23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El biznieto del generalísmo y los diplomáticos de este país del este visitaron los restos del dictador en el cementerio de Mingorrubio en El Pardo

Luis Alfonso de Borbón y el embajador de Georgia, una secreta relación: Ponen flores juntos en el panteón de Franco

Exclusiva
/ El embajador de Georgia y Luis Alfonso de Borbón.
Luis Alfonso de Borbón, biznieto de Franco, visitó el pasado 10 de marzo el panteón donde reposan los restos del dictador en el cementerio de Mingorrubio. Lo hizo acompañado del embajador de Georgia en España, Ilia Giorgadze. El antiguo país de la Unión Soviética tiene vínculos con los Franco así como con el Rey Emérito.

El pasado jueves 10 de marzo, Luis Alfonso de Borbón, Duque de Anjou y biznieto de Franco, madrugaba para visitar el panteón en el que reposan los restos de sus bisabuelos maternos, Francisco Franco y Carmen Polo. El traslado de los restos del dictador hace más de un año desde el Valle de los Caídos, en el Escorial, a su nueva ubicación en la pequeña localidad de Mingorrubio —una pedanía del Pardo— estuvo rodeado de polémica, con reproches de los distintos bandos políticos de nuestra democracia. Los ataques, contraataques y reminiscencias del pasado recordando los distintos crímenes protagonizados por aquellas dos Españas de colores azul y rojo demostraron que las heridas de la Guerra Civil, la posguerra y los años de ostracismo de la dictadura aún no se han cerrado.

El traslado fue realizado finalmente con unas medidas de seguridad y una cobertura mediática dignas de un guion para una película. Desde que los restos del caudillo reposan en la localidad del Monte de El Pardo, sus acólitos visitan el panteón para dejar ofrendas y dedicatorias. Los familiares suelen avisar a los responsables del osario cuando van a visitar los restos del dictador. Luis Alfonso de Borbón pidió a los operarios del cementerio que dispusiesen el panteón para una visita especial.

A las diez de la mañana del pasado jueves, Luis Alfonso llegó al panteón para supervisar que todo estuviese impoluto y ordenado. Oteaba con insistencia de un lado a otro para asegurarse de que lo que iba a ocurrir estaría libre de miradas indiscretas. Una secreta y quizá polémica visita estaba prevista para el mediodía.

La visita de la embajada de Georgia

A las 11:30 llegó un coche oficial de la embajada de Georgia. El embajador Ilia Giorgadze y otros dos miembros de la embajada llegaban al cementerio de Mingorrubio sin chófer ni escolta oficial. La comitiva prefería que la visita no transcendiera. Las imágenes que ilustran este reportaje pueden tener consecuencias sobre el embajador, que tomó posesión del cargo en junio de 2018 en una audiencia con el Rey de España, prometiendo lealtad a la los valores democráticos. La visita y la actitud de la comitiva, que se mostró emocionada, podrían horadar las relaciones del embajador con el Gobierno español.

Diplomáticos de la Embajada de Georgia en el cementerio de Mingorrubio.

Luis Alfonso recibió a los invitados con mucho afecto y confianza, lejos de las férreas reglas que impone el protocolo. Abrazó con afecto al embajador, que se mostró muy cariñoso y cercano con el que los legitimistas franceses reconocen como hipotético heredero del trono de Francia. Además, el biznieto de Franco fue atento y cordial con la comitiva georgiana, mostrando muchos gestos de complicidad que hacen deducir que no era el primer encuentro.

Tras la bienvenida, el grupo visitó el panteón. Luis Alfonso asió un ramo de flores y la comitiva de la república de Georgia portó un gran centro de flores para rendir culto y respeto al dictador español. Stalin, nacido en Georgia, ha quedado retratado para la posteridad como uno de los mayores genocidas de la historia. Sin embargo, los paisanos del sanguinario dictador en las antípodas políticas de Franco rinden ahora tributo a otro dictador que pasó a la historia como uno de los que más fosas comunes dejó en las cunetas, aquellas que la memoria histórica aún lucha por desenterrar para ofrecer un atisbo de paz a los miles de familiares afectados.

