26 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El CSIF pide al nuevo presidente de la empresa publica, Pedro Saura, que mejore la situación contractual de sus asalariados

Movilización de los trabajadores de Paradores Nacionales por su precaria situación laboral

Pedro Saura, nuevo presidente de Paradores.
Pedro Saura, nuevo presidente de Paradores.
Pedro Saura, ex secretario de estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, ha sido elegido por el Consejo de Administración de Paradores como el nuevo presidente y consejero delegado de esta hostelera pública. Acoge la presidencia en uno de los contextos más complicados de la empresa en el panorama económico por la pandemia de coronavirus. El CSIF y otros sindicatos han solicitado al nuevo presidente que mejore la situación contractual de sus trabajadores.

La cadena hotelera pública española se ha visto afectada de forma considerable por la pandemia de coronavirus. La caída de los visitantes extranjeros a tierras españolas el verano del año pasado provocó que los ingresos se redujeran un 18%. Las pérdidas totales durante el ejercicio rondaron los 63 millones de euros. El número de clientes y ventas disminuyeron a la mitad comparándolo con el 2019. La causa principal fue el cierre durante los cien días que duró el confinamiento domiciliario.

Después de varios años con previsiones de crecimiento y de un 2019 con unos beneficios de diez millones de euros, la pandemia frenó el alza de las estimaciones y provocó el efecto contrario: unas pérdidas considerables. Un problema que, además, parece que puede mantenerse en este 2021. Los estudios no descartan nuevos números rojos y la necesidad de recurrir a un rescate financiero.

Los paradores se mantuvieron cerrados durante casi tres meses por culpa del confinamiento domiciliario

El negativo contexto económico empujó a la empresa pública a buscar modos de reducir el impacto de la pandemia. Entre las medidas, la reducción de plantilla por la que 949 trabajadores de Paradores, mayormente con empleo temporal, fueron despedidos. La empresa necesitó de una ampliación de capital para asumir el coste de los salarios de sus empleados durante los dos meses y medio de cierre de los establecimientos.

Esta decisión de no recurrir al ERTE, sin embargo, ha supuesto una condena de la Audiencia Nacional por la que Paradadores deberá indemnizar a toda su plantilla con los pluses, complementos y primas que se han dejado sin pagar durante los meses de cierre. Los sindicatos UGT, CCOO y CSIF fueron los que demandaron a Paradores por este impago y ellos eran partidarios de que si hubiesen recurrido al ERTE no habrían tenido seguramente este problema posterior.

Sin embargo, el recorte realizado en la plantilla contrastaba con un aumento en la partida destinada a sueldos y dietas de los máximos directores de la empresa pública. En un año en el que las pérdidas y los números negativos fueron la tónica común, los directivos de la empresa aumentaron las cifras en salarios en casi 50.000 euros con respecto a 2019. Paradores manifestó que el incremento se debía a la contratación de un nuevo director de Recursos Humanos, al aumento de un trienio de la directora financiera y a unos incentivos pendientes del año anterior para uno de los directivos.

Pedro Saura es el nuevo presidente de la hotelera pública Paradores

El nuevo presidente y consejero delegado, Pedro Saura, se enfrenta a importantes retos por la situación económica que se encuentra y las previsiones que se contemplan, ya que para este 2021 se estima que los números volverán a ser negativos con una caída en las ventas de un 40%. Por otra parte, los sindicatos, que reclaman la mejora de las condiciones contractuales de los trabajadores, no se lo van a poner fácil.

Esta reclamación ya se hizo patente cuando trascendió públicamente la elección del exsecretario de Transportes para este puesto, pues la Central Sindical Independiente y de funcionarios (CSIF) decidió publicar en su página web un artículo en el que además de dar la bienvenida al nuevo presidente de la cadena pública hotelera, solicitaba la mejora de las condiciones laborales de sus trabajadores.

Se le recordaba a Saura la necesidad de crear puestos de trabajo de calidad en una empresa en la que el 37% tienen un empleo temporal, porcentaje que les hace incumplir la norma de la Unión Europea que obliga a reducir hasta el 8% la temporalidad en los empleos del sector público. E igualmente manifestaban el amplio margen de mejora de los salarios donde alrededor del 50% no percibe más de 1.000 euros mensuales. Para CSIF, esta precariedad es insostenible y su nuevo presidente debe dar solución a estas dos cuestiones.

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