18 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

La íntima amiga del juez Garzón ha sido ya reprobada por el Senado, mientras Pablo Iglesias pide su salida

Gran preocupación en el PSOE por el escándalo de la ministra Dolores Delgado: Reunión en secreto entre la ex vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega y el presidente CGPJ Carlos Lesmes

María Teresa Fernández de la Vega con Carlos Lesmes
María Teresa Fernández de la Vega con Carlos Lesmes

Las conversaciones entre la todavía ministra de Justicia del Gobierno de Pedro Sánchez, Dolores Delgado, y el ex comisario José Manuel Villarejo Pérez, salpican directamente al Ejecutivo español. La preocupación por este caso, que sería la tercera dimisión en poco más de 100 días desde que Sánchez tomara posesión en su cargo, ha causado preocupación en el partido del puño y la rosa. El Cierre Digital localizó a la ex vicepresidenta del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y actual presidenta del Consejo de Estado, Teresa Fernández de la Vega, en una reunión privada con el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes.

14:30. Restaurante El Qüenco de Pepa, en torno a la zona madrileña de la calle Alberto Alcocer. Una mesa al fondo. María Teresa Fernández de la Vega, una de las políticas con más peso todavía en el PSOE, almuerza durante más de dos horas con el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes. El tema de fondo la situación que acecha al Gobierno de Sánchez por la difusión de las conversaciones de la actual ministra de Justicia Dolores Delgado, cuando era Fiscal de la Audiencia Nacional con el ex comisario José Manuel Villarejo, hoy en prisión por la operación Tándem. Las conversaciones, filtradas a los medios de comunicación, revelan las conexiones entre la ministra y las cloacas del Estado español, donde aparecen nombres como el comisario García Castaño “El gordo” o el propio juez Baltasar Garzón, con quien la ministra Delgado mantiene más que una fiel amistad.

Almuerzos, comidas y cintas de audio

Dolores Delgado siempre ha sido una de las personas más cercanas al juez Baltasar Garzón. Han convivido 17 años en la Audiencia Nacional, y no solo han trabajado juntos, también han impartido conferencias, han viajado y compartido cientos de confidencias.

En estos días, en los que la actual ministra de Justicia disfrutaba de la fama y poder de Garzón, el ex comisario Villarejo compartió mesa, mantel y confidencias con Delgado. Aunque la ministra ha ido negando la evidencia, la realidad se ha impuesto según se han ido filtrando detalles y audios con Villarejo.

El último que ha salido a la luz, de hace nueve años se escucha a la ministra insultar a su compañero en el Ejecutivo el actual ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska

Villarejo: "Ese maricón que tienes al lado lo sabe, que yo sí que soy amigo incondicional como creo que intuyes. Lo que necesites, lo que haga falta".

Garzón: "En eso estamos".

Delgado: "¿Puedo contar lo de éste?".

Garzón: "Sí".

Delgado: "Un maricón".

Villarejo: "¿Quién es maricón?".

Delgado: "Marlaska".

La ministra que por la mañana negó la evidencia, igual que lo hacía hace unos días sobre la existencia de conversaciones afirmando que: "Se afirman determinadas cosas que el que me conozca, entre ellos mi compañero Fernando Grande-Marlaska, sabe que no me refiero a él. Es amigo desde el año 2004”, acabo cayendo sobre su propio peso tras afirmar desde el propio Ministerio de Justicia que sí llamó "maricón" a Marlaska como "insulto fuera de contexto".

El problema es mayor, el tono relajado y la frecuencia de las conversaciones en las que se desvelaban detalles sobre la Audiencia Nacional, que conoce a la perfección desde su entrada en 1993, hace temer que este grabado solo puede ser el principio.

Reprobada por el Senado y señalada por Podemos

En la tarde de ayer el PP cargó contra la ministra en las preguntas de la sesión de control al Gobierno y cambió el orden del día para debatir y votar este mismo martes la reprobación de la ministra. Lo que en teoría era por su gestión del apoyo jurídico y económico al juez Pablo Llarena, perdió todo su protagonismo a favor de las polémicas grabaciones. Los Populares recibieron el apoyo de Ciudadanos, Foro Asturias y UPN, mientras que el PSOE, Unidos Podemos, PNV y Compromís (con bastantes reticencias) votaron en contra.

 

Dolores Delgado increpa a los senadores del PP en la sesión de control

Aunque Podemos votara en contra ha elevado el tono: "Alguien que se reúne de manera afable con un personaje de la basura de las cloacas de Interior en nuestro país debe alejarse de la vida política porque hace daño a la mayoría parlamentaria que protagonizó la moción de censura", ha señalado Pablo Iglesias, que considera que no es aceptable que en España haya "ministros que sean amigos de tipejos como Villarejo".

No solo los días de la ministra Delgado parecen estar contados, también los del Gobierno de Pedro Sánchez. Si finalmente dimite Carmen Delgado, sería el tercer ministro que pierde por escándalos de corrupción en algo más de cien días. Son muchos en el PSOE que lo saben y ya mueven ficha.

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