19 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Ya el pasado año el ministerio de Margarita Robles optó por Facthum Talent para hacer las entrevistas a los aspirantes para el ascenso

Miedo en Defensa: Preocupación entre los coroneles por el cambio de empresa que los evaluará para ser generales

Exclusiva Margarita Robles rodeada del Consejo Superior del Ejército de Tierra.
Margarita Robles rodeada del Consejo Superior del Ejército de Tierra.
Hace dos años el Ministerio de Defensa cambió a la empresa de Recursos Humanos a la que acudía para que realizase entrevistas a un grupo de 32 coroneles entre quien Margarita Robles debe nombrar a una docena de generales, en sustitución de los que pasan anualmente a situación de reserva. Las dudas surgen porque hasta ahora cada coronel tiene claro su orden en el escalafón y no saben si la nueva empresa privada va a respetar este orden o a revolucionar el ascenso al generalato.

Una silenciosa y callada guerra se libra desde hace dos años en el ministerio de Defensa a cuenta de los ascensos de coronel a general en el Ejército de Tierra. Los 32 coroneles que este año deben ser evaluados para su ascenso al generalato están preocupados por el cambio de la empresa externa que debe evaluarlos. La guerra no transcurre en los campos de batalla, ni siquiera en los cuarteles. Pero esta contienda se celebra en los despachos del madrileño Paseo de la Castellana y el Cuartel General del Ejército en la plaza de la Cibeles y las armas no son balas ni cañones sino el BOE y las licitaciones públicas.

Anualmente 32 coroneles del Ejército de Tierra tienen, cuando llega el momento por motivo de su promoción, posibilidades de ascender a General. Los coroneles de cada promoción están ordenados reglamentariamente y guardan un escalafón dependiendo de sus méritos, hojas de servicios, condecoraciones, desempeño en misiones y un largo etcétera donde el Ministerio de Defensa los va catalogando, en un proceso que es bastante transparente porque todos los coroneles conocen su número en el escalafón.

                                    Respuesta al recurso del Ministerio de Defensa.

Ahora bien, como sólo se jubilan doce generales al año sólo se puede proponer a doce coroneles para el ascenso a general.  Para elegir a esos doce coroneles se escoge entre una treintena de ellos, el resto ya sabe que no van a ascender a general y se jubilarán con el grado de coronel.

Normalmente quienes tienen más posibilidades de lograr ese ascenso eran, históricamente, los mejor situados en el escalafón, los doce primeros. Desde hace años el Ministerio de Defensa, para tratar de ser mas ecuánime, contrata a una empresa externa de Recursos Humanos que hacía su propia valoración mediante entrevistas presenciales a todos los candidatos y cuyos resultados no alteraban en gran medida el orden establecido por Defensa.

La ministra Margarita Robles saluda a varios mandos del Ejército de Tierra.

Un excoronel jubilado explica a elcierredigital.com que "podía ser que esta empresa pusiese el número 1 luego en el número 3 o viceversa o el 27 fuese el 24... cambios pequeños que no afectan en gran medida a la escala". La empresa que optaba a este contrato externo lo hacía por concurso público y hasta hace dos años fue prácticamente siempre la misma, hasta el pasado año que se llevó el concurso la Sociedad Facthum Talent Management S.L. por 16.940 euros, en bruto por la licitación denominada "Asesoramiento en la evaluación al empleo de oficial general". Esta licitación fue sacada a concurso por la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Personal, del Ministerio de Defensa.

El problema es que la documentación que se maneja en ese asesoramiento es delicada y a algunos afectados no les ha gustado el cambio de empresa. Tanta inquietud ha generado este cambio que otra de las empresas que optaron a ese concurso de 2019, Etical RRHH, concesionaria del concurso entre los años 2010 y 2017, recurrió ante el jefe del Mando de Personal la decisión tomada para adjudicar ese contrato a la empresa Facthum Talent Management. Uno de los argumentos que usaron los recurrentes fue que en el consejo de Administración de Facthum Spain figura como consejera Blanca Nieves Espinosa, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, funcionaria y al ser socia del Grupo Facthum y madre del representante legal de la empresa adjudicataria no podría adjudicarse un contrato público por una cuestión de incompatibilidad.

La adjudicación realizada a esta empresa.

El recurso fue interpuesto el 8 de noviembre de 2019 y la respuesta llegó el 11 de mayo de 2020, firmada por Ángel Turienzo, subdirector general del Ministerio de Defensa en el que se rechaza el recurso argumentando que el "único criterio de adjudicación que establecen los pliegos es el precio". Respecto a la supuesta incompatibilidad dice la decisión de Turienzo que no se presentan pruebas sobre la pertenencia al consejo de Administración de la empresa adjudicataria y añade que "el régimen de incompatibilidad de los profesores universitarios solo es absoluto para aquellos a tiempo completo (...)".

Con esta resolución, de momento, gana el concurso público y la empresa realizará las entrevistas a los 32 coroneles en el Cuartel General del Ejército en Madrid. Los doce elegidos harán el curso de General. "El miedo de algunos es que ahora de repente el número 30 se convierta en el 4 o al revés", declara el mismo excoronel.

No es la primera vez que Facthum Talent Management gana un concurso público, ya que ha sido adjudicataria de otros contratos en el Ayuntamiento de Barcelona, otro para realizar entrevistas de trabajo a Bomberos de la Generalitat o para escoger personal de la aseguradora Asepeyo, entre otras licitaciones, también es adjudicataria de otros contratos en el Gobierno del País Vasco, como uno para el Departamento de Seguridad de la Academia Vasca de Policía y Emergencias en 2014.

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