19 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

En febrero fueron encontradas otras dos planeadoras vacías pero con los depósitos llenos de combustible y en marzo un semisumergible en la zona

Hallan una nueva narcolancha en la playa gallega de Nemiña, famosa por “pertenecer” al clan de los Lulús

El Cierre Digital en Narcolancha encontrada en la playa gallega de Nemiña.
Narcolancha encontrada en la playa gallega de Nemiña.
Encuentran en la playa de Nemiña (Muxía) una tercera narcolancha. Fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado explican a elcierredigital.com que ya había sido vista “trabajando en la ría cuando se hallaron las otras dos planeadoras” en el mes de febrero. La playa de Nemiña es conocida dentro del mundo de narcotráfico por ser una de las playas de actuación del famoso clan de los Lulús.

El pasado jueves 23 de marzo apareció varada en la playa gallega de Nemiña (en la localidad de Muxía) la tercera narcolancha —también llamada planeadora— hallada en Galicia en poco más de un mes. Las dos primeras se encontraron, también varadas, en las playas de Espiñeirido y O Vilar (en los municipios de Ribeira y Porto do Son) el pasado 22 de febrero. La narcolancha, según informan fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a elcierredigital.com, ya había sido vista “trabajando en la ría cuando se hallaron las otras dos planeadoras”.

La narcolancha es de características similares a las ya encontradas el pasado mes de febrero: “Mismos metros, entre doce y quince, con cuatro motores, vacía y, aunque esta no tenía contenedores con gasolina, tenía los depósitos llenos de combustible, con lo cual no había navegado. Tras su recuperación se ha llevado a la sede de Vigilancia Aduanera”, explican estas fuentes.

Sobre la posible vinculación con las dos narcolanchas encontradas en febrero, nuestras fuentes explican que la nueva planeadora hallada “sería del mismo equipo de descarga que las dos anteriores”. “Llegaron del mismo modo, pero esta tenía cuatro motores que tenían que alinear para que funcionasen a la vez. Si uno va más acelerado que otro, la barca gira y es inestable. Al alinearla, lo más probable es que la oyeran en la ría y, al caer las otras dos planeadoras, tuvieron que escapar. Seguramente intentaron esconder la barca, no pudieron y tuvieron que destruirla”, matizan.

Una de las tres narcolanchas halladas en una playa gallega.

La forma de deshacerse de la embarcación, según nuestras fuentes, es curiosa, porque antiguamente se hubiera optado por quemarla. No obstante, el material rígido del que están hechas este tipo de embarcaciones haría complicado quemarlas, más aún sin levantar una nube de humo que alerte a las autoridades. Por eso, decidieron “volcarla. Entonces el ADN, todo lo que hubiera en la barca, se lo ha comido la sal del mar”, explican nuestras fuentes, que añaden que, aunque han conseguido incautar la barca y los cuatro motores, “está todo destrozado, no vale para nada”.

El siguiente paso, según comunican a elcierredigital.com, es “estudiar las mareas, de dónde la podían haber traído, porque la marea no solo trae a costa, a veces también se aleja, depende de la corriente que cojas, y esa zona es complicada”.

La playa de Nemiña y el clan de los Lulús

Estas mismas fuentes consultadas por elcierredigital.com explican que la playa donde fue hallada, Nemiña, es famosa dentro del mundo del narcotráfico. “Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado siempre hemos tenido el convencimiento que la gente que actúa en una playa (o en dos o tres) son siempre los mismos, como si fueran ‘propietarios’ de la playa. Todo los que quieran trabajar ahí, tendrían que pedir su anuencia y, en un momento dado, incluso pagarles si quieren usar ‘su’ playa. Porque al usarla estarían atrayendo más vigilancia. La playa de Nemiña es una de las famosas playas que tenía unos ‘dueños’, los Lulús”, relatan nuestras fuentes.

