20 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Los ultraderechistas de Vox arremeten contra el Partido Popular por permitir que inviertan dinero en la Comunidad de Madrid

El beneplácito de Repsol permite a los líderes bolivarianos afincados en España realizar negocios millonarios

Los negocios de los chavistas en España han sido denunciados públicamente por la candidata de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, que ha llamado a tomar acciones contra uno de los negocios del primo de Diosdado Cabello, número dos de Nicolás Maduro. Se trata de los llamados 'bolichicos', empresarios favorecidos por el régimen de Hugo Chávez que han ampliado sus fronteras comerciales y han amasado fortunas fuera de Venezuela con el beneplácito también de Nicolás Maduro.

La candidata del partido ultraderechista Vox en Madrid, Rocío Monasterio, ha presionado recientemente al actual presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, para que tome medidas contra uno de los negocios vinculados al chavismo que tienen su sede en España, según denuncia “financiado con el robo a los venezolanos”.

Se trata de la empresa Inversiones, Oportunidades y Negocios S.L., cuyo administrador único es Luis Alfredo Campos Cabello, primo de Diosdado Cabello, la mano derecha y número dos de Nicolás Maduro.

Esta entidad se constituyó en septiembre de 2012, año desde el que Campos Cabello es administrador, y se dedica al “comercio al por menor de combustible para la automoción en establecimientos especializados”, concretamente una Estación de Servicio en el Polígono Industrial de Alcobendas de carburantes Repsol, en la calle Francisco Gervás 13-15, donde también tiene su domicilio social.

Los beneficios que el familiar del político y militar chavista obtiene en España son notables. Así lo demuestra el balance económico del negocio, propiedad al cien por ciento de Luis Alfredo Campos Cabello, dando resultados netamente positivos: en 2015 facturó 2,66 millones de euros, cifra que incremento levemente hasta los 2,74 millones en 2016 y que se disparó hasta los 3,88 millones de euros en 2017, último con cuentas presentadas.

Con estas ventas registradas, Inversiones, Oportunidades y Negocios logró un beneficio de 301.229,05 euros y todo ello manteniendo una exigua plantilla de cuatro empleados durante estos tres ejercicios. La empresa se constituyó con un capital de dos millones de euros, pero ahora presenta unos activos que, según el Registro Mercantil, que superan los 2,69 millones.

Dada la crítica situación del país latinoamericano, sumido en una crisis política, económica y social, los principales detractores del bolivarianismo denuncian el contraste con los negocios de importantes personajes vinculados al chavismo, que han expandido su fortuna fuera del país, después de beneficiarse del petróleo venezolano y los favores del chavismo.

Los ‘bolichicos’ en España

Los ‘bolichicos’ son “la nueva camada de ricos en los tiempos chavistas”, a los que bautizó así el periodista Juan Carlos Zapata en el año 2010. Muchos de estos poderosos empresarios han encontrado en España un lugar fructífero en el que desarrollar sus actividades y donde introducir cientos de millones de euros en la última década.

Uno de sus miembros más destacados es Alejandro Betancourt, multimillonario venezolano de 38 años que ha copado la atención mediática tanto en su país natal como fuera de sus fronteras, por ejemplo en Estados Unidos, donde llegó a figurar en ‘The Wall Street Journal’.

Betancourt es dueño de la empresa Dewick Associates y director ejecutivo de Pacific Energy and Exploration Corp, una petrolera canadiense que opera en diferentes países de América Latina. Una de sus conexiones con España tiene su origen en la comercializadora de gafas por internet Hawkers, con sede en Elche. El otro vínculo es el famoso extorero Palomo Linares, con el que la madre de Betancourt, Lilia López, mantuvo una breve pero intensa relación en los años setenta.

