27 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

EL FÍSICO RICHARD FEYNMAN ESCLARECIÓ TODAS LAS INCÓGNITAS DEL ACCIDENTE A PESAR DE LOS IMPEDIMENTOS DE LA NASA

Se cumplen 35 años de la mayor tragedia de la historia aeroespacial, el desastre del transbordador Challenger

El 28 de enero de 2021 fue el trigésimo quinto aniversario del accidente del transbordador Challenger. Un acontecimiento que estremeció a todo el mundo porque causó la muerte de sus siete tripulantes en directo televisivo. A pesar de las presiones de la NASA y el gobierno americano, el premio Nobel en física, Richard Feynman consiguió desvelar cuáles fueron las causas del desastre.

Las columnas de humo y fuego en el cielo azul todavía perduran en la memoria de la población de todo el mundo. Hace treinta y cinco años, el 28 de enero de 1986, el transbordador espacial Challenger se desintegró en el espacio 73 segundos después de su despegue. En un riguroso directo, los corazones de todo el mundo se partieron con "la mayor tragedia de la historia aeroespacial" que causó la muerte a los siete tripulantes.

El transbordador Challenger se embarcó en su décima misión con el fin de que sus tripulantes pudieran poner en órbita dos satélites comunicacionales. Despegó en Cabo Cañaveral (Florida) a las 16:39, la misión parecía haber sido un éxito, hasta que, tras 73 segundos, el transbordador se convirtió en una enorme bola de fuego. La caída duró tres minutos, que terminó con el impacto de la cabina de los tripulantes en el océano desde 15.240 metros de altura. En ella se encontraban los siete tripulantes, dos mujeres y cinco hombres. Una de las mujeres era Christa McAuliffe, una profesora de secundaria que iba a ser la primera en viajar al espacio y que tenía un cometido: dar dos clases desde el espacio que serían televisadas por todo el mundo.  

Los tripulantes del 'Challenger' antes del despegue. 

El desastre fue un duro golpe para el gobierno americano y la NASA, que intentaron encubrir lo acontecido. Sin embargo, finalmente se logró descifrar cuál había sido la causa del accidente: el fallo de una junta tórica del cohete impulsor que no realizó adecuadamente su función de estanqueidad. Además, también se averiguó que el combustible estaba enriquecido con viruta de aluminio para dar mayor poder de empuje.

Richard Feynman, el Nobel que descubrió el fallo

El descubridor del fallo fue Richard Feynman, un físico galardonado con el Premio Nobel en 1965 por sus contribuciones a la electrodinámica cuántica, que resistió a las presiones de la NASA y del gobierno estadounidense. Richard Feynman fue uno de los más reconocidos divulgadores científicos del siglo XX y consiguió demostrar, con un simple experimento, cuál había sido el fallo.

Fotografía de Richard Feynman.

En una audiencia televisada, Feynman sumergió una pequeña goma de pelo en un vaso de agua helada. Al terminar su intervención, el científico sacó la goma del vaso, la cual estaba rígida por las bajas temperaturas. De esta manera sencilla, demostró que el problema del transbordador había estado en las juntas tóricas, que se pusieron rígidas con el frío y no pudieron sellar el transbordador. Como si fuera un efecto dominó, el escape de oxígeno e hidrógeno provocó el fuego de la nave.

Además, Freynman demostró que las estimaciones de fallo que la Nasa había publicado eran incorrectas. La NASA aseguró que la probabilidad de fallo era de 1 entre 10.000, sin embargo el Nobel aseguró que los científicos habían concluido que era de 1 entre 200. Además, tampoco la NASA escuchó a los científicos que alertaron sobre los bruscos cambios de temperatura del Cabo.

Treinta y cinco años después, otro año más, la NASA rinde homenaje a las siete víctimas del accidente en el ‘Día del Recuerdo’. El 28 de enero la estación espacial realiza una ceremonia en el cementerio nacional de Virginia en la que se recuerda a las tripulaciones del Apolo 1 y de los transbordadores Challenger y Columbia.

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