23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Supuso el pistoletazo de salida a nuevos coaliciones políticas como Podemos y ciudadanas como la Plataforma Antidesahucios

Décimo aniversario del 15-M: Así fue el movimiento social que conmocionó a España

15M
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Hace diez años, miles de manifestantes llenaron las plazas de España, protestaban contra la crisis, el desempleo y la corrupción. Estaban indignados y así se dieron a conocer estos manifestantes, que iniciaron una nueva forma de protesta que llegó incluso hasta Nueva York. Su ejemplo arraigó en la nueva política y en organizaciones nuevas como la PAH, Podemos o Ciudadanos.

Jubilados, estudiantes, desempleados o asalariados acamparon durante semanas en tiendas de campaña o durmiendo sobre cartones. En total, decenas de miles de manifestantes se congregaron, día y noche, para protestar por un mundo mejor desde la Puerta del Sol de Madrid, llegando a causar fascinación en todas partes.

"Sin la crisis financiera de 2008, no hubiera existido" este movimiento, explica Pablo Gallego, miembro de la plataforma Democracia Real Ya, que estuvo en el origen del 15M, como es conocido en España por el día en que comenzó todo.

Ese 15 de mayo, las plazas de varias ciudades de España se llenaron de personas que respondieron a los llamamientos en redes sociales, una herramienta que "que nos permitía conectar las quejas individuales de cada uno", explica Klaudia Álvarez, autora junto a Pablo Gallego de "Nosotros, los indignados".

Alejado de sindicatos o partidos políticos, el movimiento se organizó con un modelo horizontal, sin un líder identificado. Sus reivindicaciones eran heterogéneas, y con tendencia al idealismo, denunciando los excesos del capitalismo, la precariedad y el sistema electoral que favorecía a los grandes partidos. Tantas eran las quejas que el movimiento atrajo críticas debido a la confusión ideológica presente. "Era apartidista, asindical, pero muy político", señala Pablo Gallego sobre el movimiento, al que recuerda "con mucho cariño" por haber sido "muy romántico", integrado por personas "que no eran militantes".

"No nos representan" y "Que se vayan" gritaban los manifestantes, mientras impedían desahucios de familias endeudadas, mostrando su hartazgo frente a la crisis y la austeridad impuesta por la troika (UE, FMI y BCE) en un país asolado por un desempleo récord que luego afectó a casi la mitad de los menores de 25 años.

Se coordinaban en las redes sociales con una campaña a la misma hora y con los mismos mensajes en un centenar de perfiles de Twitter lo que creaba un trending topic  que captaba la atención de todos los medios.

La Puerta del Sol se convirtió en un símbolo de protesta. En este lugar, los manifestantes llegaron a crear un nuevo modo de comunicarse para tratar de acortar las interminables asambleas: Manos en el aire, a favor; manos dando vueltas, el orador se repite; brazos cruzados, en desacuerdo.

El 15M celebra su cuarto aniversario sin Podemos y exigiendo renta básica

Puerta del Sol, durante manifestación 15M.

El gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, sorprendido por este movimiento con amplio apoyo popular, no supo muy bien como reaccionar y no ordenó el desalojo de la plaza. Lo que permitió que #SpanishRevolution se intensificase y surgieran otros campamentos.

Después del 15M

A mediados de junio, los indignados se retiraron prometiendo seguir presentes. Esta protesta se contagiaría a Francia, a Grecia y hasta a Nueva York llegó, con el movimiento "Occupy Wall Street" en septiembre de 2011.

Como consecuencia de esta revolución, tres años más tarde,  surgió un nuevo partido político de izquierda radical, Podemos, que catalizó gran parte de los ideales del 15M. Pero un gran número de indignados rechazan que sea el único partido surgido tras estas protestas.

Podemos, un partido que fue creado por profesores universitarios, ascendió rápidamente hasta convertirse en tercera fuerza política del país, acabando así con el bipartidismo hegemónico que durante décadas reinó en España y obteniendo un resultado sorpresa en las elecciones europeas de 2014.

Su líder hasta hace unos días, Pablo Iglesias, él mismo parte de los indignados, ocupó una de las vicepresidencias del gobierno español entre enero de 2020 y marzo de 2021, demostrando que el 15M ha llegado muy lejos.

Los indignados "fueron apadrinados por prácticamente todos los partidos en España", escribió Pablo Simón, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, para quien el movimiento nace "de ese desencanto que había con la política tradicional". En su opinión, fue "un fenómeno que politizó a toda una generación de españoles, sobre todo a los nacidos a partir de los años 1980".

Diez años después, los rebeldes de la Puerta del Sol están menos indignados ya que creen al menos haber sentado las bases de la lucha contra el cambio climático o haber contribuido a las gigantescas manifestaciones feministas.

En esta década muchas cosas han cambiado en la política española, surgió la Plataforma Antidesahucios (PAH) y de ella, una alcaldesa de Barcelona. Llegó Podemos y con él un vicepresidente del Gobierno y varios ministros/as.

El auge del movimiento se produjo con la manifestación de junio y la posterior de octubre de 2011. Grupos como @democraciareal, @acampadasol o los @yayoflautas vivieron sus momentos de gloria durante el verano y parte del otoño, pero el invierno disolvió el movimiento y lo echó de las calles aunque continuó en redes sociales como Twitter y Facebook.

Tras el 15 M y con el cambio de gobierno socialista a gobierno del PP llegarían las "mareas" como herederas de aquel movimiento que durante la primavera de 2011 pudo significar el cambio que en realidad nunca llegó.

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