes mínimos de salarios y seguridad social de los empleados”.

En este sentido, APEL tiende la mano al Colegio de Administradores de Fincas, para establecer un nuevo protocolo de colaboración real y efectivo que suponga una garantía para la sociedad consumidora de los servicios que ofrecen ambos colectivos. Sin olvidar que con cierta frecuencia, empresas del sector de la limpieza cuando se encuentran prestando sus servicios en comunidades de propietarios, y éstas contratan o cambian de administrador de fincas, éste, aunque en la comunidad no exista descontento alguno con la actual prestataria, subliminal o directamente, ofrece los servicios de limpieza de empresas amigas con las que ya viene trabajando habitualmente, creando conflictos entre los comuneros/vecinos y la empresa actual, para al final, provocar una rescisión de contrato y formalizar otro nuevo con la empresa amiga. Y, en la mayoría de las ocasiones estos administradores de fincas, no informan a los comuneros correcta y adecuadamente de las consecuencias legales que se pueden derivar al contratar empresas que obran al margen de la ley o de dudosa transparencia.

El futuro parece caminar hacia un incremento de la mecanización y la especialización que se observará con mucha más claridad en las grandes empresas y, en menor medida, en las medianas, mientras que las pequeñas seguirán ofreciendo, en términos generales, servicios de limpieza convencional. Por ello, las pequeñas y medianas empresas son las que se encuentran en una situación más comprometida, ya que tienen muy difícil evolucionar hacia una estructura empresarial que le dé la posibilidad de optar a los grandes concursos de la administración, y tampoco pueden optar en igualdad de condiciones por buscar nuevo mercado en particulares o empresas y pequeñas comunidades de propietarios porque, tal y como está evolucionando el mercado ante esta crisis, no es rentable económicamente, y muchas tienden a desaparecer; siendo Sevilla una de las provincias que aglutina más empresas de limpieza y donde más casos de intrusismo y piratería se detecta, dando lugar a una guerra de precios que en la mayoría de las veces no cubren los costes mínimos de salarios y seguros sociales. Por lo cual, quienes más padecen estas anómalas prácticas de comerciar son los trabajadores que aceptan condiciones de contratación precarias y salarios que no se corresponden con lo establecido en el convenio del sector limpieza, y también quienes desde la legalidad y transparencia intentan mantenerse en un mercado que casi nadie reconoce, ni está dispuesto a pagar lo que, en aplicación de las tablas salariales establecidas en convenio, corresponde para cubrir los gastos laborales y seguridad social, entre otros.

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