20 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

El caso Villarejo llega al fútbol español: el excomisario espió a los enemigos de Gil y Cerezo en el traslado del Atlético de Madrid al Metropolitano

José Luis Sánchez, presidente de Señales de Humo: "Nos extrañó mucho que nuestros correos internos obraran en poder de un Juzgado, facilitados por los Gil"

José Luis Sánchez, presidente de la Asociación Señales de Humo.
José Luis Sánchez, presidente de la Asociación Señales de Humo.
El Atlético de Madrid no ha escapado al escándalo de espionaje de José Manuel Villarejo. Los responsables del club rojiblanco, la familia Gil y el productor Enrique Cerezo, encargaron al excomisario un informe sobre los distintos grupos de socios que se habían posicionado en contra del traslado del Vicente Calderón al Wanda Metropolitano. Una operación que terminó con el equipo jugando en en un estadio que contaba con el beneplácito de las autoridades municipales y autonómicas de Madrid.

El excomisario José Manuel Villarejo habría elaborado un documento de 23 páginas, entre 2004 y 2005, sobre la oposición al traslado del Estadio Vicente Calderón al Metropolitano. Un documento privado que entregó a los máximos responsables del Atlético de Madrid, la familia Gil y el productor Enrique Cerezo. Un informe que bautizó como Stage (Escenario). El documento habría sido encargado en noviembre de 2004 por los responsables del club rojiblanco a la empresa GIA, propiedad de Villarejo. El equipo de fútbol tenía por entonces como presidente a Enrique Cerezo, quien había asumido la presidencia del club rojiblanco en el año 2003, en una huida pactada y controlada del poder público de la familia Gil y Gil, con Jeús Gil aún a la cabeza.

Cuando los responsables del Atlético de Madrid decidieron el traslado del club al Wanda Metropolitano se encontraron con la oposición de numerosos socios y abonados, organizados en asociaciones, como Señales de Humo, la gran opositora. Así en el informe de Villarejo se indica textualmente que  “se hace necesario demostrar la relación de estos con los inductores, que por oscuros intereses y usando cualquier medio, buscan apartar a los legítimos propietarios de la dirección del Club”, indicaba Villarejo en el inicio del informe Stage tal y como publica el portal Moncloa.com.

El informe Stage trataba de conseguir "munición" para desacreditar a esta oposición, "si llegase el momento". Entre los supuestos contrarios al traslado habría una amalgama de políticos y empresarios que querían echar a la familia Gil Marín y a Cerezo, en opinión del excomisario.


Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil Marín.

Villarejo se centró primero en el movimiento "Alternativa Atlética", dirigido por José Luis Sánchez Ayuso, que comandaba la Asociación Señales de Humo, nacida en 2002 cuando aún estaba Jesús Gil y Gil en la presidencia del club colchonero y que ahora sigue activa. Según explicó Sanchez Ayuso a Elcierredigital.com, "lo único cierto que dice de nosotros es lo que encontró en Internet, el resto se lo inventa, excepto que soy ingeniero y del Atlético de Madrid, pero ni José Luis Domínguez trabajaba en Dragados ni nada de lo publicado sobre él es cierto".

Tres mil opositores al proyecto del Wanda

La oposición que se encontraron los dirigentes del Atlético de Madrid se cifró en unos tres mil abonados. "Por entonces hacíamos una web y contabamos con un foro en el que teníamos un millón de visitas, pero eso fue hace casi 15 años", añade Sánchez, que recuerda que todo acabó con una demanda al club sobre el traslado, admitida a trámite por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y que logró paralizar el planeamiento para derribar el Vicente Calderón, todavía en pie.

El estadio Wanda Metropolitano, del Atlético de Madrid.

"Ahora entiendo por qué una vez apareció un mail nuestro en un Juzgado durante la demanda contra Cerezo y Gil Marín en el que hablábamos entre nosotros de la Fiscalía y nos sorprendió bastante", explicó el presidente de Señales de Humo, que están valorando el denunciar a Villarejo y a la familia Gil, junto a Enrique Cerezo, por intromisión legítima en el derecho al honor y violación de las comunicaciones.

Villarejo también habría investigado a las plataformas "Salvemos el Calderón" y la Asociación "Atlético Aviación", además de al actual diputado socialista Antonio Miguel Carmona. El excomisario llegó escribir en su informe, según Moncloa.com, que buscaba conocer “en la medida de lo posible todos los movimientos de acoso y derribo de la familia dueña del estadio“, es decir a la familia de Jesús Gil.

De este modo, el caso Villarejo y sus informes confidenciales sobrepasan el campo político y económico, para centrarse ya en el mundo deportivo profesional, donde se mueven intereses multimillonarios y en el que se pasean personajes que bailan, a veces, sobre la débil línea de la Justicia.

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