27 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Las acusaciones piden a la Audiencia cárcel preventiva para él hasta la sentencia firme

El exprofesor de los Maristas condenado por abusos sobre su ingreso provisional en prisión: "No entiendo las prisas"

El exprofesor oculta su rostro a la llegada al juicio.
El exprofesor oculta su rostro a la llegada al juicio.
El exprofesor de los Maristas de Barcelona Joaquín Benítez, condenado a 21 años y nueve meses de cárcel por abusar sexualmente de cuatro alumnos, ha expresado, durante una vista en la Audiencia de Barcelona para solicitar que ingrese provisionalmente en prisión, que no entiende "las prisas" de las acusaciones para que sea recluido, ha explicado la abogada Ester García.

Este lunes se ha celebrado una comparecencia en la Sección 21 de la Audiencia de Barcelona sobre la situación de Benítez una vez condenado, después de que las acusaciones instaran a su ingreso en prisión de manera preventiva a la espera de que la sentencia sea firme, aunque el tribunal no prevé tomar la decisión este lunes.

Por ello, Benítez, que ha estado presente en la comparecencia, ha podido salir por su propio pie una media hora después, sin hacer declaraciones a los medios en ningún momento, y llevando la cara tapada con un pasamontañas como ya ha hecho en anteriores ocasiones.

Ester García, abogada de Manuel Barbero, padre de una las víctimas, ha explicado a los medios que la sala no ha tomado la decisión este lunes "por motivos de agenda" de los ponentes, y ha dicho que posiblemente se decida este martes y se cite a las partes para comunicarlo, incluido Benítez.

La fachada de los Maristas de Barcelona.

Ha detallado que, en la comparecencia, Benítez ha hecho uso de un turno de palabra para recordar que había pedido perdón a las víctimas y que había reconocido los hechos -solo dos de los cuatro casos-, además de lamentar "las prisas" que tienen las acusaciones para que ingrese en prisión.

"Atrocidad"

Manuel Barbero ha declarado a los medios que le ha sorprendido que el exprofesor no haya ingresado este mismo lunes en prisión, y ha criticado que "ante la atrocidad que ha hecho este hombre" se debería haber sido más contundente, y que ya debería estar en prisión. "Esperemos que en estas 24 horas Joaquín Benítez no se fugue, si no, el descrédito de la justicia sería terrible", ha lamentado, ya que para que las víctimas supone un día más de angustia.

El abogado de Benítez, Josep Maria Asbert, tiene previsto presentar esta semana recurso de apelación ante la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), y después cabe recurso ante el Tribunal Supremo, con lo que de momento la sentencia es firme y no se puede ejecutar. Por ello, la Fiscalía, las cuatro acusaciones particulares y el Ayuntamiento de Barcelona presentaron sendos escritos la semana pasada solicitando la comparecencia de Benítez para acordar medidas cautelares, tras conocerse el fallo que le condena a casi 22 años de prisión.

Riesgo de fuga

En la vista de este lunes, todas las acusaciones, incluida la Generalitat, que se ha adherido a las peticiones, han solicitado el ingreso inmediato en prisión preventiva del exdocente, argumentando el riesgo de fuga debido a la elevada pena solicitada. Durante la comparecencia, han hecho hincapié en el riesgo de reincidencia, al estar en libertad y poder tener contacto con niños, y que no tiene empleo ni ningún arraigo.

Asimismo, han subrayado que no ha quedado demostrado el argumento de que Benítez esté a cargo de su hermano, que tiene una incapacidad laboral, han explicado fuentes jurídicas. En cambio, su defensa ha esgrimido que Benítez siempre ha cumplido con las medidas cautelares que le han impuesto, como las comparecencias periódicas en sede judicial, mientras ha estado investigado, y que las condiciones no han cambiado.

La Audiencia de Barcelona le condenó por cuatro delitos de abuso sexual, dos continuados, al considerar probado en su sentencia, que se notificó el 29 de abril, que Benítez aprovechó su condición de profesor de educación física de colegio de los Maristas, donde trabajó de 1999 a 2011, para abusar de cuatro alumnos en varias ocasiones en un despacho propio con una camilla, entre los años 2006 y 2009.

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