25 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Se utiliza la bicleta y en Madrid la zona en la actualidad más caliente es la de chalés en las urbanizaciones que rodean el Hipódromo de la Zarzuela

La droga salpicada por el coronavirus: La pandemia provoca detenciones, pero un aumento de su precio en el mercado

Un policía en el puerto de Las Palmas.
Un policía en el puerto de Las Palmas.
La cuarentena ha confinado a los españoles en casa, a casi todos, excepto a los traficantes de drogas que no paran. Para ellos el virus es solo una oportunidad más para aprovechar y pasar desapercibidos. Pero lo tienen difícil porque precisamente la falta de gente en las calles hace más fácil su identificación y detención. Los más astutos están subiendo los precios de la cocaína, el hachís y sustancias psicotrópicas para rentabilizar el riesgo.

Entre las personas que desarrollan "sus labores" durante estos días y poco les importa el confinamiento son los conocidos como "camellos" de la droga. Los narcotraficantes han decidido aprovechar el despliegue de efectivos de los Cuerpos de Seguridad del Estado en labores de contro del coronavirus para intentar introducir drogas en España con el menor número de controles y testigos posibles. La pandemia ha afectado al cierre de las fronteras oficiales de la Península Ibérica, que cuenta con un gran número de agentes. Precisamente por eso el narcotráfico se mueve ahora mejor por los otros puntos menos controlados. Los efectivos policiales en esas zonas calientes son pocos respecto a otras fechas similares.

En Madrid, la zona más caliente en la actualidad es la de los chalés situados en las urbanizaciones que rodean el Hipódromo de la Zarzuela. Dentro de la zona interior de la capital de España, aseguran fuentes policiales a elcierredigital.com, "es notorio el descenso de actividad de los narcopisos, que ha disminuido bastante, aunque no han desaparecido del todo, los toxicómanos siguen deambulando pero menos que hace dos semanas, porque a ver de dónde sacan el dinero para sus dosis, porque no pueden recoger chatarra ni robar al descuido". También han desaparecido de la geografía madrileña las bandas latinas, que se reúnían en los parques públicos a diario y que trapicheban con la droga como principal fuente de financiación y sustento.

Ahora, los traficantes y camellos de Madrid están aprovechando las pocas excepciones que permite el estado de alarma para entregar su mercancía de las maneras más increíbles, desde bicicletas. motocicletas hasta el transporte público, ahora ya muy vigilado por la policía.

Algunos camellos están intentando utilizar los servicios de delivery para realizar sus entregas

En Vallecas fue detenido un hombre de 34 años por distribuir hachís y marihuana a través de la empresa de delivery “Glovo”, que nada tenía que ver con este trapicheo, y aprovechándose de la inmunidad de estos repartidores de comida con respecto a la cuarentena.

Glovo es una empresa que solo realiza los envíos y puede ser contratada por particulares para transportar paquetes. Esa facilidad es la que han utilizado algunos para el transporte de droga. La captura de este envío fue posible gracias a que el repartidor consideró que la actitud del cliente había sido sospechosa al hacer el encargo y avisó a los agentes de la Policía Municipal, que decidieron simplemente revisar el paquete, intuyendo lo que iban a encontrar en él.

Otras de las estrategias frecuentes utilizadas por "los camellos" para realizar las entregas durante la cuarentena del coronavirus se encuentra la más clásica, la que muchos conocen por las series de culto de los años ochenta como Miami Vice. Se trata simplemente en dejar las drogas en un punto de recogida previamente negociado con el comprador. 

Pero hay otros que sencillamente deciden probar suerte. Asó ocurrió recientemente en Barcelona. Los Mossos d’Esquadra detuvieron el 19 de marzo en la Ciudad Condal personas a tres personas de origen marroquí que circulaban por la vía pública violando flagrantemente la cuarentena. Al registrar el coche encontraron hachís, marihuana y dinero en efectivo. Una vez identificados los tres ocupantes, comprobaron que todos ellos tenían antecedentes penales por narcotráfico.

Esta acción de probar suerte y saltarse la cuarentena parece ser algo que comparten los "camellos" y consumidores más acérrimos. En Cartagena, la Policía Nacional detuvo hace unos días a dos jóvenes de 22 y 23 años por delitos contra la salud pública, cargo que se le atribuye a todo aquel que viola la cuarentena. En el conocido barrio cartagenero de "Los Dolores" se realizaban reuniones de la Asociación de Consumidores de Cannabis, lo que suponía una infracción del Real Decreto 463/2020. En el registro del local donde se celebraban estas reuniones se incautaron 26 plantas de marihuana, 971 gramos de esta planta ya procesada para consumo, 148 gramos de hachís, tres balanzas de precisión y 900 euros en metálico.

Precio más elevado

Como efecto colateral al coronavirus, el mercado de la droga se ha visto afectado también por la cuarentena a niveles económicos. El riesgo que conlleva ya no solo ser detenido por narcotráfico sino también por saltarse la cuarentena, de multas desde 100 euros a 600.000 euros y hasta un año de prisión, ha disparado los precios de algunas drogas.