La buena relación de los Franco y Georgia

Desde que Georgia se independizó de la extinta Unión Soviética, abrazó el nuevo sistema democrático capitalista apartando todas las influencias y reminiscencias de la anterior etapa. Algunos georgianos intentaron tímidamente reinstaurar la monarquía con varias dinastías que litigaban en la sombra.

La visita, por otra parte, confirmaría la buena relación de la familia Franco con la república de Georgia, en la que tienen inversiones inmobiliarias en hoteles en la zona más turística del país. El entramado societario de los herederos de Franco controla 89 viviendas, 266 plazas de garaje, 29 fincas, cinco locales comerciales y tres prados, así como inversiones fuera de España en sociedades inmobiliarias en América, Europa y norte de África; hostelería, servicios, construcción e incluso de extracción minerales en países del este de Europa.

Los nietos del que fuera caudillo manejan una telaraña de 21 sociedades en las que tienen intereses cada uno de los siete hijos de Carmen Franco. Para entender el origen de esta fortuna hay que recordar que, aunque el entonces jefe de Estado tenía una nómina de 50.000 pesetas (300€), se reservaba viviendas y plazas de garaje de las distintas promociones inmobiliarias subvencionadas por el Estado y que eran puestas a nombre de su heredera. El edificio en la calle Hermanos Bécquer, residencia de toda la familia Franco, es, además, el domicilio social de varias de las empresas familiares que despliegan su entramado dentro y fuera de nuestro país en diversas ramificaciones.

Luis Alfonso de Borbón en el cementerio de Mingorrubio.

Una de las empresas familiares, CM 16 SL, ostenta el 9,5% de una sociedad que explota un hotel en la ciudad georgiana de Savannah. Aunque las buenas relaciones de Georgia con la familia son previas a esas inversiones y tienen que ver con un documento que data de diciembre de 1989 por el que, tras el trágico  fallecimiento de Alfonso de Borbón —padre de Luis Alfonso—, el entonces alteza Real el Príncipe Don Juan Carlos emitía un decreto (3226/1972) por el que se otorgaba al fallecido, nieto de Alfonso XIII, la dignidad de Duque de Cádiz. En ese decreto se reconocía a la dinastía Bragatión como la legítima heredera del Reino de Georgia, otorgándole la dignidad de Altezas reales. Las buenas relaciones del padre de Luis Alfonso, del entonces Jefe de Estado Francisco Franco y del ahora rey emérito, significan la raíz del agradecimiento.

Algunas autoridades —que aunque no lo reconozcan, son legitimistas monárquicos— siguen soñando con la transición de la República de Georgia en una monarquía parlamentaria como la española. Esos soñadores no olvidan aquel gesto, ese reconocimiento a los hipotéticos herederos del trono de Georgia y que partió de Alfonso de Borbón. Esto explica la cercanía mostrada por Luis Alfonso con el embajador de Georgia y sus acompañantes.

El otro Borbón que pudo ser rey

Luis Alfonso de Borbón e Ilia Giorgadze hicieron una ofrenda floral a Francisco Franco. El embajador quedó fascinado con las ofrendas que los partidarios del dictador dejan a las puertas del mausoleo al que solo tienen acceso los familiares y las personas que ellos deciden. La comitiva de la embajada de Georgia permaneció en el cementerio, charlando afablemente con el Duque de Anjou durante media hora.

Luis Alfonso de Borbón, de 47 años, es biznieto de Franco, Duque de Anjou, legítimo heredero del hipotético trono de Francia y pudo ser Rey de España si su bisabuelo hubiese reinstaurado la monarquía eligiendo la línea sucesoria de su padre. Sin embargo, sigue con su discreta vida, sin escándalos ni reproches que den respuesta a las sombras que la historia y las opiniones proyectan sobre su ascendencia paterna y materna.

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