28 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Diana López-Pinel se ausentó de la sala de espera para no coincidir con su exmarido Juan Carlos Quer, al que ha denunciado en los últimos meses

La guerra de la familia de Diana Quer: Se pelean de nuevo el mismo día del juicio justo antes de entrar a testificar

Valeria, Diana López-Pinel y Diana Quer.
Valeria, Diana López-Pinel y Diana Quer.
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El mismo día de inicio del juicio por el asesinato de su hija Juan Carlos Quer y su exesposa Diana López-Pinel han protagonizado un nuevo altercado, en esta ocasión en las dependencias del palacio de Justicia de Santiago de Compostela, donde comenzó este martes el jucio contra Enrique Abuín, el Chicle.

La madre de Diana abandonó a las diez y media de la mañana la sala de espera que compartía con su exmarido antes de entrar a declarar tras el acusado por el asesinato de su hija Diana. Pero la mujer decidió que no podía compartir el mismo espacio con el padre de la fallecida y salió a la calle, regresando un par de horas después. Tras la declaración de Abuín, entró y respondió a las preguntas de las partes, entre sollozos, aunque justo antes de abandonar el lugar intentó dirigirse a El Chicle, algo que le fue impedido por los asistentes. Juan Carlos Quer también declaró, aunque en otro tono más serio y relajado que el de su exmujer.

Los padres de Diana Quer.

Los malos modos entre los integrantes de la familia Quer se han dejado ver en la jornada de este martes. Una veintena de acusaciones cruzadas de malos tratos, de amenazas o de intentos de atropello son algunos de los episodios más crudos vividos por la familia Quer López-Pinel desde que el matrimonio se divorció en el año 2013. En realidad y de fondo, lo que hay es una familia rota por dos desgracias: el asesinato de uno de sus miembros y la nefasta relación entre el resto.

"En esa familia todos necesitan ayuda profesional". Quien así se expresa es una persona cercana a la familia Quer, tanto al padre, como a la madre y a la hija Valeria. Y añade que "cuanto más cerca esté el juicio del Chicle por la muerte de Diana más nerviosos se van a poner".

La última detención de Juan Carlos Quer, de 58 años,  a quien su mujer acusa de malos tratos e intento de arrollamiento con su vehículo tras un encontronazo en un parking de Las Rozas ha sacado a la luz las tensiones que vive la expareja desde hace años. Diana López-Pinel, de 51 años, presentó un parte de lesiones leves y Juan Carlos Quer la denunció por injurias.

Es solo un episodio más en la pelea de ambos progenitores por la custodia de Valeria, la segunda hija del matrimonio. La jueza puso en libertad a Juan Carlos Quer poco después del mediodía y dio traslado de la causa a un juzgado de Pozuelo.

Divorcio traumático en 2013

Quizás éste sea solo el penúltimo episodio de una pelea que comenzó con el divorcio de la pareja en diciembre de 2013. Antes, ambos se habían conocido en 1989 y tras dos años de noviazgo se casaron en 1991. Juan Carlos Quer explicaba a la salida de un juzgado de Ribeira, La Coruña, donde había acudido a declarar en septiembre de 2016 por una denuncia de su exmujer de mayo del mismo año que "a raíz de mi divorcio me cayeron nueve o diez querellas y todas fueron archivadas". Lo cierto es que a estas alturas ya van una veintena de ellas intercambiadas entre la pareja.

Tras el divorcio en 2013, Diana López-Pinel se quedó con la vivienda familiar, situada en una exclusiva urbanización de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y él le pasaba todos los meses una pensión de 2.000 euros a cada una de sus hijas, que vivían con la madre en un lujoso chalet de la calle Poniente.

El 22 de agosto de 2016 para echar todavía más desgracia sobre la pareja era secuestrada Diana Quer en A Pobla do Caramiñal,  provincia de La Coruña, por Enrique Abuin Gey, alias "el Chicle". El 31 de diciembre de 2017, más de 500 días después, la Guardia Civil lograba encontrar el cadáver de Diana en un pozo en una nave industrial de la localidad coruñesa de Rianxo, tras confesar El Chicle el crimen.

