23 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA

Desde 2016 es directora de Estrategia Global de la teleco y fue quien aupó al presidente del Gobierno en política con el apoyo de Rodríguez Zapatero

Trinidad Jiménez, amiga de Pedro Sánchez y exministra del PSOE, se embolsa cerca de un millón de euros de Telefónica

El Cierre Digital en Montaje sobre Pedro Sánchez, Trinidad Jiménez y edificio de Telefónica.
Montaje sobre Pedro Sánchez, Trinidad Jiménez y edificio de Telefónica.
Trinidad Jiménez, exministra de Sanidad del PSOE con Rodríguez Zapatero, amiga de Pedro Sánchez, la persona que le aupó en política en el Ayuntamiento de Madrid en 2004, pasó a convertirse en directora de Estrategia Global y Asuntos Públicos de Telefónica en 2016, con un sueldo cercano al millón de euros. Durante esos años ha contado con el respaldo del presidente de la teleco Álvarez-Pallete. Con Sánchez se veía al inicio en su piso de Chamberí para preparar el programa económico junto a él.

El área latinoamericana de Telefónica (Hispam) sigue en pérdidas bajo la tutela de la exministra socialista Trinidad Jiménez, la política que tras un cuarto de siglo en la primera línea de fuego mediático pasó a convertirse en directora de Estrategia Global y Asuntos Públicos de la multinacional Telefónica, "con un sueldo en torno al millón de euros, mientras el valor de la compañía se ha depreciado un 70 por ciento y la acción está bajo mínimos", afirman fuentes internas de la teleco a elcierredigital.com. 

Precisamente, la exministra del Gobierno de Rodríguez-Zapatero fue la persona clave en la promoción política de su amigo Pedro Sánchez cuando este entró como concejal del PSOE en 2004 en el Ayuntamiento de Madrid. Y lo hizo de manera casual, al igual que su carrera hacia La Moncloa, ya que inicialmente no salió elegido en las listas al consistorio madrileño por el PSOE.

Por aquellos años, Trinidad Jiménez era la 'protegida' de Rodríguez Zapatero como portavoz socialista en el Ayuntamiento de la capital de España, que regía el político del PP Alberto Ruiz-Gallardón. Como responsable del PSOE en Madrid sitúo a su amigo Pedro Sánchez en las listas del consistorio madrileño. Con él se reunía a solas en su piso del barrio madrileño de Chamberí para preparar juntos el programa económico. Desde esos encuentros se forjó una gran amistad que perduró en el tiempo.

No hay que olvidar que la actual directiva de Telefónica y el presidente del Gobierno de España coincidieron como concejales en el Ayuntamiento de Madrid entre mayo de 2004 y septiembre de 2006. Sánchez, recuerdan fuentes municipales, entró como concejal suplente ese mes de mayo de 2004 en sustitución de la mediática Elena Arnedo, célebre ginecóloga y primera mujer del todopoderoso exministro socialista Miguel Boyer Salvador, que decidió abandonar su cargo político en el consistorio madrileño. Sánchez, además, "contribuyó más tarde a romper los pactos que Jiménez tenía firmados previamente con el equipo del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón", señalan estas mismas fuentes municipales a elcierredigital.com. 

Además, también por aquella época Pedro Sánchez ejerció de cuota municipal socialista en la polémica entidad bancaria Caja Madrid (ahora convertida en Caixabank Bankia). Hasta 2009, el actual presidente del Gobierno se mantuvo como edil madrileño del PSOE. 

Años después. tras dejar Jiménez la política capitalina y entrar en el Gobierno de Rodríguez Zapatero, primero como secretaria de Estado para Iberoamérica, después como ministra de Sanidad y Política Social, luego como ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, para llegar a ser diputada en la Cámara Baja por Málaga, fue situada finalmente en Telefónica en febrero de 2016. El sueldo que percibe Trinidad Jiménez como directora de Estrategia Global y Asuntos Públicos de la teleco está cifrado en torno a un millón de euros, según fuentes de la propia compañía. 

Su "fichaje" fue por decisión del entonces presidente de Telefónica, César Alierta, que cobijó a la exministra como favor a José Luis Rodríguez Zapatero, pese al ruido mediático que generó su incorporación a la multinacional española. Y, desde ese año de 2016 hasta ahora, sigue en la compañía con el respaldo y refrendo del actual presidente de Telefónica, José María Álvarez- Pallete, amigo de Pedro Sánchez. 

