20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El ministro de Consumo y líder de IU usa sus redes para hablar de las olimpiadas o libros y no menciona la escalada de la factura desde hace 50 días

El silencio de Alberto Garzón mientras la luz bate récords en plena ola de calor: Desde junio no pone un solo tuit sobre el tema

Alberto Garzón.
Alberto Garzón.
Alberto Garzón, ministro de Consumo y, por lo tanto, máximo garante de los derechos de los consumidores, prefiere mantener el silencio en lo que respecta a la histórica subida del precio de la luz. Desde que hace unos meses la escalada de la factura eléctrica comenzara a hacer mella en los bolsillos de las familias españolas, el de Izquierda Unidas apenas se ha pronunciado al respecto en sus redes sociales, provocando la indignación de los usuarios.

El precio de la luz vuelve a alcanzar este jueves su pico histórico en el mercado mayorista, después de varios días consecutivos sin tocar techo, y en plena ola de calor. Nada más y nada menos que 115,83 euros el megavatio hora, una exorbitante cifra que, desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ya alertan se trasladará al recibo de la luz de los españoles.

Mientras, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, a quien compete el asunto, se mantiene al margen. Al menos, en sus redes sociales, en las que parece haber espacio para debatir acerca de todo tipo de asuntos excepto sobre aquellos que competen a la Cartera que dirige. Lecturas para el verano, la crisis climática, los Juegos Olímpicos de Tokio…  tweets sobre los más diversos temas, pero apenas menciones a la drástica escalada de la factura eléctrica.

En este sentido, habría que remontarse hasta el pasado 25 de junio para encontrar una cita sobre el ‘tarifazo’ de la luz, una reproducción de sus propias palabras en una entrevista que concedió a TVE y en la que destacaba la importancia de crear una empresa pública de energía para garantizar los suministros a las familias vulnerables.

Unos días antes, concretamente el 9 de junio, también opinó al respecto. "Desde Unidas Podemos estamos preocupados por los precios de los suministros básicos para las familias trabajadoras. Seguimos empujando para todas las medidas que rebajen la factura de la luz: como han pedido los sindicatos y otros actores es necesario adelantar la hora valle", decía en un mensaje que fue duramente criticado porque Garzón parecía, en realidad, hablar desde la oposición, y no como el responsable de poner freno a la sangría económica que sufren las familias españolas consecuencia del drástico aumento de precios.

La hemeroteca castiga al Gobierno

El ministro de Consumo sí se atrevía, no obstante, a opinar con contundencia en el pasado. En diciembre de 2017, cuando el incremento en la factura eléctrica fue menor que el que se vive estos días, señalaba que “miles de familias no podrán mantener sus casas a temperaturas adecuadas, lo que repercutirá gravemente en la salud de los que menos tienen. Ningún Gobierno decente debería tolerarlo".

Alberto Garzón. 

En las mismas fechas se pronunciaba también Pedro Sánchez, que acusaba al Ejecutivo de Mariano Rajoy de "empobrecer al país" y de "dar un golpe a las familias". Y en 2019, desde Unidas Podemos, su socio de gobierno, se anunciaba que su entrada en el Gobierno supondría una automática rebaja de la factura eléctrica y pondría "firmes a las grandes eléctricas".

Parece que no será así. Porque la mayoría de los indicadores anticipan un periodo de varios meses, al menos hasta final de año, de tendencias alcistas ante las previsiones de encarecimiento de combustibles como el gas natural. Las subidas se mantendrán en el tiempo, con el consiguiente impacto negativo en los bolsillos de los consumidores, así como en las cuentas de resultados de las empresas para las que la electricidad es un bien productivo básico. 

En este sentido, según los últimos cálculos realizados por la OCU, si el precio se mantuviera a 114 euros/MWh durante todo el mes de agosto, la factura para un hogar medio sería finalmente de unos 98 euros, frente a los 72,5 euros que se pagaron en julio de este año y los 55,7 euros de julio del año pasado. Un incremento inasumible para miles de familias que han visto cómo, en la primera quincena de julio, su factura se ha incrementado un 35% respecto a hace un año.

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