18 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El Ejecutivo galo pretende limitar los templos “no afiliados” y otros lugares de culto “que desean pasar deliberadamente desapercibidos”

Francia anuncia la inspección de 76 mezquitas “sospechosas” de “separatismo islámico”

Gran Mezquita de París.
Gran Mezquita de París.
Gerald Darmanin, ministro del Interior francés, ha anunciado “acciones masivas y sin precedentes” que implicarán inspecciones de 76 mezquitas y centros de culto en toda Francia. Además, ha informado de que algunos de estos enclaves serán clausurados y de controles administrativos para los que se mantengan abiertos. La medida llega tras unos meses en los que el país galo ha sufrido varios atentados yihadistas que han motivado la adopción de medidas de prevención del terrorismo más contundentes.

Los atentados yihadistas que Francia viene sufriendo en los últimos tiempos han desencadenado un giro en la política de Emmanuel Macron para con la amplia comunidad musulmana que habita en Francia, formada por alrededor de seis millones de personas.

El mandatario de Amiens, Macron, ha adoptado una posición mucho más ofensiva en la prevención del terrorismo islámico, un proceso que ha culminado con un proyecto de Ley para combatir la radicalización de algunos de los centros de culto de esta confesión religiosa en Francia.

Una semana antes de que se debata el citado proyecto, Gerald Darmanin, ministro del Interior galo, ha confirmado que se van a poner en marcha “acciones masivas y sin precedentes” para combatir el “separatismo islámico”. Esta iniciativa consiste en la inspección de 76 mezquitas y lugares de culto “sospechosos” de dicho separatismo en todo el país (16 en París y 60 en el resto de la geografía francesa).

Gerald Darmanin.

De esta forma, el Ministerio del Interior francés persigue limitar el “creciente número” de mezquitas “no afiliadas” y de otros lugares de culto “que desean pasar deliberadamente desapercibidos” y que no participan en “las elecciones que supuestamente regulan el islam en Francia”.

De hecho, Darmanin ya ha informado de que 18 de estos lugares van a ser sometidos a “acciones inmediatas” que pueden derivar en su clausura. Las causas que según el Ejecutivo francés, justifican estos cierres hay que buscarlas en incumplimientos de clausuras decretadas previamente, la clandestinidad de algunos de estos enclaves o la vinculación de estos con imanes registrados por los archivos gubernamentales en prevención de “la radicalización de carácter terrorista”.

En lo que respecta a las mezquitas que se mantengan abiertas, deberán pasar, al igual que sus responsables legales y algunos de sus fieles, múltiples controles administrativos que buscan revelar la naturaleza de su actividad.

Una ola de terror

Los franceses llevan sufriendo desde finales de verano continuos atentados perpetrados por terroristas integristas islámicos que han causado numerosas muertes entre los franceses y que, al mismo tiempo, han contribuido al aumento de la tensión con una comunidad musulmana que, en su inmensa mayoría, no tiene relación alguna con los siniestros.

El último de estos trágicos sucesos aconteció a finales de octubre, cuando un hombre de nacionalidad tunecina acababa con la vida de tres personas en un ataque que tuvo lugar en la basílica católica de Notre-Dame de l’Assomption, en Niza.

El 16 de octubre, trascendía otra noticia terrorífica desde el país vecino. Y es que , el profesor de secundaria Samuel Paty, que había enseñado a sus alumnos las caricaturas Charlie Hebdo sobre Mahoma, fue decapitado por un hombre checheno que portaba un arma blanca.

Emmanuel Macron.

El asesino subió a Twitter una fotografía del cadáver acompañando la publicación con un mensaje dirigido directamente al presidente francés, Emmanuel Macron: “He ejecutado a uno de tus perros del infierno que han osado rebajar a Mahoma”, rezaba el texto.

Previamente, el 25 de septiembre, en el mismo edificio donde tuvieron lugar los atentados de Charlie Hebdo, un joven pakistaní atacó valiéndose de un cuchillo de carnicero a varios empleados de una sociedad de producción.

Estos episodios han sido los más destacados de una lista de continuos ataques terroristas en Francia. Ahora, habrá que ver si el cambio de política de Macron, orientada a la contundencia y con un tono mucho más belicista, contribuye a paliar esta amenaza o, por el contrario, tiene un efecto diametralmente opuesto.

 

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