02 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

El policía fue director de Seguridad del Banco entre 2002-2018 y tenía contacto directo con el excomisario Villarejo al que encargó varios trabajos

Asi fue el informe que elaboró el excomisario Corrochano para el BBVA contra Luis Pineda, presidente de Ausbanc

Exclusiva Julio Corrochano saliendo de la Audiencia Nacional.
Julio Corrochano saliendo de la Audiencia Nacional.
La puesta en libertad provisional de Luis Pineda, presidente de Ausbanc, se demoraba una y otra vez por culpa de un informe negativo elaborado por el excomisario Julio Corrochano, por entonces director de Seguridad del BBVA, que ejercía la acusación particular contra él. Pineda era el azote de Fracisco González. El documento, cuyo contenido desvelamos en elcierredigital.com, advertía de la "peligrosidad" del expresidente de Ausbanc y de su relación con "delincuentes altamente peligrosos".

Este viernes se reanuda el juicio oral en la Audiencia Nacional de Madrid contra Luis Pineda, presidente de Ausbanc, acusado de pertenencia a organización criminal, extorsión, estafa y blanqueo de capitales. Pineda está ahora en libertad provisional, pero pasó un largo tiempo en la cárcel, cuya salida le denegaban una y otra vez argumentando su peligrosidad.

Esas negativas a su libertad se fundamentaban en la oposición de la acusación particular ejercida contra él por el BBVA, presidido entonces por Francisco González, que esgrimía un informe elaborado ad hoc por su máximo responsable de Seguridad, el conocido expolicía Julio Corrochano, excomisario general de Policía Judicial.

Corrochano también usó ese informe para doblar los esfuerzos en materia de seguridad sobre Francisco González, entonces presidente del BBVA, y así seguir contratando a su amigo y compañero el excomisario José Manuel Villarejo para trabajos de contravigilancia.

Este documento, que hoy desvelamos en exclusiva,  fue fechado en diciembre de 2016 y llegó al Consejo de Administración del BBVA.  El entonces Director de Seguridad de la entidad, Julio Corrochano, habría usado, presuntamente, para este informe privado sobre Luis Pineda las investigaciones realizadas por el excomisario José Manuel Villarejo. Con ello además trataba de justificar las medidas de seguridad excepcionales sobre la figura de Francisco González y la continuidad en prisión del presidente de Ausbanc, azote judicial de su presidente.

La factura, que obra en el sumario abierto en la Audiencia Nacional contra el excomisario José Manuel Villarejo, recoge un pago del BBVA hacia una de sus muchas empresas factureras con el concepto “trabajos de investigacion que se describe en anexo, realizados en los dos últimos años en España y en el Extranjero, incluyendo entre otros, estructura, financiación, intereses y actuaciones del sujeto, al objeto de determinar las motivaciones y finalidades a los que pueda responder su estrategia de acoso al Grupo y sus directivos y a los efectos de la defensa jurídica que corresponda”.

Luis Pineda, presidente de Ausbanc.

El importe de ese informe, cuya página final mostramos en exclusiva en elcierredigital.com, se fijó en 175.000 euros, 211.750 con el IVA incluido, y corresponde al importe que el banco habría pagado a la mercantil de Villarejo para investigar a Pineda, a quien acusaban de extorsionarles para conseguir inserciones publicitarias en las publicaciones de Ausbanc y por lo que está siendo juzgado estos días en la Audiencia Nacional.

Se trata de uno de los encargos del BBVA, entonces presidido por Francisco González, al excomisario Villarejo. Informes que están siendo investigados en la pieza separada número 9 de la macrocausa Tándem en la Audiencia Nacional y por la que el BBVA ha prestado declaración como persona jurídica investigada en dos sesiones, los días 20 y 29 de noviembre.

Delincuentes peligrosos

En concreto, Luis Pineda comenzó a ser investigado tras una denuncia anónima presentada ante 2 de febrero de 2015 ante la Brigada Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en la que se exponía, por un lado, que Ausbanc no era una asociación de consumidores sino que buscaba el lucro de sus administradores y por otro, que presionaban a diversas entidades financieras para que efectuasen “cuantiosas aportaciones económicas encubiertas”.

Solo siete días después de la recepción de esa denuncia anónima, la UDEF remitió ya, curiosamente, un informe a la Fiscalía de la Audiencia Nacional donde analizaba detalladamente todas las sociedades de Ausbanc, su patronato, así como las subvenciones recibidas. La Fiscalía abrió la causa el 24 de febrero de 2015 y solicitó de entrada escuchas telefónicas. Ese mes de abril Pineda ya era detenido y enviado a prisión provisional a la cárcel madrileña de Estremera.

El informe sobre Pineda, elaborado a petición de Julio Corrochano, fue presentado en diciembre de 2016 ante el Consejo del BBVA. Uno de sus apartados se tituló "Relaciones con delincuentes altamente peligrosos".  En él se recogía textualmente que: "Según ha podido conocer esta Dirección de Seguridad Luis Pineda tiene estrechas relaciones con otros internos de su prisión fundamentalmente originarios de países del Este y de Colombia, y que cumplen condena por delitos muy graves". Se refería Corrochano al compañero de celda de Pineda, Petrov, un búlgaro propietario de un restaurante y cuya historia ya fue contada en exclusiva por elcierredigital.com.

Petrov, el búlgaro compañero de celda de Pineda en Estremera, supuestamente peligroso.