Los Lulús eran conocidos como uno de los clanes más eficaces de Galicia. Actuaban en la Costa de la Muerte (Costa da Morte) desde los años 80 y, aunque estas mismas fuentes alertan que sus líderes ya superan los 70 años, en los últimos tres años ha habido en la zona que controlaban “muchos incidentes con armas de guerra (como AK-47), venganzas, peleas y cobro de deudas. Aunque se supone que esta organización se está deshaciendo porque ya es muy antigua, todavía hay peleas vinculadas a ellos”.

Los líderes de los Lulús son dos hermanos que, tal y como alertan estas mismas fuentes, estuvieron durante mucho tiempo vinculados “al tráfico de todo tipo de sustancias en la costa gallega”. A pesar de que se les detuvo en varias ocasiones, fueron detenciones “muy cortas. Se les interrogó, pero nunca se pudo demostrar nada. En cambio, sí que cayó a su alrededor muchísima gente. Uno de ellos fue el sargento de la Guardia Civil de Uxía, que cayó como responsable de una red de narcotráfico y blanqueo de capitales. Fue condenado a 16 años de prisión”, añaden nuestras fuentes.

Esta playa, además de ser conocida por el clan de los Lulús, también fue la playa en la que se localizó “el último gran cargamento de hachís, hará unos diez años. Después se ha quedado un poco abandonada”, comentan fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Las otras dos narcolanchas halladas

El último movimiento de la playa de Nemiña es el de la nueva narcolancha encontrada, que se une a las dos encontradas en febrero en las playas de Espiñeirido y O Vilar. Según medios gallegos, existiría la teoría de que los tripulantes de ambas embarcaciones las abandonaron debido a algo extraño que pasó en el mar. Sin embargo, fuentes de la investigación consultadas por elcierredigital.com afirmaban que “estas dos barcas no habían salido a hacer carga”.

Fotografía de una de las narcolanchas incautadas, en la que se pueden ver tres motores.

Estas mismas fuentes explicaban que son dos “embarcaciones típicas de lo que antiguamente se llamaban gavioteiras. La típica barca baja de poca eslora que antes se usaba para el tabaco. Pero estas ya son barcas de fibra y se usan solo para droga”.

Concretamente, las dos encontradas tenían un valor de “350.000 y 380.000 euros aproximadamente”, ya que una contaba con dos motores y otra con tres. “Son motores de 300 caballos, Yamaha, lo más potente que se puede encontrar en el mercado negro. En España no se pueden vender sin licencia, así que los traen generalmente de Inglaterra”, explicaban nuestras fuentes. Matizaban que, además de los motores, llevaban “colas de alta velocidad” para ganar más rapidez.

La razón por la que se encontraron en las citadas playas, según continuaban explicando fuentes de la investigación, es que podrían haber llegado en un tráiler, “una encima de otra”, y que “se descargaron con marea alta”. Tal y como afirmaban, las barcas ya estaban preparadas. “Había en total, entre las dos, 60 garrafas de gasolina de 10 litros, lo que quiere decir que iban a navegar mucho y que repostarían en el mar”. Una de las barcas, además, cuenta con una raja. Sin embargo, nuestras fuentes comentan que conocedores del mar afirman que “aún rajada hubiera navegado igual porque no afecta a la estructura”.

Para las autoridades encargadas del caso, el suceso no ha sido inesperado, ya que forma parte de “una operación antigua”, a cuyos presuntos implicados ya tendrían controlados. “Sabemos quiénes eran y más o menos qué iba a pasar”. Tampoco ha sido sorprendente encontrar la tercera narcolancha, de la que ya sabían su existencia al encontrar las dos primeras.

Según las fuentes consultadas por elcierredigital.com, tanto el hallazgo de las narcolanchas como el del semisumergible que apareció recientemente en Galicia, concuerdan con las fechas que se aproximan. “En épocas festivas, como Semana Santa, tiene que haber droga en el mercado para la gente que viene de fuera. Los picos de más consumo indican que los días anteriores se ha traído droga”, explican ante el incremento de vehículos dedicados al narcotráfico incautados.

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