14 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Finalmente las pistas llevaron a incriminar a Daniel S.S., único detenido como presunto autor del crimen

Crimen del tapicero: Las claves que investigó la Policía antes de dar con el asesino, cuyo único objetivo era el robo

Fernando, de 62 años, fue asesinado en su propia tienda el pasado 4 de noviembre
Fernando, de 62 años, fue asesinado en su propia tienda el pasado 4 de noviembre
Finalmente el presunto asesino del tapicero madrileño Fernando López puede ser Daniel S.S. de 45 años y que vivía en la calle Olivillo, en el barrio Lucero de Madrid. Este individuo habría matado, presuntamente, a López, un tapicero que regentaba la tienda “Tapifer” en el número 122 del Paseo de Extremadura por un puñado de billetes.

Comienza a cerrarse el círculo del conocido como “crimen del tapicero”. El asesino podría tratarse de un ladrón que asesinó a Fernando López en su tienda de decoración “Tapifer” por un puñado de billetes. Desde que una vecina encontrara su cadáver el 4 de noviembre en su tienda, han pasado doce días donde se han manejado varias hipótesis para descubrir la identidad del criminal.

Según el diario ABC, fuentes de la investigación indican que podría tratarse de Daniel S.S. de 45 años y con carácter de “degenerado”. Fernando, de 62 años, casado y con un hijo y una hija, se hallaba tranquilamente en su tienda en el número 122 del Paseo de Extremadura sin percatarse que minutos antes había sido observado supuestamente por su asesino mientras sacaba dinero.

Sobre las 11:00 de la mañana el individuo entró en la tienda y asesinó al tapicero sólo para robarle todo el dinero. Fernando recibió de su atacante cuatro golpes en la cabeza y varias puñaladas en la espalda con unas tijeras.

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Varios vecinos del lugar se acercaron a la tienda después de la muerte de Fernando

El establecimiento, al no tener cámaras de videovigilancia, dificultó el trabajo policial, ya que se tuvieron que peinar locales cercanos a la tienda de Fernando para encontrar imágenes que dieran con el asesino. Incluso, la Policía consultó en la sucursal bancaria de enfrente, de la que era cliente el decorador, y confirmaron que no había sacado una suma considerable de dinero, de ahí que el botín fuera exiguo.

El presunto asesino había sido sometido a una estrecha vigilancia hasta proceder a su arresto y ser llevado a la comisaría del distrito de Tetuán.  Según los investigadores, es una persona “muy violenta y agresiva” y habría cometido el crimen mientras robaba.  El Grupo VI de Homicidios de la Policía Nacional de Madrid se hizo cargo de la investigación.  El detenido tenía antecedentes por violencia. Hacía poco había zanjado a ladrillazos una discusión de tráfico en un paso de cebra.

Descartada la venganza como móvil del crimen

Se investigaron posibles enemigos de Fernando, pero los agentes no encontraron respuesta, ya que Fernando era un hombre ejemplar y amigable. No tenía ningún problema ni con vecinos ni con los vendedores las tiendas cercanas a la suya.

De hecho, el día posterior a su asesinato, Víctor, el dueño de la cafetería de enfrente donde solía desayunar Fernando, señaló que era un hombre normal y nada sospechoso, un vecino más. Limpiaba las hojas que había fuera del portal y luego hacía su vida normal. El mismo día de su asesinato, el hostelero y el tapicero hablaron sobre el puente de “todos los santos” y asegura que no le notó nervioso, sin preocupación.

El presunto asesino fue detenido por la Policía Nacional

Es entonces cuando comienza la búsqueda del asesino y entran en juego Emilio y Manolo. La Policía entró en el barrio Lucero, situado en el distrito de Latina, con el fin de encontrar al culpable de la muerte del tapicero. El primero era un hombre que tenía múltiples antecedentes por robo con violencia, con fuerza, tenencia ilícita de armas, lesiones y violencia de género. Incluso, en una ocasión llegó a casa con una garrafa de gasolina y amenazó con quemar a su pareja.

Emilio vivía en la calle del Olivillo y en su casa encontraron un objeto de la víctima, su documentación y ropa del sospechoso ensangrentada. El análisis demostró que se trataban de restos del comerciante. Además, diario ABC entrevistó a una vecina a la que le pudo robar este mismo individuo tres días antes. Las investigaciones están tratando de averiguar si Emilio era el mismo hombre que robó a esta mujer y que asesinó a Fernando.

Todo parecía resuelto, pero entra en acción un segundo sospechoso, Manolo, un toxicómano que vive en el número 22 de la calle Sepúlveda. Un vecino del barrio, explicó a elcierredigital.com que era conocido en la zona y desde hace poco vivía con sus padres en el Paseo de Extremadura, aunque su residencia original estaba la calle Sepúlveda, una vivienda que registró la Policía buscando pruebas.

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Fernando regentaba su tienda "Tapifer" en el número 122 del Paseo de Extremadura

El vecino aseguraba que su madre era vendedora de lotería en el barrio, mientras que él ejercía de taxista y que, pese haberse desenganchado de las drogas, hacía unos meses que había empezado a consumir heroína. Algo que concuerda con las informaciones del diario ABC es que “hace poco vino la policía a su casa porque pegaba a su mujer”, según declaraciones de este residente de la zona, el cual afirma que Manuel tiene un hermano al que llaman Perico y que los dos han sido “muy malos” durante su vida.

De momento, el caso sigue en manos del juzgado como afirmaron esta semana desde la jefatura de Policía de Madrid a elcierredigital.com. Por lo tanto, habrá que esperar hasta que haya una hipótesis firme para descubrir la verdadera identidad del autor del “crimen del tapicero”.

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