El duelo fue un paréntesis en las tensas relaciones familiares, ya que un nuevo episodio entre la pareja llevaría a Diana López-Pinel a sufrir varios trastornos, cuando diez días más tarde un juzgado daba la custodia de Valeria, entonces menor de edad, a su padre Juan Carlos y ambos iban a vivir a una casa en La Rozas. La menor estaba entonces bajo tratamiento médico y su padre declaraba sentirse suficientemente capacitado para ocuparse de su hija. Pero cuando cumplió 18 años Juan Carlos decidió alquilar un piso para Valeria cerca de su casa, para que pudiera emanciparse y tener independencia. Le paga todos los gastos.

Diana López-Pinel, madre de la víctima, durante el juicio del martes.

En noviembre de 2016, Juan Carlos Quer había denunciado a la madre de sus hijas por "un presunto delito de malos tratos en el ámbito doméstico". En la denuncia se da por entendido que ambas jóvenes fueron abandonadas por su madre, debido a alguna supuesta adicción.  La jueza dio la custodia de Valeria a Juan Carlos.

Denuncia en comisaría

Esta denuncia era la respuesta a una interpuesta por la madre, el 11 de mayo de 2016, cuando acudió a la comisaría de Policía de Pozuelo de Alarcón para denunciar que su exmarido se había llevado a su hija mayor, Diana, sin que le tocara por el régimen de visitas. El 16 de mayo la propia Diana acudió a completar y ampliar dicha denuncia. Juan Carlos Quer calificó la misma de denuncia falsa y de hecho, no está condenado en ninguna causa, hasta el momento.

Mientras tanto, Valeria sufría la muerte de Diana y el 7 de abril de 2017 protagonizó una fuerte pelea con su madre, similar a la vivida este miércoles ante las cámaras de televisión. Durante la pelea, la joven habría amenazado a su madre e insultado al grito de "mala madre". Diana López-Pinel decidió enviarla de viaje a Kenia junto a su novio y evitar la exposición pública de Valeria.

Juan Carlos Quer Pinto es un empresario de éxito y junto a sus tres hermanos, José, Fernando e Isabel, y un sobrino comparte cargos en varias empresas dedicadas a inmobiliares y al mundo de la automoción. Su empresa "bandera" era el Grupo Inmobiliario 4H, que factura anualmente unos dos millones de euros y está  domiciliado en la localidad madrileña de Alcorcón.

Valeria Quer, hermana de la asesinada.

En el mismo lugar está domiciliado CQ Urbanismo y Sistemas, empresa dedicada a la construcción y gestión de edificios en alquiler. Más diversificadas son las inversiones del sector de la automoción como Recambios Quer, Querdiller o Quer Motor, todas bajo el paraguas del grupo IbericarAuto. Diana López-Pinel llegó incluso a ocupar cargos en algunas de estas empresas a partir del año 2001 y hasta el 2006

El penúltimo incidente y conato de enfrentamiento entre ambos también se produjo en directo con la televisión de testigo. Fue el 9 de septiembre de 2019. La periodista Ana Rosa Quintana inauguraba la temporada del programa que lleva su nombre, en Telecinco. La cadena anunció que iba a ofrecer las imágenes de la reconstrucción que hizo Enrique Abuín, del asesinato de Diana Quer.

Dos horas después de este anuncio Juan Carlos Quer llamó en directo al programa para pedir que no se emitiesen ese vídeo. Entre las imágenes seleccionadas había algunas del presunto asesino en el interior de la nave, en cuyo pozo estuvo durante más de quinientos días el cadáver de la asesinada.

Tras Juan Carlos Quer intervino su exmujer Diana López-Pinel, también por teléfono para decir que ella sí estaba de acuerdo con la emisión para que "toda España fuese testigo de que ese asesino es un mentiroso peligroso". Finalmente, el programa decidió no emitir esas imágenes, pero Juan Carlos Quer acudió a la Audiencia Provincial de La Coruña para denunciar la filtración de ese vídeo.

 

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