En el caso de la cocaína, el precio del gramo se sitúa ya por encima de la barrera habitual de 60 euros, mientras que la marihuana y el hachís han aumentado exponencialmente. Antes el gramo rondaba los 5 o 6 euros y los compradores hacían la inversión que deseaban, sin embargo, ahora las cosas han cambiado y los camellos no se arriesgan por ese precio, el gramo se sitúa actualmente en torno a los 10 o 15 euros.

Y, en algunos casos, el monto mínimo para conseguir los estupefacientes es de una cifra mínima de 20 euros. La estrategia más utilizada en Madrid es la de hacer las entregas a media noche mientras se saca al perro. Con la cuarentena aun en vigor, los camellos y compradores sencillamente hacen uso de la excepción al Real Decreto de Estado de Alarma de sacar al perro a pasear y salir y así realizar las entregas.

Así, en el distrito madrileño de Arganzuela fue detenido hace unos días un joven de 24 años que hacía uso de este método. Un agente de paisano, que había encontrado su conducta muy sospechosa, lo detuvo. Los traficantes están intentando hacer uso de las excepciones para seguir manteniendo su producto en circulación.

Su entrada en España

El narcotráfico siempre ha sorprendido con nuevas formas de intentar pasar las drogas a su destino en las aduanas. Así, prácticamente, cualquier objeto puede ser convertido en un recipiente de contrabando por muy inverosímil que parezca.

Sin ir más lejos, en 2019 fue desarticulada una red de narcotraficantes en Estepona (Málaga) que introducía cocaína procedente de Costa Rica en cajas de plátanos. De una forma más escabrosa, en Milán (Italia), fueron detenidos 75 sujetos que trataban de introducir las drogas dentro de los cuerpos de perros de razas grandes, que posteriormente serían sacrificados en la extracción del material.

El 17 de marzo una lancha semirrígida fue incautada en la zona de La Atunara en la localidad de La Línea de la Concepción (Cádiz) por la Policía Nacional, después de una aviso de los ciudadanos recluidos en sus hogares de extraños movimientos costeros. Cuando llegaron los agentes, toda la droga había sido trasladada y dos de los cuatro narcotraficantes habían huido, los otros dos fueron inmediatamente arrestados. La ausencia de gente en las calles facilitó que fueran encontrados.

La zona de La Atunara en la Línea maneja un gran volumen del narcotráfico en España, fundamentalmente de hachís. Se le conoce popularmente como “el barrio de los capos”. Aquí el movimiento sigue a pesar de la cuarentena. Hace tambien unos días fueron detenidos otras cinco personas por narcotráfico. Intentaron escapar vía marítima, pero el intenso oleaje fue demasiado para la embarcación y finalmente fueron arrestados cerca del puerto, en un operativo llevado a cabo por la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local.

La zona de Línea de la Concepción es el punto preferido de los narcos para la entrega de mercancia en la Península

Las autoridades confirman a elcierredigital.com que "antes el combustible se almacenaba en casas y casetas cercanas a la playa, sin embargo, se han desmantelado todos esos almacenes. Ahora la manera que los narcotraficantes han adoptado es la de comunicarse por walkie-talkies para solicitar los cargamentos con gasolina desde el Zabal -otro barrio de la Línea de la Concepción controlado por los narcotraficantes- una vez han comprobado que las condiciones del transporte están fuera de peligro". 

En la provincia de Málaga también se han dado casos de narcotráfico a pesar de la cuarentena. As, en Manilva, en el Puerto de la Duquesa, los ciudadanos confinados han realizado grabaciones de varios hombres con el rostro tapado descargando gasolina destinada a las lanchas con las que transportan los fardos de hachís.

 

El Puerto de la Duquesa ha sido el escenario de muchos incidentes relacionados al tráfico de drogas

Aunque la prioridad de las Fuerzas de Seguridad del Estado es cumplir con la protección de la ciudadanía y asegurarse de que la misma cumpla con las instrucciones establecidas para la cuarentena, muchos de los narcotraficantes están aprovechando la falta de efectivos policiales en estas labores para realizar sus actividades sin ser descubiertos.

Aunque lo cierto es que, debido a este cuarentena, el confinamiento de la población dificulta más sus actividades. Son casi los únicos que se encuentran actualmente en el exterior y sus operaciones levantan más sospechas de lo habitual, ya que cualquier ciudadano o agente de paisano que se cruce en su camino puede ser testigo de ello.

Por el contrario, en otros sitios del país el narcotráfico ha disminuido, no por miedo a las autoridades, sino al virus. El barrio de Son Banya en Palma de Mallorca, conocido por ser un asentamiento donde la mayoría de visitantes se aproximan con la única intención de satisfacer su adicción, ha experimentado un descenso de los transeúntes que habitualmente consumían la droga y que también comercializana por las Islas Baleares. Hoy, solo unos pocos habituales siguen arriesgándose en salir dirección a este suburbio palmesano para satisfacer sus necesidades.

Lo cierto es que los narcotraficantes están ingeniándoselas para que quebrantar el Estado de Alarma y las multas y losaños de cárcel que ello puede conllevar. Es un riesgo rentable para ellos que permite aprovechar al máximo la caótica y desgraciada situación que vive España para incrementar su economía.

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