25 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Esto supone la ruptura entre la alcaldesa de Madrid y los comerciantes que la apoyaron en su polémica medida de repartir ceniceros a los ciudadanos

La crisis de la prensa en papel pone a los kiosqueros en pie de guerra: Piden a Manuela Carmena vender otros productos

kiosko de prensa en Madrid.
kiosko de prensa en Madrid.
Ante la crisis del papel y la disminución de la venta de periódicos, los kiosqueros de la capital han tomado la decisión de ampliar el catálogo de productos que venden. Sin embargo, para ello necesitan el permiso del ayuntamiento de la ciudad que, por ahora, da la callada como respuesta. Por el momento, esto supone la ruptura del idilio entre los kiosqueros y Manuela Carmena, a la que incluso apoyaron en su polémica medida de repartir ceniceros a los ciudadanos.

El papel vive una época de crisis. Los periódicos digitales parecen acercarse al triunfo de la batalla sobre el tradicional diario impreso. Solo las revistas mensuales (moda, decoración, viajes) y las del corazón parecen aguantar el tirón de la imprenta. Ante esto es normal encontrarse que cada vez desaparecen más los tradicionales kioskos.

En pleno centro de una ciudad como Madrid, por ejemplo, es complicado encontrar los kioskos clásicos. Comprar la prensa se ha reducido prácticamente a centros comerciales, algunas cadenas de supermercados y algunas papelerías que tienen sección dedicada a la venta de publicaciones.  En los últimos 5 años han desaparecido 14000 kioskos de prensa en España.

Mientras tanto, ¿qué hacen los clásicos kioskeros? Los pocos que sobreviven piden que les dejen ampliar la línea de productos que venden, en concreto, productos similares a los que dispensan en las farmacias. Sin embargo, el ayuntamiento de Ahora Madrid parece no estar dispuesto a permitirlo sin ampliar licencias, lo que supone pagar más dinero a un sector que no está pasando por su mejor momento.

Esto parece suponer el fin de un idilio entre los kiosqueros y el ejecutivo de Manuela Carmena. Ellos apoyaron en 2016 una de las medidas más polémicas de la alcaldesa: dispensar ceniceros individuales a los ciudadanos para que no tiren las colillas al suelo.

“Quiero darles las gracias por la prontitud y las ganas que han puesto en ese empeño común de mantener limpia nuestra ciudad. Hemos firmado un convenio con nuestros servicios de Madrid Salud y estoy segura de que, con esa ayuda y con la de todas las vecinas y vecinos, vamos a lograr que los fumadores dejen de arrojar a nuestras calles buena parte del medio millón de colillas que tiran a diario”, afirmaba Carmena en aquella época.

Más de 400 kioscos de prensa repartidos por la ciudad distribuyeron de forma gratuita más de 20.000 ceniceros de bolsillo. “Pero además van a ayudarnos a divulgar los programas y acciones para dejar de fumar que llevamos a cabo desde el Ayuntamiento. Hemos querido unir el respeto al medio ambiente con la necesidad de adoptar formas de vida más saludables. Y hemos encontrado en los kiosqueros una ayuda inestimable”, anunció también la edil.

Kiosko en Madrid. 

Por su parte, el gobierno municipal se encargó de mejorar ciertos aspectos en el día a día de los kioskos como la implantación de puntos de acceso a internet vía wi-fi en 11 de ellos con la posibilidad de ampliarse, aunque no se cumplió. También se barajó la posibilidad de que los puntos de venta de prensa puedan despachar el abono transportes.

La anterior administración del Ayuntamiento de la capital de España también intentó mejorar la situación de los kioskos en la ciudad ante una crisis inexorable. Así, en 2009 Miguel Ángel Villanueva, entonces delegado de economía en el Ayuntamiento de Madrid, durante el acto de celebración del 31º aniversario de la Asociación de Vendedores Profesionales de Prensa, que se celebró en el Palacio de Congresos y al que acudieron cerca de 1.000 personas, anunció una nueva ordenanza que permitía incrementar el tamaño de los kioscos y ampliaría los productos que podrían venderse en estos puntos. El catálogo de productos incluiría ahora papelería, planos y guías de la ciudad, refrescos e incluso lotería.

Ahora, los kiosqueros quieren ampliar sus catálogos de productos de nuevo, pero para ello han de contar con la autorización del Ayuntamiento. “Pagar más impuestos supone perder más dinero si tomamos esta determinación es precisamente para intentar incrementar nuestra área de negocio”, comenta un kiosquero del barrio de Ventas a elcierredigital.com.

“Tenemos una clientela fija de gente mayor que viene a que comprar la prensa, pero claro, tarde o temprano dejará de estar. Luego lo que sí se venden son las revistas del corazón y hay un público de chavales en torno a los 12 o 13 años que vienen a comprar publicaciones deportivas como las relacionadas con la Liga, cómics y cromos de deportistas. Si por ejemplo pudiéramos vender algunos productos tipo chupetes o bebidas diuréticas, por ejemplo, pues, la verdad, se aumenta el rango de ventas”, asegura el citado kiosquero.

Por el momento, el Ayuntamiento no se ha pronunciado y, se duda que lo haga hasta que no pasen las alecciones del 26 de mayo que revalidarán o no a Manuela Carmena al frente del Consistorio de la capital. Mientras tanto, los kioskos siguen levantando su persiana todos los días esperando sobrevivir y aguantar como pueden la crisis del papel.

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