27 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

Se casa en régimen de separación de bienes el próximo 16 noviembre con Carlos Torretta, hijo del famoso modisto

Así será la boda de Marta Ortega, la heredera de Inditex: millones, un notario y dos días de celebración

Carlos Torretta y su futura esposa Marta Ortega
Carlos Torretta y su futura esposa Marta Ortega
El día 16 de noviembre será finalmente la fecha elegida por Marta Ortega, la heredera del emporio Inditex, para contraer matrimonio con Carlos Torretta. Tras retrasar en enlace, la hija de Amancio Ortega, se casará por segunda vez en A Coruña

Marta Ortega,de 35 años, ha elegido la residencia de sus padres  en Parrote  (A Coruña) donde, el pasado mes de marzo, tuvo lugar la pedida de mano. Un edificio de arquitectura típica coruñesa, con fachada de piedra y galerías blancas, que se asoma al paseo marítimo. Será en la más estricta intimidad, tan solo rodeados de sus familiares más cercanos, como es deseo de los novios.

La boda será civil ante notario, una modalidad aprobada por Alberto Ruiz Gallardón en su paso por el Ministerio de Justicia a la que se han sumado otras famosas como la presentadora Cristina Pedroche en su enlace con el cocinero Dabiz Muñoz. El encargado de casarlos será el notario Francisco Manuel Ordóñez, el de cabecera y amigo personal de Amancio Ortega. Al igual que ocurrió en su primera boda, Marta contrae matrimonio en régimen de separación de bienes. Los invitados a la ceremonia serán 50 personas, pertenecientes el círculo más íntimo de la pareja.

Ese mismo día 16 se celebrará un cóctel en el Real Club Náutico de A Coruña y a la jornada siguiente, el 17, se culminarán las celebraciones con una fiesta de gala en el Centro Hípico Casas Novas, en Larín (Arteixo), que fue un regalo de su padre, Amancio Ortega, para que pudiera entrenar con los caballos, la verdadera pasión de la heredera de Inditex. A las dos fiestas acudirán en torno a 200 invitados.

Entre los nombres confirmados como invitados destacan los de Álvaro Falcó (hijo del marqués de Cubas y Marta Chávarri), Diego Osorio, la modelo Eugenia Silva y María y Marco Juncadella, hijos de Jose María Juncadella y de la princesa Cristina de Hohenlohe. Pero, sin duda, la más esperada es Athina Onassis, nieta del mítico armador griego y una de las mejores amigas de Marta, unidas por su afición a la hípica. Se descarta que acuda la otra amiga de la novia, Tamara Falcó, hija del marqués de Griñón e Isabel Preysler.

Marta Ortega publicó esta foto de Mario Sorretti en su Instagram 

Hay que reseñar que en las tarjetas de invitación los novios informaban a sus invitados de su deseo de convertir sus regalos de boda en donaciones directas a una ONG dedicada a la protección de niños con parálisis cerebral. 

El secreto mejor guardado del enlace es el traje de la novia. En su anterior boda con el jinete Sergio Álvarez, no optó por un diseño de Zara como habría sido lo esperado sino que usó un modelo de Narciso Rodríguez. En esta ocasión, voces de la conocida empresa textil, anuncian que les gustaría que Marta optase por un diseño de la casa. Tampoco se puede descartar que recurra a una creación de su futuro suegro Roberto Torretta.

Una relación discreta

La relación entre Carlos Torreta y Marta Ortega comenzó hace tres años. En esos momentos Carlos vivía en Nueva York como bróker de supermodelos. En un viaje acompañando a varias top-models al Festival de Cine de Cannes aprovechó para hacer una escapada a Madrid para asistir al concierto de Bruce Spreenting en el Santiago Bernabéu. Allí conoció a Marta empezando una historia de amor que culminará en boda el próximo 16 de noviembre. Marta en esos momentos atravesaba una mala época tras su separación del jinete asturiano Sergio Álvarez, con el que se casó en 2012 en el pazo de Anceis. Tras dos años y un hijo en común, Amancio Jr., se divorciaron.

Tres años después de empezar su relación con Torretta, Marta ha dado un cambio a su vida y ya parece no preocuparle tanto aparecer en los medios de comunicación. Junto a Carlos se ha dejado ver en los premios Oscar y, recientemente, en el front row del desfile de Valentino en la Semana de la Moda de París. Hace unos meses también sorprendió con una foto en sus redes sociales desnuda de cintura para arriba y de espaldas. Una instantánea tomada en Barbados por Mario Sorrenti, uno de los grandes fotógrafos de moda.

