09 de agosto de 2020
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

En 2017 fue sancionado por los Estados Unidos tras ser elegido parlamentario de la Asamblea Constituyente inventada por su padre

“Nicolasito”: Así es el hijo de Maduro, sucesor de la primera “dinastía” de Venezuela

Nicolás Maduro y su hijo
Nicolás Maduro y su hijo
Venezuela cada vez se parece más a Corea del Norte. Los últimos movimientos de control del régimen al poder electoral y partidos políticos despejan el camino para que “Nicolasito” Maduro Guerra, hijo Nicolás Maduro, ascienda al poder en la primera dinastía comunista de occidente. En elcierredigital.com repasamos los aspectos de la vida del polémico hijo del dictador venezolano

Nicolás Maduro Guerra (Caracas, 21 de junio 1990), es el único hijo del dictador venezolano Nicolás Maduro. “Nicolasito” como se le conoce en Venezuela, es el resultado de un desconocido matrimonio entre el número uno del chavismo y Adriana Guerra Angulo. Aunque no se tienen detalles oficiales sobre la biografía, fuentes periodísticas de Venezuela aseguran que el matrimonio se realizó el 9 de junio de 1988. Dos años después nacería “Nicolasito”.

En 1994, Maduro se declaró como “soltero”, no se supo más de Adriana desde entonces. “Nicolasito” creció cerca de la atmósfera de su padre, que saltó a la esfera pública en el año 1993, cuando hizo una visita pública junto a un grupo de trabajadores simpatizantes del MBR-200 a Hugo Chávez, que permanecía preso tras el intento de golpe de Estado contra el gobierno del socialista Carlos Andrés Pérez.

Antes había trabajado como guardaespaldas de José Vicente Rángel, un excandidato presidencial y último exponente visible de la ultra izquierda venezolana del siglo XX. Además, trabajó durante un periodo largo como conductos de autobuses de la empresa Metro de Caracas.

Durante sus días de activismo conoció a Cilia Flores, su actual esposa y mano derecha en asuntos del narcotráfico. En 1995, Maduro fundó con otros chavistas, la Fuerza Bolivariana de Trabajadores. Desde entonces, la política pasó a ser parte de la vida del chavista que participó en el partido MVR, el primero fundado por Hugo Chávez.

Maduro fue electo congresista en 1998, un año después Chávez clamó por una nueva constitución y disolvió congreso y senado en favor de una Asamblea Nacional Constituyente, en la que repitió el ahora dictador como representante. Finalmente, la nueva constitución unificó el poder legislativo en una única Asamblea Nacional, en la que Maduro y su pareja Cilia Flores se mantuvieron, él hasta 2005 y ella hasta 2015. Ambos ocuparon el cargo de presidentes en distintos periodos legislativos.

Maduro durante su época de constituyente.

Crecido en esta atmósfera de activismo chavista, “Nicolasito” no podría haber salido de otra forma. No obstante, su primera aparición importante como dirigente chavista fue en el año 2014. Después de la muerte de Chávez, se celebró el III Congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), para esta convención nacional 6.000 afiliados al partido de gobierno, entre ellos el hijo de Maduro, se postularon para representar a sus parroquias.

No obstante, como es costumbre, solo fueron electos los voceros de confianza de la presidencia, entre ellos, “Nicolasito”. Para esta poca, grandes voceros del gobierno de Chávez comenzaban a dar la espalda a Maduro, por lo que el régimen se reestructuró, incluyendo a nuevas figuras.

Maduro asignó a su hijo como jefe del Cuerpo de Inspectores Especiales de la Presidencia de la República, un cargo que nunca estuvo definido. “Nicolasito” tenía 23 años y ningún estudio. En una entrevista a Noticias24 declaró: “Hicimos el curso de inspectoría y comenzamos a recorrer los estados para inspeccionar todos los ámbitos del país”.

El hijo del dictador declaró que su trabajo era fácil, porque debía asegurar la “lealtad” de las administraciones con el presidente. “Luego hacemos un informe con lo que detectamos que va directo a las manos del presidente de la República”, comentó Maduro hijo, en una entrevista.

Aunque no tenía estudios conocidos, a mediados del 2013, se publicó de forma oficial que se había especializado en economía en la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Bolivariana (UNEFA), una polémica universidad cread por Chávez con supuestamente 200.000 alumnos, pero sin pensum conocido y con control directo por parte de la presidencia del país.

Poco después de asumir el cargo como inspector, el hijo del dictador fue premiado con el cargo de coordinador de la Escuela Nacional de Cine de Venezuela. El joven no tenía conocimiento de la rama, pero si algo que no tenía otro miembro del régimen, el poder del nepotismo.

La creciente crisis económica y política, sumado a las reformas en el chavismo promovidas por Nicolás Maduro y su esposa, comenzaban a sentar mal en la guardia más leal a Hugo Chávez que poco a poco comenzó a apartase.

Durante su gestión frente a la académica de artes, recibió varias críticas. el dramaturgo José Tomás Angola, aseguró que: "el hijo de Maduro no sabe nada del séptimo arte. De lo que sí sabe es de robar cámara". Jonathan Jakubowicz director y guionista llegó a burlarse del hijo de Maduro imaginándolo dando clases de "cine de torturas, cine de propaganda, porno suave bolivariano, cine mudo".

