21 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El marido de la Infanta Cristina espera en diciembre su primer permiso apoyándose en el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario

Deporte, hortalizas y auxilio espiritual, las armas con las que Iñaki Urdangarin ha sobrellevado su primer año en prisión

Iñaki Urdangarin
Iñaki Urdangarin / Europa Press
Hace un año, el país asistía impactado a una imagen que muchos daban por irrealizable, ver un yerno del Rey, entrando en prisión por los delitos cometidos en el Caso Nóos. Apartado de la Casa Real, al igual que su mujer la Infanta Cristina, el exDuque de Palma lleva 12 meses encerrado en un módulo reabierto en especial para él en la cárcel de mujeres de Brieva (Ávila), el mismo donde cumplió condena Luis Roldán. El deporte, la religión y el cultivo de hortalizas son sus vías de escape.

Iñaki Urdangarin lleva un año en la cárcel de Brieva desde que fuese condenado por el caso Nóos. Como ya contamos en El Cierre Digital, su vida en esta cárcel de mujeres en la que habilitaron un módulo para su estancia está siendo tranquila, pero la soledad es su principal enemigo a batir.

Para combatirla, Iñaki se refugia en la religión, en el deporte, en las horas de televisión que puede consumir y en el cultivo de verduras y hortalizas. Además, las visitas de sus familiares y de la Infanta Cristina son la única vía de escape para su aislamiento del mundo exterior.

La vida rutinaria de Iñaki Urdangarin apenas ha cambiado en estos 12 meses y el tiempo que pasa en la prisión abulense se centra principalmente en las actividades ya comentadas. A pesar ser el único reo del módulo y de la poca socialización que eso conlleva, Urdangarin no ha pedido el cambio de centro para poder instalarse en un módulo de respeto en otra cárcel donde podría relacionarse con otros presos de perfil bajo y poco conflictivos.

Iñaki Urdangarin está permanentemente vigilado y los trabajadores de Brieva (especialmente el equipo de psicólogos) controlan que su salud mental no degenere. Aunque su estado coincide más con el de un hombre decaído o abatido, no muestra ningún cuadro depresivo ni problemas similares, según el informe clínico que obra en poder actualmente del Centro Penitenciario de Brieva. 

Prisión de Brieva (Ávila).

No fue así lo que ocurrió con el exdirector General de la Guardia Civil, Luis Roldán, que ocupó el mismo módulo que el exDuque de Palma, que durante su estancia en solitario en esta prisión abulense llegó a tomarse catorce pastillas diarias, ansiolíticos principalmente para intentar superar el cuadro depresivo que sufría debido a la soledad con la que vivía en la cárcel. Fue tal el estado de ansiedad, que incluso se le pasó por la cabeza quitarse la vida tal como llegó a relatar en algunas de sus cartas. No es sin embargo el caso de Urdangarin, quien se apoya en la fortaleza de sus creencias religiosas para sobrellevar la situación. 

Una lesión en el hombro

En cuanto al deporte, el exDuque de Palma suele salir a hacer running por el patio y acude cada tarde en solitario al polideportivo que tiene la cárcel de Brieva. Para no coincidir con las cerca de 200 presas que cumplen condena en los diferentes módulos de mujeres, Iñaki Urdangarin se desplaza desde las 15:00 horas hasta las 16:30 horas solo en compañía de un funcionario. A esa hora, después de comer, es cuando todas las reclusas están en sus celdas descansando.

El mayor incidente hasta ahora vivido por el exjugador de balonmano ha sido una lesión en el hombro mientras hacía espalderas. Eso le obligó a no poder hacer ejercicio en el patio durante un tiempo. Para ello, en su módulo le instalaron una bicicleta estática con la que pueda hacer ejercicio sin tener que salir fuera.

Para combatir el aburrimiento y la soledad, Urdangarin también suele ver la televisión y su principal refugio lo ha encontrado en la religión. El capellán del centro penitenciario de Brieva le visita todos los domingos después de la misa, es el encargado de llevarle la comunión.

En cuanto al cultivo de verduras y hortalizas, al ser el suelo de su patio de recreo de cemento, Urdangarin cultiva tomates, pimientos y otro tipo de vegetales en grandes maceteros. El módulo de hombres de la cárcel de Brieva, desde los tiempos del reo Luis Roldán, ya albergaba una gran cantidad de material de jardinería, desde sustrato a macetas y, por supuesto, todo tipo de herramientas.

El primer permiso puede estar cerca

Con todo, el marido de la Infanta Cristina podría estar esperanzado con el paso del tiempo ya que como adelantó elcierredigital.com, podría disfrutar de su primer permiso a finales de años en base al artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.

Infanta Cristina. 

El proceso para solicitar este cumplimiento específico es el siguiente: primero el recluso lo ha de solicitar a la propia prisión, en este caso de Brieva, que lo pondrá en manos de Instituciones Penitenciarias a través de una Junta de Tratamiento, y si se deniega antes de informar al preso se pone en conocimiento del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria que ha de pronunciarse. Por último, si la petición es denegada, el preso o su defensa pueden apelar al Tribunal Sancionador por el cual el preso estaría en la cárcel, en el caso del cuñado del Rey Felipe VI, la Audiencia Provincial de Palma.

Esta es la fórmula legal que la defensa de Urdangarín planea, después de que el Tribunal Constitucional rechazó todas sus peticiones. El uso del artículo 100.2 es mucho más fácil ya que no es necesario para solicitarlo haber disfrutado de algún permiso previo a los que solo se acceden tras cumplir un cuarto de la condena y siempre que el comportamiento del preso sea ejemplar.

Para solicitar la aplicación del artículo 100.2 es necesario alegar unas circunstancias personales particulares, una de ellas es tener trabajo. Así, rara vez en delitos de sangre, el tener un contrato laboral permite acceder a este cumplimiento específico. Su abogado, Mario Pascual Vives, ha desmentido los rumores de que Urdangarín esté buscando trabajo, pero fuentes del entorno del exjugador de balonmano aseguran que sí está contemplando está posibilidad y sí ha solicitado a amigos íntimos que le busquen un empleo.

También las circunstancias familiares pueden alegarse para solicitar el artículo 100.2. En el caso de Urdangarín, su mujer la Infanta Cristina y sus cuatro hijos siguen fuera de España, aunque el rumor desde hace meses es que la hermana de Felipe VI estaría preparando su vuelta a España. Más allá de su esposa e hijos, Iñaki tiene a sus padres y hermanos viviendo en Vitoria y podría solicitar el 100.2 para cumplirlo en el Instituto Foral de Bienestar Social y Asociación Ayuda al Preso de Vitoria.

Para esto aún faltan seis meses, pero en el entorno de la Infanta Cristina todo parece preparado para esta eventualidad y, quienes conocen bien, al que fuera deportista olímpico, aseguran que sigue albergando cierto rencor, porque consideran que lo dejaron caer para evitar males mayores para la Casa Real. Una espada de Damocles, que nadie sabe si Urdangarin dejará caer al salir de prisión, provocando un nuevo terremoto en la corte de Felipe VI.

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