20 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Se acompañaba de menores de edad en los encargos para aprovecharse de las de leyes que protegen a éstos, haciéndolos inimputables

José Arbey 'Snoopy', el sicario que mató por error y por eso ha logrado una rebaja en su condena

Snoopy detenido por la Policía colombiana.
Snoopy detenido por la Policía colombiana.
Su nombre real es José Arbey Rentería Acevedo, pero es mejor conocido por su apodo de sicario "Snoopy". Se trata del asesino de un empresario en paro llamado José Luis Lucas Serrano, el cual fue asesinado por error en un encargo. Ahora, aprovechándose de las circunstancias de que no asesinó al objetivo que se le había encargado, Snoopy declara a las autoridades que no asesinó al objetivo por un encargo, lo que elimina el agravante de ejercer el sicariato y reducirá su condena.

Mas conocido como “Snoopy”, José Arbey Rentería es uno de los sicarios más sanguinarios que ha visto Madrid. Colombiano y actualmente de 43 años, fue arrestado en 2015 por el asesinato, por encargo, de José Luis Lucas Serrano, cuya mala suerte radicó en que conducía un vehículo del mismo modelo que el objetivo real, un narco enfrentado con los clientes de Snoopy quienes querían vengarse por un alijo de drogas robado.

 Snoopy fue condenado a 28 años y 3 meses de prisión por liderar el grupo que llevó a cabo el crimen. No obstante, el Tribunal encargado del caso considera que no hay pruebas suficientes para demostrar que se trató de un encargo, por lo que los cargos deberán ser revisados y la condena alterada a favor de Rentería con una reducción imporante. Snoopy cobraba entorno a 50.000 euros por encargo pero ese cargo ha sido eliminado, la misma situación se da para sus secuaces.

José Luis Lucas Serrano.

La Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid piensa que el agravante de precio, recompensa o promesa: “Sólo alcanza el nivel de la sospecha, porque no hay un indicio sólido, más allá de estar acreditado que el autor material se trasladó desde Alicante siendo financiada su estancia en Madrid, pero no hay otros datos que permitan afirmar la esperada contraprestación y en el mismo sentido los otros recurrentes”. Por lo que explican que entonces: “Hemos de prescindir de esta agravación porque no hay prueba incontestable de que el beneficio económico de los acusados fuese el resorte de la ejecución del asesinato”.

El asesinato por encargo

La cadena de causalidad que acabó con la vida de José Luis Lucas Serrano empezó en el mes de julio del año 2014. Uno de los secuaces de Snoopy, Breiner Augusto, alquiló apartamento en Madrid utilizando un nombre falso, Martín González Chocoj. Utilizaba una terminal móvil para comunicarse mientras seguían al objetivo a bordo de una motocicleta.

A los dos meses, el 12 de septiembre, se reunieron en cerca del centro comercial La Gavia, en el ensanche de Vallecas. Allí ultimaron los detalles del plan. En Villaverde Snoopy recibió el arma del crimen, una pistola semiautomática. Esta fue conseguida a través de terceros y el encargado de otorgársela al sicario fue su compañero de la banda, Jonhson Andrés.

Breiner Augusto.

Esperaron a que José Luis se metiese en su coche. Se acercaron al vehículo y encañonaron a la víctima desde la ventana del pasajero. José Luis salió del vehículo. Fue entonces cuando le dispararon. Cuando la víctima cayó al suelo, uno de los miembros del grupo cogió el arma y le disparó otras ocho veces a quemarropa.

Catorce meses después la Policía Nacional detuvo a Snoopy. Se encontraba en una de las localizaciones favoritas de los narcotraficantes para pasar sus retiros temporales, Costa del Sol, solo que él no estaba retirado, sino que presuntamente se encontraba planeando el asesinato de un empresario de Marbella y sus escoltas. Cobraría 30.000 euros por persona. Este encargo fue frustrado y los involucrados fueron detenidos, al menos siete personas de las cuales dos eran menores de edad. Curiosamente los gatilleros serían los dos menores de edad mientras que el resto se encargarían de los aspectos logísticos.

El objetivo de Snoopy al utilizar menores era evitar los cargos al ser estos inimputables o juzgados por las leyes especiales de protección de menores, una táctica muy utilizada en su natal Colombia.

Snoopy llega a España

Snoopy llegó a España en el año 2000 y ya para el momento había sido acusado de numerosos delitos de homicidios de los que lograba salir impune. Desde el momento en que llegó a Madrid se dedicó a trabajar como el brazo armado de una “oficina de cobros”, nombre con el que se conoce en el argot colombiano a los grupos de sicarios al servicio de los cárteles. Las oficinas de cobros se encargan, como su nombre lo indica, de cobrar las deudas por los cargamentos enviados.

Su rastro de muerte y sangre se terminó cuando fue detenido en 2015 por el asesinato del joven Serrano, sin embargo, quizá al tanto de las leyes españolas, Snoopy decidió declarar que había asesinado a la víctima no por encargo, con lo cual se evitaría el agravante de crimen organizado.

Jhon Jairo Velásquez, alias "Popeye".

Como asesino era muy eficiente, por norma general los sicarios colombianos son gente calmada que no lleva a cabo los encargos en medio del frenesí y el descontrol. Esto tiene una razón particular que explicó hace años el sicario de Pablo Escobar, Jhon Jairo Velásquez, mejor conocido como Popeye, al youtuber Jordi Wild. Según palabras del difunto, cuando un sicario ejecuta un trabajo y sale corriendo, es común que la población le persiga in situ para darle caza, mientras que, si el sicario ejecuta a la víctima con parsimonia y se vuelve a subir a la moto, las personas alrededor detectan “el aura de poder y seguridad” y no se atreven a moverse.

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