Su entrada en la teleco, en febrero de 2016, hizo saltar las críticas contra ella, que encontró en su amigo Pedro Sánchez su gran valedor y defensor. El por entonces secretario general del PSOE, meses antes de la moción, salió sin dudarlo en su defensa. Y lo hizo sin reparo alguno en declaraciones de fuerte calado mediático, como puede comprobarse en cualquier hemeroteca, enfrentándose a los críticos a su gran amiga.

Pedro Sánchez junto a Trinidad Jiménez en 2004.

Más tarde, en 2018, ya como presidente del Gobierno, contribuyó a que Trinidad Jiménez no entrase en la rueda de despidos que José María Álvarez-Pallete realizó en Telefónica, fundamentalmente, sobre el equipo que provenía de la época de César Alierta. "Sánchez logró que Pallete la indultase y la protegiese", afirman fuentes internas de la teleco.

No hay que olvidar que el actual presidente de Telefónica tampoco permitió la vuelta de Iñaki Urdangarin a la compañía, tras la excedencia que le había dado César Alierta, al saltar a la palestra mediática el escándalo del caso Noós. 

De 'mecenas' a protegida de Sánchez

A sus 61 años Trinidad Jiménez compatibiliza actualmente el cargo en la multinacional con la presidencia de la Cámara de Comercio Brasil-España. Fuentes de Telefónica, consultadas por elcierredigital.com, muestran su extrañeza a que "la política socialista haya sido reelegida en este segundo puesto el mes pasado, sobre todo, con la carga de trabajo que se supone que tiene en Telefónica con toda el área latinoamericana". 
 
Curiosamente, hace también unos meses, la exministra socialista, que reside parte del año en Brasil, aseguraba que Telefónica está "muy presente" en América Latina, pese a que su presidente Álvarez-Pallete quiere vender la mayor parte de la división en estos países americanos.
 

De la chupa de cuero a La Moncloa

Jiménez, afiliada al PSOE desde los 21 años, procede de una célebre familia de juristas malagueños instalados en Madrid. Su padre, José Jiménez Villarejo, se instaló en la capital como magistrado del Tribunal Supremo.

La también sobrina del mediático Carlos Jiménez Villarejo, primer Fiscal Jefe Anticorrupción en España, intentó extender el conocimiento jurídico de la saga familiar estudiando la carrera de Derecho, pero finalmente ejerció como profesora de la UNED en varios países en los que había sido destinado su primer marido, el diplomático Julio Herráiz.

Fue en el año 1995 cuando volvió a España tras divorciarse de Herráiz. Y en el año 2000 apoyó sin fisuras en las primarias socialistas a José Luis Rodríguez Zapatero, quien le premió poco después como secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, dado su conocimiento de países en los que había residido junto a su exmarido, como Camerún, Guinea o Israel.

Ya en 2003, Rodríguez Zapatero la situó más arriba, para pelearle la alcaldía de Madrid a Alberto Ruiz-Gallardón, que le ganó la mano tras una campaña en la que el PSOE tuvo que retirar los carteles de su candidata ataviada con una chupa de cuero por ser demasiado "sexis". Su chupa, sin embargo, pasó a la historia.

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Cartel de la candidatura de Trinidad Jiménez con la icónica 'chupa' de cuero.

Al año siguiente, Zapatero logró llegar a la Moncloa. Y en 2006 la designó ya como secretaria de Estado para Iberoamérica. Más tarde, en 2009, tras un cambio del Ejecutivo, Trinidad Jiménez se convirtió en ministra de Sanidad, asumiendo al año siguiente su sueño: la cartera del ministerio de Asuntos Exteriores.

En 2011, con el PSOE de capa caída a nivel estatal, el aparato socialista de Ferraz le apoyó para intentar convertirse en presidenta de la Comunidad de Madrid, pero su rival interno Tomás Gómez le ganó por la mínima las primarias socialistas a dicha candidatura.

Jiménez, no obstante, obtuvo un premio de consolación al convertirse a finales de 2011 en diputada estatal por Málaga, casándose dos años después, en 2013, con un cámara de TVE. "Nos casamos ahora ya que cada día estamos más enamorados y más a gusto juntos. Este es el momento. No lo hemos hecho antes, aunque a veces por no estar casado tuvimos problemas de protocolo. Para los dos es nuestro segundo matrimonio, y él tiene una hija", declaró por entonces.