¿Quién es Marta Ortega?

Marta es la hija única del segundo matrimonio de Ortega. Amancio se casó en primeras nupcias con Rosalía Mera con la que tuvo dos hijos. Mucho antes de su divorcio con Rosalía, a la que le correspondió una gran fortuna en el reparto, Amancio Ortega inició una relación sentimental con Flora Pérez Marcote, en sus inicios trabajadora de Inditex. Tras 19 años de convivencia juntos, se casaron finalmente en el año 2002 en el Pazo de Anceis, una vez que el grupo textil salió a bolsa (mayo 2001).

Amancio Ortega con su hija Marta, fruto de su segundo matrimonio

Ortega conoció a su actual mujer cuando trabajaba como dependienta en el establecimiento que la firma Zara tenía en la calle coruñesa de Torrerio. Flora era la encargada de esta tienda, la predilecta de Amancio. Su relación con Flora fue paralela con el inicio del declive de su matrimonio. En un último intento por salvarlo, Flori, como es conocida, fue trasladada a la tienda de Zara en Vigo, situada en la calle Roda, donde también ejerció como encargada. Dicen que toda esta operación de “destierro” fue ideada por la hermana mayor de Amancio, Josefa, amiga de Rosalía. Pero ni por esas la situación se arregló. Amancio Ortega abandonó finalmente el domicilio familiar y se instaló en solitario en un edificio situado en la céntrica plaza coruñesa de Orense, en los números 7-8. Incluso, a veces, llegó a dormir en una habitación que se había preparado en la fábrica.

Amancio y Flora tuvieron en 1983 una hija, Marta. La vida de la joven tampoco ha sido siempre un camino de rosas: cuando ella nació, su padre estaba todavía legalmente casado con Rosalía Mera. Flora y la niña vivieron solas en Vigo durante varios años, a la espera de que Amancio arreglase la situación con su esposa legítima. Aquel divorcio se llevó a cabo con una discreción exquisita: nada se supo de los términos del acuerdo y los protagonistas nunca dieron que hablar. Todo se resolvió a puerta cerrada. Una vez que fue posible, Amancio se unió a la madre de su tercera hija y los tres se instalaron en A Coruña, en un piso amplio y céntrico, pero en absoluto parecido a un palacio. Allí pasó Marta su adolescencia. Hoy la casa que ocupa la familia Ortega (un octavo unido a otro piso), forma parte de un complejo inmobiliario edificado por la empresa Álvarez Conchado, de la cual Inditex llegó a poseer un 30% de su capital. Este dúplex está situado en un barrio de clase media, conocido por Zalaeta, frente a la playa del Orzán, aunque en A Coruña se le denomina Zaraeta por el extenso número de ejecutivos y mandos de la empresa textil que viven en él.

La hija menor de Amancio Ortega es el ojito derecho del fundador de Zara y presidente del imperio textil. Marta tiene 35 años, una educación exquisita y una pasión: los caballos. Su disciplina, su constancia y concentración la llevaron a convertirse en una de las principales promesas de la hípica en España. Su pasión por los caballos se la ha transmitido su padre, que es capaz de coger su avión Falcon 900 y desplazarse hasta el Reino Unido para comprar los mejores caballos para su hija. De hecho, por y para su niña, Amancio Ortega construyó el espectacular Centro Hípico Casas Novas, en la finca de Corzo, una antigua factoría lechera, donde invirtió nueve millones de euros. Se trata de una heredad de 30 hectáreas situada en Arteixo (A Coruña), localidad donde reside el imperio Ortega, y donde se celebran desde el año 2000, fecha de su inauguración, algunos de los concursos internacionales más importantes del calendario ecuestre a los que acuden los mejores jinetes. Son muchos los invitados ilustres que acuden al centro hípico del dueño de Inditex. Por ejemplo, es habitual ver a Athina Roussel Onassis, nieta del multimillonario griego Onassis, junto a su marido, el jinete brasileño Doda; o también a una de las amazonas más glamourosas del momento, la princesa Haya de Jordania. O a Cayetano Martínez de Irujo, con quien la heredera de Zara mantiene muy buena relación, al igual que con su ex esposa Genoveva Casanova.

