03 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

El catalán ha comparecido por esta vez ante la Justicia por vender un ordenador portátil robado en una tienda de segunda mano

El Simon Leviev español: Albert Cavallé, el ‘estafador del amor’ que robó a sus cuarenta parejas

Albert Cavallé.
Albert Cavallé. / Instagram
Albert Cavallé fue condenado a tres años y medio de prisión por haber estafado a una de sus exparejas más de 60.000 euros. El conocido como ‘estafador del amor’ mantenía relaciones sentimentales con mujeres a las que conocía a través de ‘apps’ de citas para luego pedirles dinero. Ahora, el catalán vuelve a enfrentarse a la justicia por haber vendido un ordenador robado a una tienda de segunda mano.

Estafó, presuntamente, a unas 40 mujeres con las que mantenía relaciones sentimentales para poder pedirles dinero y, ahora, Albert Cavallé vuelve a estar en el punto de mira de la justicia. Aunque la situación, lejos de tener algo que ver con sus estafas amorosas, lo tiene con la venta de un producto robado. Cavallé fue detenido el 1 de agosto de 2018 por intentar deshacerse en una tienda de Cash Converters en el barrio de Sants de un ordenador sustraído a una viandante. El precio que le ha llevado a comparecer ante la justicia: 380 euros.

El inicio de este suceso tenía lugar el 3 de julio de 2018, cuando una mujer que caminaba tranquilamente por las calles del Paseo de Fabra i Puig se vio asaltada por dos atracadores, que robaron un maletín que llevaba con un iPad, unas llaves, su documentación y un ordenador portátil.

Un mes después, los Mossos d’Esquadra encontraron el ordenador en la anteriormente mencionada tienda de segunda mano. Cavallé, que fue detenido por el suceso, se enfrenta ahora a un delito de recepción por traficar con objetos robados, lo que podría implicar un año y medio de cárcel. Sin embargo, insiste en su inocencia, afirmando que él mismo había comprado el portátil en un mercado de barrio.

Albert Cavallé, ‘El estafador de Tinder’ español

Antes de este suceso, Cavallé ya recolectaba denuncias. En concreto, las de unas 40 mujeres de mediana edad a las que el catalán habría estafado a través de relaciones sentimentales.

Nacido en Barcelona en 1982, Cavallé seguía una misma técnica con diferentes variantes para conseguir a sus víctimas. A través de aplicaciones de citas como Tinder, Badoo o Meetic, contactaba con mujeres de mediana edad a las que les mostraba un despliegue típico de un hombre adinerado. Sus profesiones variaban desde cirujano hasta rico heredero de una cadena hotelera.

Con esta técnica, también usada por ‘El estafador de Tinder’ Simon Leviev, conseguía convencer a sus víctimas de su dinero (invitándolas a lujosos hoteles) y de su interés amoroso en ellas.

Simon Leviev, 'El estafador de Tinder'.

Cavallé buscaba una relación seria y, cuando las mujeres estaban convencidas de su dinero y sus intenciones, desplegaba la segunda parte del plan: pedirles dinero. Los problemas a los que Cavallé eran tan dispares como sus profesiones, pero servían para hacer que sus víctimas cayesen en la trampa.

Aunque el catalán no solo recibía dinero de forma voluntaria por parte de sus víctimas. También fue acusado de haber robado sus tarjetas de crédito e incluso productos de tecnología que revendía en páginas como Wallapop.

Búsqueda, captura y juicio

Por todo esto, Cavallé se enfrentaba a delitos de estafa, apropiación indebida y simulación de delito. Todo ello como parte de las denuncias que llegaron de las afectadas, que comenzaron en el año 2010. Sin embargo, fue en 2016 y 2017 donde acumuló mayor número de delitos.

Debido a esto, en 2018 los juzgados de Barcelona lo declararon en busca y captura después de decretar tres órdenes de detención. Finalmente, el día 26 de marzo de ese mismo año se le detuvo y pasó a disposición judicial.

La pena a la que se enfrentaba era de ocho años y medio, solicitada por la fiscalía y la acusación particular. Sin embargo, Cavallé le restó cinco. Se le condenó en noviembre de 2021 a tres años y medio de prisión por estafa continuada a una de sus exparejas, una mujer catalana a la que conquistó en 2015. Según relataba la afectada, el catalán se apropió de 60.000 euros, un coche, un portátil, un teléfono móvil y un televisor. Además, la convenció para pedir préstamos de los que él se benefició. “Se gastó mis ahorros en putas, coca y hoteles de lujo”, comentó en el juicio.

Además de la cárcel, Cavallé fue condenado a indemnizar a la que fue su novia con 70.000 euros. Unos meses después, el caso de la venta del ordenador portátil podría sumar años a su condena de prisión.

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