No obstante, el primer hijo recibió el apoyo del segundo del chavismo y líder del cártel de los Soles, Diosdado Cabello, quien en 2014 declaró: "¡Qué vergüenza la forma de hacer política de la oposición! Hoy, casualmente, comenzaron con María Gabriela y hoy, casualmente, en un periódico atacan a Nicolasito", haciendo referencia la hija de Hugo Chávez, beneficiaria de una herencia millonaria por parte del extinto presidente.

“Los fusiles llegarían a Nueva York y tomaríamos la Casa Blanca”

Los años siguientes, el “heredero” no dio mucho de qué hablar, hasta el año 2017 después de las mayores protestas registradas en el país desde la muerte de Chávez. Organizaciones sociales cifran en hasta 4 millones de personas los manifestantes por todo el territorio nacional. Después de 3.000 detenciones y 150 muertos, el mundo veía como el chavismo podía finalmente caer. En aquel momento, el expresidente español Jose Luis Rodríguez Zapatero volvió a presidir unas largas y tediosas negociaciones que se alargaron hasta que las manifestaciones se redujeron y finalmente desaparecieron.

La negociación no solo trajo beneficios para el régimen en la calle, sino que derivó en la convocatoria de una nueva Asamblea Nacional Constituyente, promovida unilateralmente por Maduro en unas elecciones en las que solo podían participar adeptos al régimen. Miles de personas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) participaron en una violenta y polémica campaña que terminó con el mismo resultado que la última elección chavista: solo ganaron los cercanos a Maduro.

"Nicolasito" como diputado constituyente.

Esta vez, “Nicolasito” había sido elegido por la parroquia El Valle de Caracas. Las elecciones fueron rechazadas por los países vecinos y la Unión Europea. Pero Maduro logró un parlamento super poderoso a su medida, que tendría como objetivo la redacción de una nueva constitución. Tres años después, el nuevo texto constitucional no ha dado señales de vida.

Pocos meses después, Estados Unidos emitió sanciones contra varios funcionarios del régimen chavista. En ese momento “Nicolasito” pronunció desde su banco de “diputado” una de sus frases más icónicas hasta el momento: “¡Si Estados Unidos llega a mancillar el suelo patrio, los fusiles llegarían a Nueva York y tomaríamos la Casa Blanca!”.

"Los fusiles llegarían a Nueva York" "Nicolasito Maduro

El primerísimo hijo mantiene una vida llena de lujos junto a su esposa, Grysell Torres, y sus dos hijos menores. En 2019 viajó a Corea del Norte para conocer a King Jong-un, en un congreso de juventudes comunistas. “La lucha del pueblo coreano es justa. Y más que eso, es humana. Y como tal, es nuestra también, Esta visita es histórica porque nos permite aprender de ustedes” publicó el hijo del dictador en su cuenta de Instagram.

Las informaciones recogidas por el diario ABC sobre una presunta preparación de “Nicolasito” como sucesor de Maduro no han podido ser corroboradas por las fuentes de elcierredigital.com en Venezuela. No obstante, la expropiación de la oposición, el consejo electoral y el tribunal supremo por parte de Maduro para organizar unas elecciones legislativas a su medida preparan el camino para que el país caribeño se convierta en la primera dinastía comunista de occidente.

Si te metes con Nicolasito vas a prisión

Aunque la dinastía no esta cerrada, las actitudes de la familia “presidencial” son bastante parecidas a las de otros líderes totalitarios como Sadam Hussein o King Jong-Un. El pasado 21 de junio durante el cumpleaños de “Nicolasito”, se celebró una enorme fiesta en la urbanización Los Naranjos, una zona de lo que queda de clase alta venezolana en el municipio El Hatillo, al sureste de la capital.

En horas de la madrugada Javier Gorriño, jefe de Seguridad Ciudadana del municipio, gobernado por la oposición, declaró en la red social twitter que: “me indican los patrulleros y el supervisor que en la fiesta de Sur III de Los Naranjos no pueden hacer nada porque se encuentra Casa Militar e indican que está el primer mandatario”.

La fiesta se producía en plena pandemia de coronavirus, que según el régimen había empeorado esa semana. Al día siguiente, Gorriño fue detenido por la policía política. Fuentes cercanas a la alcaldía de El Hatillo aseguran a elcierredigital.com, que miembros del SEBIN, policía política y las FAES, también conocidos como escuadrones de la muerte, patrullan todo el municipio desde hace 10 días.

Algo similar ocurrió en 2017, cuando el hijo del dictador se presentó en una fiesta de primera comunión en la ciudad de Maracaibo al oeste del país. Rita Morales, una de las invitadas le tomó una foto, lo que desató la ira de los guardaespaldas de “Nicolasito” que intentaron quitarle el teléfono.

Poco después, una comitiva del SEBIN se presentó en la casa de Morales y destruyó sus dispositivos electrónicos. Unos meses después, Rita y su esposo fueron detenidos por la policía política cuando se disponían a abandonar el país.

COMPARTIR: