25 de febrero de 2020
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FIN DE SEMANA

A PESAR DE SU JUSTIFICACIÓN LA GUARDIA CIVIL LE ABRIÓ EXPEDIENTE DISCIPLINARIO Y FUE SANCIONADA POR ELLO

El Supremo revoca la sanción a una agente a quien sus mandos achacaban una baja injustificada

La fachada del Tribunal Supremo.
La fachada del Tribunal Supremo.
La agente causó baja médica para el servicio como consecuencia de una lesión producida durante su participación en una prueba deportiva, aun justificando esto la agente fue sancionada por la Guardia Civil que le impuso una sanción y le abrió un expediente disciplinario.

La AUCG ha comentado “por si no fuese suficiente, en el asunto entra en escena el director general de la Guardia Civil, Félix Azón, que debe ser más médico que el jefe del servicio de cirugía ortopédica y traumatología (especialista que la estaba tratando), y destierra a la compañera lejos de su familia, con una sanción disciplinaria de pérdida de destino por prolongar su baja médica. Así actúa nuestro Director General, el que tantas palabras profesas en cada discurso a favor del papel de la mujer en la Benemérita”

Afortunadamente, este desproporcionado castigo fue anulado por la ministra de Defensa, y la sanción quedó reducida a la pérdida de 12 días de sueldo. No obstante, la vida de esta guardia civil sí que ha sufrido cambios importantes ya que ha visto como su nomina ha sido reducida notablemente y se ha visto forzada a trabajar a más de 2.000 kilómetros de su casa.

Una agente de la Guardia Civil

Ahora, gracias al trabajo de los servicios jurídicos de AUGC, el Tribunal Supremo, por unanimidad, acuerda anular y dejar sin efecto la sanción impuesta, así como sus consecuencias administrativas y de orden económico. Por ello, su expediente quedará limpio sin ningún tipo de anotación referente a esto ya que ella no cometió ninguna infracción con su actuación.

Se niega a firmar el alta

Y es que, “aunque se empeñe nuestro director en jugar a los médicos, el Tribunal Supremo es unánime, al dar veracidad (como no podría ser de otro modo) al especialista que estaba tratando y siguiendo la evolución de la lesión de la compañera” afirma la AUCG. El servicio médico de la Guardia Civil pidió al especialista que firmase el alta de la chica, pero este se negó.

La situación de la agente ha sido muy complicada, por un lado, la Guardia Civil dice que está en condiciones de trabajar, pero que al mismo tiempo no se atreve a firmar el alta a través de sus servicios médicos; y, por otro lado, al especialista que la está tratando y se niega a firmar el alta médica al considerar que no está en condiciones de trabajar.

El Tribunal Supremo es contundente al indicar que “resulta evidente que no es la guardia civil sancionada la que prolonga injustificadamente su baja, sino que es el médico el que considera que debe seguir de baja”.

“Si tanta preocupación tiene nuestro Director General de la Guardia Civil por las bajas prolongadas y simuladas, en lugar de jugar a los médicos e imponer sanciones sin motivo alguno, debería potenciar los servicios médicos de la Guardia Civil, pues la Guardia Civil cuenta con su propio servicio de Sanidad” declara la AUCG.

 Desde hace un tiempo, el servicio de Sanidad está totalmente abandonado y con falta de personal para poder desarrollar su trabajo, hasta el punto de que no se está haciendo seguimiento de las bajas en todas las Comandancias. Esta situación es evidente ya que el poco personal que forma el Servicio de Sanidad de la Guardia Civil desarrolla su actividad en las academias de formación, o pasan días enteros en los ejercicios de tiro que desarrolla la Guardia Civil, dejando con ello de realizar el seguimiento de las bajas médicas y demorando los diversos trámites administrativos que son de su competencia.

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