22 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Los progenitores mantuvieron a los menores en un piso ocupado en Coria del Río desde 2017, año en el que les fue retirada la custodia de sus hijos

Detalles del 'secuestro' de tres niños por sus padres durante cinco años, sin llevarles al colegio ni al médico

Detención de los padres de los menores en Coria del Río.
Detención de los padres de los menores en Coria del Río.
Los padres de tres niños retenidos durante cinco años en una vivienda ocupada de Coria del Río han sido detenidos. La custodia les fue retirada por Protección de Menores de la Junta de Andalucía al percibir, en 2017, que los niños se encontraban en situación de desamparo. Los progenitores tenían reiterados antecedentes penales, principalmente por robo, además de no poseer trabajo conocido. El abogado Alberto García Cebrián analiza este caso.

Se ha conseguido localizar a tres menores, desaparecidos en 2017, en un inmueble ocupado en Coria del Río. Los niños estaban encerrados y no podían salir a la calle ni estaban acudiendo al colegio ni al centro médico.

Según ha trascendido, la custodia de los niños fue retirada por Protección de Menores de la Junta de Andalucía al detectar que estaban en situación de desamparo hace cinco años, cuando residían en el Polígono Sur de Sevilla. Por aquel entonces, estos niños tenían dos, tres y ocho años, y los padres acumulaban reiterados antecedentes penales, principalmente por robo. Además, los padres no tenían un trabajo conocido.

En 2017, se dieron por desaparecidos a los niños y se alertó de una posible sustracción de menores. Los padres optaron por no entregar a los niños, escondiéndolos e impidiendo que se pudiera llevar a la práctica la tutela declarada por la Junta de Andalucía.

La Policía Nacional ha procedido a detener a los padres por la presunta comisión de un delito de sustracción y retención ilegal de sus tres hijos menores de edad. La posible pena a la que se podrían enfrentar sería de prisión de dos a cuatro años e inhabilitación de la patria potestad de cuatro a diez años. Además, al padre se le añade la supuesta comisión de un delito de atentado contra la autoridad derivado de su detención.

Ocupación ilegal en una vivienda con una puerta 'antiocupa'

Paradójicamente, la familia convivía en una vivienda ocupada que no tenía llaves para acceder, sino una puerta blindada 'antiocupación'. Cuando los padres regresaban al inmueble golpeaban la puerta a modo de contraseña para que los niños le abrieran desde el interior. No se sabe exactamente qué han vivido estos niños, pero tendrían pautas de sus padres para mantener esta situación de clandestinidad.

Los padres deben procurar lo mejor para sus hijos y mantenerlos encerrados en una situación de precariedad sin escolarización, asistencia médica, ni socialización no entraría dentro de lo que es mejor para ellos.

Los niños han vivido en la clandestinidad cinco años

Si los padres hubieran pretendido escolarizar a algún niño o llevarle al médico para cualquier asistencia sanitaria, inmediatamente se hubiera hecho cargo del menor la Junta de Andalucía y se habría dado la voz de alarma para localizar a los demás niños para ampararlos, al igual que se hubiese hecho con los padres para enjuiciarlos.

¿No han necesitado ir al médico ninguno de los tres menores durante cinco años? En este tiempo atrás, con la pandemia de la Covid 19, menores y adultos lo pasaron mal por mantener un confinamiento de tres meses. En este caso, los menores han sufrido un confinamiento forzoso de cinco años.

Instalación de una puerta antiokupas.

Los padres tampoco podían identificarse en administraciones públicas pues, de haberlo hecho, la Policía Nacional los hubiera detenido y la Junta de Andalucía se habría hecho cargo de la tutela de los tres niños.

Suele repetirse como argumento en muchas sustracciones, para justificar la actuación, que se está intentando proteger a los niños por algún miedo más o menos fundado respecto del otro progenitor. En este caso no existiría justificación, pues lo que están evitando al ocultar a los niños es que la Administración se haga cargo de la educación y cuidados de los menores, lo que precisamente los padres han estado impidiendo con la crianza de los niños en clandestinidad.

Sustracción de menores por parte de ambos progenitores

No son pocos los casos de sustracción de menores que se denuncian en los juzgados y se reproducen en los medios de comunicación, pero en la mayoría de ellos se trata de una sustracción por parte de un progenitor impidiendo que puedan estar en compañía y cuidado del otro.

Lo impactante de esta noticia es que han sido ambos padres los que, a sabiendas de que no tenían la custodia de sus hijos —pues había sido retirada y declarado la tutela por la Junta de Andalucía—, mantuvieron clandestinamente encerrados a los niños sin poder desarrollar la vida a la que tiene derecho cualquier menor en su infancia: ir a la calle, relacionarse con otros niños, ir al colegio, socializar, ir al médico… Se trata de las necesidades más esenciales de todo niño.

Consecuencias de este tipo de sustracciones

Estos niños se han visto privados de la educación y de la relación con otros niños y entorno durante cinco años, lo que puede suponer un gravísimo retraso en su formación y crianza que les repercutirá de por vida, pues en la infancia se forja la personalidad y esta situación supone un condicionante gravísimo. La actuación de los padres supone un anómalo ejercicio de la corresponsabilidad parental.

La vida de estos niños consistía en residir entre cuatro paredes conviviendo los tres hermanos sin relacionarse con otras personas que no fueran sus padres. ¿Veían la televisión? ¿Escuchaban la radio? ¿Tenían internet? Cinco años son muchos sin tener ningún estimulo social. ¿Cuál era la justificación argumentada por sus padres para mantener a sus hijos encerrados? ¿Qué pensarían los niños al ver que sus padres sí salían, pero ellos no podían?

El papel de Servicios Sociales                         

Los servicios sociales no tienen como finalidad “quitar” los niños a las familias que les atienden correctamente sino proteger a los que están en desamparo. Cualquier familia puede atravesar una mala situación, pero hay que insistir en que los servicios sociales no retiran la custodia de los niños por capricho, sino por necesidad y en casos muy graves. De hecho, los padres tienen la posibilidad de mejorar el proyecto de vida que ofrecen a sus hijos y una vez que, en su caso, sea acreditado, tienen la opción de solicitar la recuperación progresiva de la custodia.

No se puede cosificar a los niños como si fueran una propiedad con la que los padres pueden hacer aquello que consideren oportuno. Los niños tienen derechos y, por su especial vulnerabilidad, deben de preservarse por encima de cualquier otro interés.

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