18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

La Audiencia Provincial de Madrid apunta a que el delito existió pero no se puede probar la implicación del inspector ni del resto de acusados

Absuelto el policía Gómez Gordo por secuestro aunque el Tribunal indica que se aprecian "dudas razonables"

Redada de la Brigada de Extanjería.
Redada de la Brigada de Extanjería.
La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto al inspector Miguel Ángel Gómez Gordo, jefe del grupo V de la Brigada de Extranjería, y a otros tres ciudadanos chinos, de los delitos de detención ilegal, torturas y lesiones de una mujer china, Jifang Yin. La sentencia no duda de que el delito existiera, pero aclara que no hay pruebas suficientes contra los acusados para condenarlos.

La Sección Décimo Sexta de la Audiencia Provincial de Madrid dice en la argumentación de sentencia que "aunque consideremos creíble el relato de Jifang Yin sobre su secuestro, no aparece probado que los acusados hubieran participado en el mismo" y añade que "se aprecia una duda razonable acerca de lo realmente sucedido y dicha incertidumbre, en virtud de principio “in dubio pro reo" solo puede ser interpretada en beneficio de los acusados. No podemos considerar destruida en este Juicio la presunción de inocencia de los acusados, la cual permanece incólume a la vista del análisis probatorio llevado a cabo".

Por todo ello la Sección Décimo Sexta de la Audiencia Provincial de Madrid sentenció el pasado 18 de septiembre que  "en consecuencia con todo lo argumentado, el único pronunciamiento que cabe hacer es el absolutorio con respecto de todos los acusados. Debemos absolver y absolvemos a Xiaming  Zou, Minzhong Zheng, Jianhai Cheng y a Miguel Ángel Gómez Gordo, de los delitos de detención ilegal y contra la integridad moral y de la falta de lesiones".

Uno de los absueltos es Miguel Angel Gómez Gordo, jefe del Grupo V de la Brigada de Extranjería de la Policía Nacional, y es hermano de otro policía, Andrés Gómez Gordo, exdirector de la Ciudad de la Justicia de la Comunidad de Madrid en la época de Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid, durante los años que se produjeron los incidentes de espionaje a los consejeros Alfredo Prada y el vicealcalde madrileño Manuel Cobo. Luego Andrés Gómez Gordo fue destinado al servicio de prensa de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, hasta que María Dolores de Cospedal lo nombró máximo responsable de seguridad, al gobierno de Castilla la Mancha. Ahora presta servicios en la UDEF, la Unidad de Delitos Económicos y Financieros de la Policía Nacional.

Miguel Ángel Gómez Gordo ya fue investigado en 2012 por la Audiencia Nacional en la operación Emperador, donde se investigó al marchante Gao Ping y sus relaciones con varios policías nacionales. Finalmente, la Audiencia no apreció delito alguno y el policía no fue imputado.

Colas ante el CIE de Aluche.

La historia de Jifang Yin se remonta al 20 de septiembre de 2009 con un robo de tres millones de euros en un camión que varios ciudadanos chinos trataban e evadir de nuestro país. El atraco habría sido cometido por compatriotas suyos, conocedores del intento de estos de evadir el dinero del país de manera fraudulenta. 

A consecuencia de este atraco el Juzgado de Instrucción número 1 de Sigüenza inició diligencias previas. Como el asunto afectaba a ciudadanos chinos se hizo cargo de las investigaciones el Grupo V de Extranjería, a cuyo frente estaba entonces Miguel Ángel Gómez Gordo y detuvieron a nueve personas.

El Tribunal explica que "si bien es cierto que  Jifang Yin en las actuaciones referidas al delito de robo , en su declaración prestada en el Juzgado de Instrucción n.º 1 de Sigüenza el 6 de julio de 2010 ya se refiere a que fue atada y amenazada de muerte en un chalet, siendo persistente   en sus posteriores declaraciones que hace al respecto en dicho sentido , que en el Plenario hace una declaración detallada , que consta un parte de lesiones de 6 de julio de 2010 reflejando contusiones en zonas próximas a los pies , donde la misma vuelve a referir que la sujetaron de pies y manos y la taparon los ojos, a lo que se añade que el abogado que la asistió de oficio alude a que la vio llorando dejando caer como que algo la pudo pasar; se aprecian, sin embargo, una serie de circunstancias , carencias, datos y ambigüedades que no permiten considerar desvirtuada la presunción de inocencia de los aquí acusados".

El secuestro que Jifang Yin intentó denunciar habría tenido lugar el 2 de julio a las 10 de la noche cuando un individuo chino la hizo subir a su vehículo, con el falso engaño de ir a ver a otra mujer con la que se había citado. Este hombre llevó a Yin, según su versión, hasta la localidad madrileña de Parla, donde permaneció secuestrada, con los ojos vendados y torturada durante doce horas. Los secuestradores, según el relato de la mujer, se interesaban constantemente por el paradero de tres millones de euros (no solo un millón) que les habían robado en Sigüenza.

 Un día más tarde la mujer habría sido puesta en libertad y en la calle resultó detenida por dos agentes de policía, que declararon en este juicio, y trasladada a dependencias el Grupo de Extranjería de Aluche. 

Tres de las personas que estaban en esa casa de Parla fueron las acusadas por Jifang Yin ante la Audiencia Provincial y la acusación particular ejercida por la ciudadana china sostiene además que todo se hizo con la presunta connivencia del entonces jefe del Grupo V de la Brigada de Extranjería, Miguel Ángel López Gordo a quien acusó de disponer la detención de Yin para que no pudiese denunciar el secuestro por parte de sus compatriotas en Parla.

Tras varias denuncias, recursos y apelaciones de todas las partes ante el Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, se terminó decretando la apertura de juicio oral contra Xiaoming Zhou, Jianhay Cheng, Minghon Zheng que supuestamente estaban en la casa donde la mujer fue llevada y el jefe del Grupo V de Extranjería, Miguel Ángel Gómez Gordo, a quien se acusa de detención ilegal, torturas y lesiones.

A los tres primeros se les acusa de lo mismo más un delito contra la integridad moral. Para Miguel Ángel Gómez Gordo la acusación particular solicitó un total de nueve años de cárcel y 18 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público, además de una indemnización de diez mil euros, como al resto de acusados. 

La Fiscalía no acusaba

Esta sentencia exculpatoria era previsible, ya que el Fiscal de la Audiencia Provincial estimó que la actuación de Gómez Gordo se hizo acorde al mandamiento judicial del Juzgado de Siguenza que investigaba el robo de 3 millones de euros.

El inspector habría puesto un micrófono, con autorización del Juzgado, a uno de los tres ciudadanos chinos atracados para grabar una conversación con Jifang Yin e intentar averigüar el paradero de los tres millones de euros robados. Por todo ello, la Fiscalía no apreciaba actuaciones criminales de nadie y ya pidió el sobreseimiento de la causa.

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