"La conclusión de esta Dirección de Seguridad Corporativa, tras analizar las relaciones detectadas es que las mismas constituyen o pueden constituir un factor de agravación significativo del riesgo de acciones o delitos por "encargo" a modo de "sicariato" en complicidad con dichos internos contra nuestro Presidente, a quien Pineda considera responsable, como se ha indicado, responsable de su situación en prisión y de las graves acusaciones por las que se le investiga", recogía ese documento, que hoy desvelamos.

El excomisario Corrochano destacaba en su informe ad hoc la relación de los internos que entablaron amistad con Pineda que "se encuentran internados por condena la comisión de delitos muy graves relacionados con el narcotráfico y pertenencia a bandas criminales, que tienen capacidad y medios para organizar en el exterior delitos por encargo (...)". Esta es la página final del informe sobre Pineda del BBVA:Como se observa, las conclusiones del informe tampoco tienen desperdicio alguno. Explica como factores determinantes el "ingreso en prisión", que entonces cifra en ocho meses "con previsión de continuar". Por tanto, el informe fue terminado en octubre de 2016, aunque está fechado en diciembre de ese mismo año.

También indica que se detectaron "problemas de conducta precoces", como "pertenencia a bandas violenta, de ideología extrema, antecedentes por robo y antecedentes por vandalismo (cócteles molotov)".

El documento recoge también en estas conclusiones un apartado denominado "Sólidos indicios de comisión de delitos", donde se refiere a los delitos investigados de Pineda, por los que está siendo juzgado: "estafa, extorsión, amenazas, administración desleal, fraude en las subvenciones y pertenencia a organización criminal".

También se estudiaron rasgos de la personalidad del presidente de Ausbac; y las conclusiones fueron que poseía "facilidad de palabra y encanto superficial, sentido desmesurado de autovalía, mentiroso patológico, ausencia de remordimiento/sentimiento de culpa y dificultad en control de la conducta" y concluye con un inquietante: "Fijación obsesiva (inquina) contra nuestro Presidente".

Como colofón el documento hacía una valoración "de riesgo alta". Este tipo de riesgo fue calificado como "inminente y a largo plazo" y las medidas propuestas fueron "planificación y seguridad de la víctima". Lo que benficiaba claramente a seguir contratando por el BBVA el trabajo de contravigilancia del excomisario Villarejo.

El trabajo del excomisario Corrochano

Tanto Francisco González, máximo responsable del BBVA durante aquella controvertida época, como el que fue su director general durante años, José Ignacio Goirigolzarri, actual presidente de Bankia, negaron tener conocimiento de cualquier actividad ilegal contratada por el Banco. 

Según las actas de trabajo elaboradas por Villarejo,su excompañero Corrochano era identificado con la letra T, de Tomy, el sobrenombre con el que muchos le conocían mientras ejercía en el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), según publicó el diario El Español.

Julio Corrochano, justo detrás de Ana Pastor y junto a Mariano Rajoy, con otros mandos policiales en 2002..

El excomisario Corrochano fue seminarista antes que policía, pero seis años después de ingresar en el seminario cambió la fe por la ley, y los hábitos de monje por un coche patrulla. Era mediados de los años  70 y el agente Corrochano fue destinado primero a San Sebastián, luego a Canarias y finalmente ascendió a jefe de la UCO del País Vasco, un puesto complicado en la época que los terroristas de ETA golpeaban duramente.

En aquella época conoció al comisario Enrique García Castaño "El Gordo", máximo responsable durante años de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía. Corrochano controlaba las redes de Información en el País Vasco y García Castaño era quien facilitaba los medios técnicos en la lucha antiterrorista, el jefe de los "fontaneros" encargados de los micrófonos y escuchas.

En 1998 fue nombrado Jefe Superior de Policía de Madrid durante el gobierno de José María Aznar. Durante una navidad, con Jaime Mayor Oreja como ministro del Interior, los sindicatos plantearon una acampada frente a la puerta del ministerio por una subida salarial. Corrochano -siendo ya el máximo responsable policial de Madrid- dejó a su familia en Nochebuena y se acercó hasta allí para cenar con los agentes que secundaban la propuesta. 

Su "salto a la fama" llegó con el robo de obras de arte en casa de la empresaria Esther Koplowitz. En agosto de 2001, tres individuos entraron en casa de la aristócrata española y se llevaron 19 cuadros de alto valor. Meses después del robo, la Policía Judicial de Madrid, con Corrochano al frente, consiguió dar con la banda que asaltó la vivienda y recuperó también las obras de arte.

Así cayó la banda de Cásper, sobrenombre con el que era conocido Ángel Suárez. El policía Corrochano fue ascendido entonces Comisario General de la Policía Judicial. Es decir: se convirtió en el hombre del que dependían todas las investigaciones bajo control judicial en España.

Pero tan solo unos meses después, el BBVA y Francisco González le ofrecieron el puesto de máximo responsable de seguridad del Banco en España. En septiembre de 2002 ya comenzó a trabajar para este banco y allí estuvo controlando todos los hilos hasta septiembre de 2018, cuando se "jubiló".

Ahora está investigado en la llamada causa "Tandem", como una de las piezas fundamentales en los encargos de los controvertidos, y presuntamente ilegales, encargos del BBVA a su amigo el excomisario José Manuel Villarejo. Por ello ha despositado una fianza de 300.000 euros en el Juzgado Central de la Audiencia Nacional para su libertad.

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