De ella dicen que es sensata y “muy normal”. Pero nadie, ni siquiera la propia Marta, puede olvidar que un día heredará una fortuna y parte del imperio que su padre ha creado. Cuando Marta cumplió los 18 años sus padres organizaron para ella una fiesta en el Playa Club, una conocida discoteca coruñesa situada cerca de Riazor, con el fin de presentarla en sociedad. Un aparatoso accidente montando a caballo en vísperas del acontecimiento no fue óbice para que la fiesta se suspendiera. Marta se tomó el contratiempo con buen humor y acudió a la cena con su escayola, dos muletas y una silla de ruedas. Era la puesta de largo de la hija menor de Amancio Ortega y allí acudieron herederos de ilustres apellidos recién salidos de la adolescencia. Muchos de ellos pasaron los días previos (Navidad 2001-2002) alojados en el conocido Hotel Atlántico. Marta no iba de blanco ni de azul como marcan las pautas de las puestas de largo, llevaba un vestido negro con un gran escote donde brillaba un gran crucifijo.

Marta Ortega con su primer marido el jinete Sergio Álvarez

Marta Ortega Pérez inició sus estudios en el colegio de los jesuitas de Santa María del Mar (A Coruña). Luego marchó a Suiza y posteriormente a Inglaterra para estudiar la carrera de Empresariales, en la rama de dirección y administración de empresas. Lo hizo en el European Business School, de Londres. Dicen que no era una gran estudiante, que no sacaba buenas notas, pero que tenía mucha fuerza de voluntad y espíritu de trabajo. Que es tenaz. Que debido a su seriedad aparenta más años de los que tiene. Que domina perfectamente tres idiomas: inglés, francés e italiano. Que se parece mucho a su madre, Flora, tanto físicamente como en su actitud ante la vida. Que con ella comparte los puestos ejecutivos en las sociedades familiares, por ejemplo, como administradora de Inversiones Menlle, S.L. o como vicepresidenta de su filial Caroada S.L.  Que estas dos sociedades, con unos recursos propios que superan los 250 millones de euros, se crearon pensando en que poco a poco la niña aprendiera a gestionar fuertes inversiones. Antes de la salida a Bolsa de Inditex en la primavera de 2001, la propia Marta poseía un 0,99 por ciento de las acciones del grupo textil por cuya venta percibió 15.067 millones de pesetas. Hoy además ocupa el cargo de responsable de diseño de Zara Woman.

Su vida sentimental

Fuera de los negocios y de las aulas, sólo se le conoce la afición por montar sus caballos pura sangre (entre ellos, Roxett, Loughtown Atlanta y Ringwood Mac D), entrenar y participar en las competiciones de salto de obstáculos, su disciplina preferida. “Yo empecé a montar a los diez años, con amigos. Tenía un pony. A los doce años, mi entrenador, el jinete Tino Torres, me animó a saltar. Y es lo que me gusta, más que otras disciplinas como la doma”. Para participar en ellas dispone de un camión Mercedes último modelo, con el que también marcha a Francia, donde ha pasado veranos entrenándose. Durante mucho tiempo Marta acudía a estos lugares con una institutriz inglesa que se ocupaba de atenderla en todas sus necesidades. La heredera menor de Ortega mantuvo al inicio de los 2000 una activa vida social y se relacionó con lo más granado de la sociedad española. Es amiga de Tamara Falcó, a quien conoció cuando la hija de Isabel Preysler trabajó en Inditex. Quizá arrastrada por estas amistades apareció por entonces en las principales páginas del corazón de los medios de comunicación. Durante un tiempo se dejó ver cogida de la mano del que es su actual novio, Gonzalo Testa Ornat, jinete del Real Club de Polo de Barcelona e hijo de unos conocidos empresarios catalanes.

Uno de sus romances más sonados fue con José Bono Rodríguez, hijo del que fuera primer ministro de Defensa bajo el mandato socialista de Rodríguez Zapatero. Se trataba de un joven galán de su misma edad, que también tuvo la fortuna de que papá le pusiera a su entera disposición, a comienzos del año 2002, un picadero denominado “Hípica de Toledo”, en esta ocasión a las afueras de la ciudad imperial de Toledo, donde el omnipresente Bono tiene su imperio político y familiar. Toda la prensa del corazón se hizo eco de este romance entre Marta Ortega y Pepe Bono junior, hijo de José Bono y Ana Rodríguez Mosquera, y estudiante de Periodismo y Derecho en el centro privado madrileño Villanueva, institución educativa ligada al Opus Dei. Ambos se conocían desde hace tiempo ya que compartían numerosas competiciones hípicas. Estas coincidencias fueron consideradas por muchos como el inicio en el año 2003 de una relación sentimental que luego no fructificó. Otro de los novios de la heredera menor de Ortega fue José María Arias, hijo del presidente del Banco Pastor y sobrino nieto de la Condesa de Fenosa, Carmela Arias Díaz de Rábago. Otra fortuna gallega.

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