La buena relación de Betancourt con Nicolás Maduro se ve clara en el año 2010, cuando el presidente de Hawkers, a través de su empresa Derwick Associates, ayudó a Chávez y su Administración para suministrar turbinas a las centrales termoeléctricas que intentaron apaciguar el desastre energético del país. Esta misma empresa adquirió la finca El Alamín de Gerardo Díaz Ferrán cuando entró en la ruina.

Otro de estos ricos venezolanos es Carlos Luis Aguilera Rojas, con un patrimonio próximo a los cinco millones de euros. Es uno miembro destacado del círculo de seguridad de Hugo Chávez, a quien acompañó en 1992 en el intento de golpe de Estado. Entre los años 2001 y 2002, Aguilera comandó los servicios secretos del régimen y en 2004 compró una lujosa casa en Pozuelo de Alarcón de 260 metros cuadrados, tasada en 970.000 euros.

También se hizo con la propiedad de una finca en los Altos del Serranillo, en Chinchón (Madrid), de 5,7 hectáreas de extensión, así como con dos viviendas que suman casi 500 metros cuadrados. Además de estas costosas viviendas, Aguilera controla otras propiedades dedicadas al alquiler a través de la sociedad CLAB-Consultoría Inmobiliaria SL. Entre estas se encuentran un apartamento en el complejo Eurobuilding II de Madrid, valorado en un millón de euros, dos pisos en el centro de A Coruña, con un valor de 820.000 euros, y un local comercial en Aranjuez (Madrid), de 280.000 euros.

Fortunas en España

Más ‘bolichicos’ son Nervis Villalobos, ex viceministro de Energía con Chávez, y Luis Carlos de León, exdirector de finanzas de Electricidad de Caracas. Ambos están investigados internacionalmente por su presunta implicación en una red de intereses económicos y corruptos. Estos empresarios bolivarianos son estrechos colaboradores de Rafael Ramírez (ex embajador de Venezuela ante la ONU) y Javier Alvarado Ochoa (ex presidente de Electricidad de Caracas), que fueron algunos de los máximos exponentes del chavismo y durante los últimos años, han hecho buena fortuna en España.

A través de Kingsway Europe SL, Villalobos se hizo en 2007 con un gran piso de 173 metros cuadrados en la calle Barceló de Madrid, valorada en 1.021.000 euros por aquella época. Además adquirió en 2017 otro inmueble de 300 metros cuadrados en la calle José Abascal, valorado en 1,6 millones.

También en Cuenca, en el pueblo Monteagudo de las Salinas, adquirió en 2011 una finca de 772 hectáreas a través de Sabina Global Investments, sociedad de su mujer Milagros Coromoto. Por su parte, la esposa de De León, Andreína Gámez, está a la cabeza de una SICAV denominada Ibermilenium, constituida en 2014 y con un capital de 4,7 millones de euros. Además, Gámez es propietaria de Sansobino 1997, la cual tiene a su nombre un lujoso dúplex en el distrito madrileño de Chamartín, valorado en 2,8 millones. Tanto Villalobos como De León residen en la exclusiva urbanización de La Moraleja, al norte de Madrid, en viviendas millonarias.

Ricardo Lugo, uno de los colaboradores de los dos ‘bolichicos’ anteriormente mencionados, es propietario de un piso valorado en 500.000 euros en el Parque del Planetario de Madrid. Otro es Óscar Pacheco, quien tiene en propiedad otra una vivienda de 173 metros cuadrados en el complejo Las Terrazas de Las Tablas de Madrid, de 700.000 euros.

Otro de los bolivarianos ricos con raíces en España es el exjefe de Seguridad de PVDSA, Rafael Reiter Muñoz, que compró en 2015 en Cataluña una casa de 580 metros cuadrados en una lujosa urbanización de Sant Cugat.

Sin duda existe un abundante nicho de ‘bolichicos’ afincados en España, que han ampliado sus fronteras económicas mientras la situación del país caribeño ha ido sumiéndose en una grave crisis, en el foco mediático tras los últimos acontecimientos.

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