25 de febrero de 2020
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FIN DE SEMANA

El matrimonio permanece en la prisión de Picassent desde hace nueve meses cuando fueron detenidos acusados del doble crimen de sus hijos

Solicitan la libertad de Gabriel Salvador, padre de los niños de Godella, que proclama su inocencia en el asesinato

Gabriel, padre de los niños de Godella.
Gabriel, padre de los niños de Godella.
La defensa de Gabriel Salvador, padre de los dos niños asesinados en la localidad valenciana de Godella el pasado mes de marzo, pedirá la libertad de su defendido por entender que no existe participación del mismo en los hechos ni está probada su presunta colaboración ni encubrimiento de los mismos.

El pasado 14 de marzo fueron hallados muertos y enterrados en una vivienda del término municipal de Godella un niño de 3 años y medio y una niña de apenas cinco meses, hijos de María Gombau y Gabriel Salvador. Ambos padres fueron detenidos. En la primera declaración la madre, que fue encontrada desnuda y oculta en un bidón, confesó el asesinato y la ubicación de los cuerpos.

El padre, Gabriel, se encontraba en estado de shock cuando fue detenido, pero ambos fueron enviados a prisión acusados del asesinato de los menores. En una posterior declaración judicial Gabriel siempre mantuvo que le despertó su mujer en mitad de la noche y que cuando le preguntó por los pequeños ella le dijo que "estaban en paz, están con Dios, en un lugar seguro".

Según la versión de Gabriel, su compañera sentimental, María le llevó "hasta un arbusto", pero los niños no estaban allí. Después, lo condujo hasta el cementerio de Rocafort, que está muy cerca de la parcela ocupada donde vivía la pareja: "Allí me dijo que teníamos que hacer el amor antes de que saliera el sol y se pusiera la Luna", dijo en su declaración.

La pareja con los dos niños.

Después la pareja empezó a discutir porque él comenzó a requerir a María el paradero de los niños. Un vecino llamó a la Policía, que lo detuvo primero a él.  Tras horas de búsqueda encontraron los cuerpos de los pequeños, enterrados en dos fosas, una a unos 75 metros de la vivienda que ocupaba la familia de forma ilegal, y el otro a unos 150 metros, en el suelo. A la madre se le diagnosticó un trastorno mental, que acarreaba desde hace años: "Un brote "florido, es decir, muy intenso de esquizofrenia paranoide, con desconexión absoluta de la realidad, ideas delirantes y obsesivas, y oye voces", según recogieron los psiquiatras forenses en sus informes.

Sin embargo, el fiscal acusa a ambos de asesinato y profanación: "Sostiene que ambos se pusieron de acuerdo para matar a los niños y evitarles la infelicidad. No sé a qué se refiere ni en qué pruebas se basa", dijo el abogado de la defensa de Gabriel.

Maria Gombau, la madre.

El acusado  siempre mantuvo que ella le decía que "oía voces que decían que tenía que matar a los niños, que Dios así lo quería, y los mató", aseguraba su letrado, que tiene intención de pedir la libertad de su defendido en los próximos días.

Las pesquisas siempre señalaron a María, la madre de los niños, como la autora material de los crímenes. Incluso ella confesó. Pero los investigadores creen que Gabriel pudo tener algún tipo de participación como cómplice o encubridor, puesto que no llamó a la Policía a pesar de tener tres teléfonos móviles en la casa, aunque es cierto que ninguno tenía batería.

Tras el ingreso en prisión Gabriel Salvador leía mucho y ahora ayuda en labores de pintura y reparación de cosas de la cárcel de PIcassent. Al principio respondía a las cartas de María Gombau, pero luego decidió romper cualquier comunicación con ella. Ahora solo espera que el juzgado le conceda la libertad aunque sea con medidas. Por ese motivo su madre Gabrielle se ha trasladado a Valencia hace algunos meses.

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