17 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Movistar retiró la miniserie de dos capìtulos sobre los asesinatos de Miguel Ángel y María Dominguez en esta localidad de Huelva por presión familiar

Crimen de Almonte: Cómo las series de televisión pueden agravar el estrés postraumático de las víctimas

Familiares de las víctimas.
Familiares de las víctimas.
La Perito Judicial Eva Milla Molina, especialista en trastornos psiquiátricos, explica en este artículo cómo las series de televisión sobre crímenes reales y mediáticos pueden influir muy negativamente en las familias de las víctimas. El último "True Crime" de dos episodios que se iba a emitir en Movistar, sobre el doble asesinato de Almonte, fue suspendido la misma tarde de su estreno por las protestas de los familiares de las víctimas.

El derecho a la intimidad de una familia no puede estar por encima del derecho de otros a mostrar ese dolor sin el permiso de quién lo padece. En el caso del doble crimen de Almonte, el documental realizado sin permiso de las familias de los afectados directos deja expuesto el dolor y el sufrimiento que llevan como mochila, los padres, los abuelos, los tíos, los primos, etc, que hace seis años sufrieron el terrible tormento de ser parte de la circunstancia de dos crímenes.

Maria y Miguel Ánge Domínguez, víctimas de Almonte.

Las personas tienen derecho a que su intimidad se respete, a que no se haga circo de sus vivencias máxime si estas son tan espeluznantes como se mostraron en el escenario del doble crimen de un padre Miguel Angel Dominguez y su hija Maria de ocho años, que hace el asesinato aun más insoportable por la corta edad de la niña y por la terrible forma que murió.

El juicio celebrado en 2017 dejó absuelto al único acusado por el doble crimen, Francisco Javier Medina, lo que irremediablemente supone que este señor es libre y está libre de cargos, lo que su vez conlleva que el acusado sea desde ese momento de la absolución una víctima que sufre acusaciones populares infundadas, nos guste o no. Una victima que tiene que rehacer una vida, con sus miedos, sus fantasmas y su conciencia. Una vida que tanto él como los familiares de las victimas deben de mantener estructuradas.

Trabajar entre chismorreos

Qué difícil para todos ellos mantener la calma entre rumores, mantener el trabajo sin chismorreos, respetar las opiniones que se vierten sobre ellos en las calles y qué difícil luchar contra el cine que vierte sobre la historia opiniones y situaciones que dejan múltiples espacios para la imaginación. Los responsables del documental dicen que es fiel a los hechos sucedidos, pero no son en absoluto sensibles al poco tiempo que ha pasado desde que sucedieron los hechos, y por supuesto no actúan pensando en el daño irreparable que le supone a las familias de las dos víctimas seguir en el escenario popular cuando además tratan de reabrir el caso, para ellos, mal juzgado con pruebas insuficientes.

Esta historia es cierta, tiene muertos reales, madres de carne y hueso, abuelos de verdad, personas que no tienen descanso, gente que se acuesta cada noche y no duerme, que es señalada cada mañana, que ha tenido que cambiarse de domicilio para poder librarse de la presión social de las especulaciones de este crimen que sigue teniendo una mano oscura.

Las secuelas son innumerables, ciclotimia, depresión, miedo, estrés postraumático, necesidad de medicación, soledad, pensamientos obsesivos y en algunos casos hasta suicidas, se acumulan sucediéndose en el trascurrir diario de estas familias que perdieron a sus familiares e incluso en el propio acusado y su entorno.

Las secuelas son innumerables, ciclotimia, depresión, miedo, estrés postraumático, necesidad de medicación, soledad, pensamientos obsesivos y en algunos casos hasta suicidas, se acumulan sucediéndose en el trascurrir diario de estas familias que perdieron a sus familiares e incluso en el propio acusado y su entorno.

Reabrir la herida puede llegar a ser mucho peor que abrirla la primera vez. Este hecho se denomina TEPT (trastorno del estrés post traumático), y se sucede con la reexperimentación de los síntomas ocurridos con un suceso traumático. Se puede manifestar en forma de flashbacks (visiones fugaces vividas o imaginadas), sueños recurrentes, recuerdos intrusivos que vienen a la mente como esa canción que no puedes dejar de tararear y no es deseada, produciendo una alto nivel de activación de la emoción y sus manifestaciones físicas, sudoración, palpitaciones además de respuestas emocionales para evitar el recuerdo.

Marianela Olmedo y Anibal Domínguez, familia de las víctimas de Almonte.

La presencia de este estrés puede suponer incluso mayor riesgo de muerte como se demostró en el estudio publicado por la revista Pyshosomatic Medicine en julio del 2008, el cual pone de manifiesto la relación entre el trastorno de estrés postraumático y los problemas cardiovasculares.

El espectáculo no puede darse a cualquier precio, no se debe ganar dinero de cualquier forma, esta serie aun no se ha terminado, le faltan capítulos y suficiente distancia en el tiempo como para ser una historia con cuerpo y verdad, sin sensacionalismo. Se hurga en la herida que aun no está cerrada, se muestra al mundo opiniones en forma de verdad y el mundo lo compra porque es morboso y emocionante.

Una vez más la realidad supera la ficción y se recurre a un hecho real para ganar al público, pero a veces esto remueve y toca de manera repetida el agujero tan grande de la perdida de los seres queridos. Y son de verdad los familiares que lloran y sufren, y son de verdad sus vidas que costosamente sacan a delante cada día como una mochila llena de piedras.

Manifestación en apoyo a las víctimas.

Este dolor no se acabará nunca para Marianela, la madre de María, ni para sus abuelos, ni para los familiares de Miguel Ángel Domínguez, padre de la niña, ni para las personas que los conocían, ni para su barrio, ni su pueblo. Todo está reciente. Aun no hay recuperación posible, ni distancia pertinente. Dejemos que las almas vivan sus tormentos sin alimentarlos y sí la ficción debe utilizarlos para sus fines, que lo haga cuando pase el tiempo necesario para que no reviva las heridas sin poner zancadillas en el proceso de recuperación de las familias.

La justicia debe volver a decidir ahora si se reabre el caso y si tienen peso las pruebas. Las victimas en este doble crimen son múltiples y son para siempre, no les hagamos más daño.

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