27 de mayo de 2020
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FIN DE SEMANA

El cuñado de Felipe VI ha salido ya de permiso 4 días el 24 de diciembre y ha señalado como residencia ante la cárcel la casa de su madre en Vitoria

Tras su permiso, Iñaki Urdangarin espera obtener el tercer grado en febrero de 2020 pero nunca irá a La Zarzuela

Iñaki Urdangarin en las puertas de Don Orione.
Iñaki Urdangarin en las puertas de Don Orione.
El cuñado de Felipe VI, Iñaki Urdangarin, ha vuelto por fin a la libertad, de permiso, el pasado martes 24 de diciembre, día de Nochebuena. Primero ha ido a Don Orione, donde realiza sus labores de voluntario, y después ya comenzará su permiso de cuatro días. Su lugar, la casa familiar de Vitoria, donde reside su madre y que ha fijado como residencia para Instituciones Penitenciarias. Volverá a la cárcel de Brieva el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes. Su nueva meta es el tercer grado.

El exduque de Palma, Iñaki Urdangarin, ha comenzado a disfrutar de cuatro días de permiso a partir del pasado 24 de diciembre después de obtener el visto bueno de todas las partes implicadas y cumplir, además, con los requisitos legales. Al estar todavía clasificado en segundo grado, solo gozará de unos días de permiso de la prisión de Brieva, donde cumple una condena de cinco años y diez meses, en total una pena de 2.125 días. Ahora aprovechará para estar en familia estos días de Navidad, algo que no pudo hacer el pasado año 2018.

Pero su gran objetivo a largo plazo es conseguir el tercer grado penitenciario, que espera que le sea concedido a partir del próximo mes de febrero.  Si quisiera solicitar el tercer grado o semilibertad, Urdangarin aún tendrá que esperar alrededor de mes y medio. Normalmente, cada seis meses las Juntas de Tratamiento de las prisiones revisan la clasificación de los presos, y la de Urdangarin se revisó a finales de julio, por lo que su caso volverá a verse a finales de enero.  Entonces ya podría pedir el tercer grado penitenciario, la semilibertad. Ese es su gran objetivo.

Permisos de 36 días al año

Fue el pasado 28 de noviembre cuando el yerno del rey Juan Carlos I cumplió el primer cuarto de su condena. Es decir, 531 días en la cárcel de Brieva. Por tanto, a partir de ese momento podía pedir permisos para dormir fuera de prisión: Hasta 36 días al año. Y eso hizo al día siguiente. La dirección del Centro Penitenciario de Brieva, donde está recluido desde el 18 de junio de 2018, y su Junta de Tratamiento se mostraron favorables. Y aunque él pidió salir durante siete días solo le concedieron cuatro.

La decisión fue luego ratificada por la Fiscalía y aprobada por el juez de Vigilancia Penitenciaria 1 de Castilla y León, Florencio de Marcos, que finalmente lo autorizó el 18 de diciembre.

Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin.

Antes de ir a su casa familiar de Vitoria, junto a su madre, residencia que ha señalado como residencia habitual ante Instituciones Penitenciarias, fue a la ONG donde hace labores de voluntario, como cada martes y jueves, para celebrar la Navidad con los enfermos a los que cuida. Después, comenzó su permiso penitenciario de cuatro días antes de volver a la cárcel de Brieva el día 28 de diciembre.

Urdangarin salió de la cácel con el mismo vehículo con el que cada martes y jueves, desde el pasado septiembre, realiza el trayecto entre Ávila y Pozuelo de Alarcón (Madrid) para realizar labores de voluntariado en una ONG de atención a personas con discapacidad.

El vehículo, de color gris, llegó elpsaado martes al interior del recinto penitenciario a las 8.32 minutos, para después acceder a la propia cárcel por la puerta principal y recoger en su interior al marido de la infanta Cristina.

Ocho minutos después, a las 8.40 horas, Urdangarín salió del interior del recinto en la parte trasera del mismo vehículo, en dirección a Pozuelo de Alarcón, para después pasar los próximos días con su familia. El exduque de Palma tendrá que volver a este centro penitenciario de mujeres antes de las 8.40 horas del próximo sábado.

Iñaki Urdangarin está ya pasando la Navidad junto a su familia en Vitoria. Con él está su esposa, la infanta Cristina, que ya se dejó ver en la ciudad alavesa en las últimas fiestas que pasaron juntos en 2018, antes de entrar en prisión. Es de esperar que junto al matrimonio también lleguen a Vitoria sus cuatro hijos: Juan Valentín, Miguel, Pablo Nicolás e Irene. Y , como no,  la madre de Urdangarin, Claire Liebaert, y sus hermanos, primos y varios de sus sobrinos.

Una estampa navideña que Iñaki Urdangarin ha logrado imprimir ante la sociedad. Unas imágenes de normalidad, no escondiéndose en su paseos por la capital vasca y que le dará fuerzas para su nuevo reto de 2020. Es decir, conseguir el tercer grado penitenciario, según ha podido saber elcierredigital.com.

Y, desde luego, por ahora, hasta una simple visita a la Zarzuela parece descartada del todo. Al menos durante los próximos meses.

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