En enero de 2016 dejó su escaño en el Congreso y solo un mes después fichó por la compañía Telefónica levantando una gran polémica. Tanto que el entonces líder de Podemos, Pablo Iglesias, denunció la "puerta giratoria". Y fue entonces cuando su amigo Pedro Sánchez, por entonces líder del PSOE, tuvo que salir al quite asegurando que su incorporación no era "a ningún Consejo de Administración ni nada que tenga que ver con eso, sino que ficha como una trabajadora en la compañía", llegó a afirmar sin rubor alguno.

Hoy en día, Telefónica sigue sin tomar decisiones drásticas respecto a su división latinoamericana (Hispam), donde está situada Trinidad Jiménez. Esta división de la teleco ha recibido en el último año y medio inyecciones por valor de más de 1.500 millones, tras haber sumado pérdidas cercanas a los 2.000 millones en los dos ejercicios anteriores (1.548 millones en 2021 y 401 millones en 2022).

Trinidad y Álvarez-Pallete

La estrategia de Álvarez-Pallete, que huye de la autocrítica y culpa de la situación de Telefónica a agentes externos, es una estrategia que parece haber asumido la propia Trinidad Jiménez en su división latinoamericana. En una entrevista con El Economista, la exministra socialista y actual dirigente de Telefónica intentaba insinuar que la ruinosa situación de la compañía en Latinoamérica "se debe a la excesiva regulación", que es algo que el presidente de Telefónica acaba de repetir también recientemente en la cumbre de Davos.

La expolítica del PSOE asegura que trabajan en "un sector crítico, un sector regulado y necesitamos tener una colaboración permanente con los gobiernos que nos permita seguir avanzando en las inversiones y nos permita tener una cierta previsibilidad y que haya una seguridad en la cual esa inversión que hacemos podamos avanzarla a lo largo de los años".

Los socialistas de Madrid asestan un duro golpe a Zapatero

Trinidad Jiménez y Rodríguez Zapatero.

Pero, paradójicamente, mientras Trinidad Jiménez denuncia la excesiva regulación en el mercado de las telecos intenta que las empresas españolas se instalen al otro lado del Atlántico, debido a su interés personal en la Cámara hispano brasileña donde figura como alto cargo.

Por eso, incluso, ha llegado a afirmar que "animo a las empresas españolas, a las pequeñas y medianas empresas, a avanzar en ese proceso de internalización, porque hay enormes oportunidades en Brasil".".

Hispanoamérica, quebradero para Telefónica

El área de Hispanoamérica es actualmente un quebradero de cabeza para Telefónica. Hispam sufría a 31 de diciembre de 2022 un fondo de maniobra negativo de 3.304 millones de euros, lo cual le hacía encontrarse en causa de disolución. Este hecho obligó a Telefónica a asumir una ampliación de capital por valor de 380 millones, tras haber desembolsado otros 1.192 millones en otras dos recientes operaciones. Pero, los cambios no han surtido efecto pese a que en 2019 Álvarez-Pallete intentó cambiar la dinámica de Hispam, al frente de la cual colocó un nuevo equipo de gestión.

Muchos de los problemas de Hispam se centran en Perú, país en el que Telefónica vendió el pasado año el 64% de su compañía de fibra mayorista, denominada Pangeaco, que ha pasado a estar controlada por la compañía KKR Entel Perú.

Pallete ha reconocido en público los problemas que tiene al otro lado del charco: "Tenemos que buscar la manera de reforzar las operaciones en Latinoamérica. Es el momento de cambiar, de reinventarnos, de buscar cuál es la nueva fórmula de estar expuestos de manera rentable a esos mercados. Necesitamos cambiar. Si no hacemos nada, el modelo se agota y perdemos relevancia", ha asegurado el presidente de Telefónica.

El 'almeriense' Alvarez-Pallete es reelegido presidente de Telefónica | La  Voz de Almería

José María Álvarez-Pallete.

Cabe recordar que Hispam cuenta con activos superiores a los 10.000 millones e ingresa más de 2.200 millones al año. Dentro de esta división no se incluye el negocio de Telefónica Brasil, que cuenta con mejor salud económica que sus compañeros de viaje.

"Contamos con más de 110 millones de clientes residenciales y empresariales en los ocho países donde tenemos presencia", apuntan desde Telefónica. Los países en los que opera Hispam son Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela.

Todo ello bajo el control de la exministra socialista Trinidad Jiménez, la persona que aupó a Pedro Sánchez en la política allá por el año 2004 y que ahora se embolsa un sueldo en torno al millón de euros de Telefónica, la compañía que preside José María Álvarez-Pallete, amigo del actual presidente del Gobierno. 

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