21 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Este miércoles se detuvo al miembro de una banda holandesa que tenía una orden de búsqueda y captura en su país

Marbella se ha convertido en refugio de peligrosos mafiosos, narcotraficantes y delincuentes internacionales

El año pasado la mafia hizo estallar el coche de un marroquí en Puerto Banús.
El año pasado la mafia hizo estallar el coche de un marroquí en Puerto Banús.
Las mafias de delincuencia organizada han tomado definitivamente la Costa del Sol española como punto caliente o zona cero. Clanes europeos se han instalado en Marbella y su alrededores, donde viven comodámente y manejan los negocios que tienen en España, pero también manejan desde allí sus oscuros negocios en el resto de Europa. Ayer miércoles fue detenido un fugitivo holandés a petición de la Policía de su país en San Pedro de Alcántara, uno más en el goteo de detenidos en la Costa del Sol.

La Policía Nacional detuvo ayer en un bar del núcleo marbellí de San Pedro de Alcántara a un fugitivo holandés, miembro de una banda motera, buscado por las autoridades de su país por encargar varios asesinatos.

La investigación se inició tras recibir una comunicación urgente del agregado de la embajada holandesa en España en la que se solicitaba la colaboración para localizar y detener a este individuo, sobre el que pesaba una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE), según informó este miércoles la Policía en un comunicado. Según la información del agregado, el fugitivo había encargado varios asesinatos desde 2017, de los cuales se llevaron a cabo dos, mientras que el resto se vieron frustrados.

Los agentes de Policía se desplazaron hasta Marbella, localidad en la que el hombre residía junto con su familia, y, tras varias pesquisas, lograron localizarlo y detenerlo cuando se encontraba en un bar de San Pedro de Alcántara en compañía de otro grupo de holandeses. La operació contó con la colaboración de varios agentes de Países Bajos desplazados hasta España para ayudar a identificar al fugitivo.

No es la primera vez que Marbella se convierte en la zona cero de las mafias europeas, donde buscan refugio muchos delincuentes. Hace apenas una semana la ciudad malagueña se ponía de nuevo en la picota de la actualidad por un caso de secuestro y extorsión relacionado con las mafias europeas que operan en la zona de la Costa del Sol. Un ciudadano danés estuvo secuestrado durante diez días por otros hombres. El secuestrado fue liberado pero luego detenido por la Policía por tener pendiente una requisitoria de su país.

El caso se resolvió como un ajuste de cuentas entre bandas, pero en los últimos años, distintas mafias de varios países europeos han operado a su antojo en Marbella. No todas intervienen de la misma manera, ya que algunas se centran en el tráfico de drogas, mientras que otras se dedican al blanqueo de capitales, pasando por los secuestros y la extorsión.

De hecho, los daneses, junto a los suecos y holandeses operan en la zona de Marbella con el tráfico de cocaína y hachís. Al igual que los británicos, estas mafias del norte de Europa incrementan en gran cantidad la rentabilidad del narcotráfico por la distancia que han de recorrer llevando la droga desde España hasta su país de origen. La cantidad vendida en nuestro territorio, se triplica su precio si se vende en esos países.

Las mafias se dividen por negocios y zonas, pero también por nacionalidades. Las más activas en la Costa del Sol son dos, por un lado franceses e italianos y por otro rusos y europeos del Este. No son los únicos, ya que también hay suecos, daneses, rumanos y británicos, pero la presencia de rusos e italianos es la más importante.

Las mafias del Mediterráneo

Los italianos se han ganado la fama de dedicarse al tráfico de hachís y cocaína. En la zona de Puerto Banús, según señalaba un investigador al diario El Español, la Camorra napolitana tiene varios locales dedicados a ello. Es una sociedad cerrada con sicarios de nacionalidad italiana, ya que no suelen solicitar la ayuda de otros ciudadanos de otras nacionalidades.

Detención de Los Marranella.

 “Los Marranella”, un peligroso clan perteneciente a la Camorra italiana, recibió un duro golpe el pasado mes de febrero, ya que la "franquicia" que tenía este clan en en España fue desarticulado por la Guardia Civil. “Los Marranella”, con varios miembros en el territorio nacional, introducían la droga en Roma después de que sus hombres la consiguieran en España, tras pegar varios “vuelcos”, vocablo con el que se conoce en el argot delictivo a los robos de drogas entre las propias bandas del narcotráfico.

Esta organización criminal estaba liderada por tres miembros de una misma familia italiana, un padre y dos hijos. Los tres estaban establecidos en la Costa del Sol y pertenecían al famoso clan italiano afincado en Roma.

Otros de los clanes delictivos que manejan la droga en la Costa del Sol son los franceses, de origen argelino. Dedicados al tráfico de hachís son de sobra conocidos por los narcos españoles, ya que son ellos los que se la traen desde Marruecos a bordo de lanchas semirrígidas. También controlan prostíbulos, aunque en este sector se centran más en la frontera con Francia.

Mafias de Europa del este

Los rusos afincados en Málaga se centran sobre todo en el blanqueo de capitales. En agosto de 2018 fue detenido en Marbella Lasha Barateli, alias “El gusano”. Este capo considerado por las Fuerzas de Seguridad del Estado como el número 3 de la mafia rusa a nivel mundial, fue arrestado porque tenía el objetivo reconstruir la organización, que había sido desmantelada en el Levante español, donde fueron arrestadas antes 129 personas.

Lasha Baratelli, número 3 de la mafia rusa.

Otros grupos de Europa del Este que están incrustados en Marbella son los rumanos, búlgaros, albaneses y kosovares. Son especialistas en todo tipo de asuntos ilícitos como contrabando de armas, drogas, sicarios, asalto a viviendas de lujos, robo de coches de alta gama, prostitución, así como seguridad en clubes de alterne o siendo guardaespaldas de personas adineradas.

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