08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Asociaciones contra el acoso escolar aseguran que los protocolos permiten evitar que los casos lleguen a inspección o fiscalía

El bullying en los colegios españoles, discrepancias en torno a las cifras reales de acoso escolar

Esta semana, la fiscalía expuso en su Memoria del año 2018 los indicadores de acoso escolar, que según ha indicado “parecen disminuir progresivamente”. Entre los casos que ha contabilizado, la institución considera que muchos son de carácter “puntual”. Ante esto, la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) denuncia que la mayoría de los casos que se producen son declarados puntuales por los centros educativos.

La Fiscalía General admite que algunas denuncias "presentan una gravedad innegable", y afirma que "muchos casos" no tienen "relevancia jurídico-penal", y responden "a conflictos puntuales propios de la convivencia escolar", también a "desavenencias de los progenitores con los centros educativos".

En la Memoria, la Fiscalía señala que los casos de acoso escolar "suelen ir acompañados de una gran relevancia mediática, que pone de manifiesto una especial sensibilidad social", aunque existen "dificultades para su correcto registro y control individualizado" de la violencia en el ámbito escolar.

"No existen datos concretos del número de denuncias por hechos relacionados con el acoso escolar, pues tales comportamientos quedan englobados en diferentes tipos delictivos del Código Penal”, explica la institución dirigida por María José Segarra.

"Pero el recuento manual que se lleva de los asuntos denunciados de este tipo, corrobora la impresión y la tendencia expuesta en la memoria pasada: hubo importantes incrementos de denuncias durante 2015 y 2016, en paralelo a ciertas informaciones periodísticas y programas televisivos, pero ya en 2017 se objetivaba un importante descenso de denuncias, que ha continuado a lo largo de 2018", se expone en la Memoria.

El acoso escolar se produce cuando se convierte en sistemático.

Por su parte, Enrique Pérez Carrillo, presidente de AEPAE nos ha explicado en una entrevista que "los protocolos contra el acoso escolar utilizados en las escuelas de España dificultan la contabilización real de los casos de bullying en los colegios". “La dirección del centro tiene la potestad de declarar la investigación confidencial, por tanto, los familiares no tienen derecho a saber si realmente se abrió y bajo qué explicaciones se hizo el expediente”, comenta Pérez.

Según explica la asociación, el protocolo implica que el tutor se comunique con el director del centro. Si la conducta se vuelve reiterada, es decir, que ha ocurrido más de tres veces, la dirección debe activar el protocolo contra el acoso y abrir un expediente. “En este momento es cuando el director puede declarar la confidencialidad del proceso” comenta el presidente de AEPAE.

Este apartado del protocolo se traduce en que muchas veces la familia no puede consultar el expediente ni los datos escritos en el documento por “confidencialidad”, según indica AEPAE. Pérez añade que en ocasiones la dirección del plantel documenta como “esporádicos” casos de bullying sin conocimiento de la familia y cuando llegan a Inspección, esta los descarta por no considerarlos sistemáticos.

“Para que cuente como acoso debe ocurrir, al menos tres veces, si no Inspección los considera situaciones puntuales y cancela el protocolo”, asegura Pérez, que añade que en “muchos casos esto provoca que las familias quedan desatendidas en su petición ¿Qué gana el centro educativo? Ahorrarse la inspección y el estigma, según el presidente de la asociación.

Pérez considera que en la organización han trabajado al menos 4 mil casos de acoso. “Cerca de 8 de cada 10 casos de acoso terminan en nada”, asegura Enrique.

Según el informe “Ya eso no es Juego” de Save the Children, los niños que reconocen haber sufrido acoso escolar alcanzan el 9.3% del total, solo en los dos meses previos al cierre del estudio. La ONG añade que las amenazas o la vergüenza que sufren los niños y niñas víctimas de acoso escolar les suelen mantener callados ante los ataques que sufren.

Por su parte, la Fiscalía lo ilustra con datos de algunos territorios. Por ejemplo en Madrid de 192 registros durante 2017 se pasó a 110 en 2018; en Alicante de 100 durante 2017 a 62 en 2018; en Córdoba 9 expedientes frente a los 33 y 14 de años anteriores; en Granada se pasa de los 33 asuntos de 2016 a 23 en 2017 y 22 en 2018; mientras en Cantabria se reflejan descensos en los datos facilitados por el Observatorio dependiente de la Consejería de Educación.

AEPAE se dedica ha incentivar proyectos contra el acoso en colegios españoles.

Además, la Fiscalía subraya "el notable porcentaje de archivos por ser los denunciados de edad inferior a 14 años". En estos casos, se incide en la existencia de "hechos carentes de relevancia jurídico-penal y que responden a conflictos puntuales propios de la convivencia escolar y/o a desavenencias de los progenitores con los centros escolares". "Con todo, las secciones siguen investigando cualquier situación que pueda hacer sospechar la existencia de un acoso escolar", asegura la Fiscalía.

Las cifras de las asociaciones y las de fiscalía contrastan de forma importante. Asociaciones como AEPAE ponen de manifiesto que el protocolo permite que todo quede “dentro del colegio” y por tanto, sean pocos los casos que prosperan fuera de los institutos.

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