05 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

EL PASADO MES DE SEPTIEMBRE LA MENOR SE SOMETÍA A UNA INTERVENCIÓN DE VEGETACIONES QUE ACABABA CON SU VIDA. AHORA SU FAMILIA ESTUDIA ACCIONES LEGALES

Fallece una menor en el hospital de Écija: “Quieren que se difunda y se tomen medidas, es horroroso lo que ha ocurrido”

El Cierre Digital en
La familia de Écija estudia acciones penales por la muerte de su hija de 3 años en el hospital de Écija. Desde que ocurrieron los hechos nadie del hospital se ha puesto en contacto con ellos, ni les han dado explicaciones. No comprenden cómo se pudo producir el fatal desenlace y por ello recurren al abogado Fernando Osuna, quién mantiene que los hechos pueden ser constitutivos de un delito de homicidio por imprudencia.

La menor acudió al hospital de Écija con un problema de nariz y de garganta. Después de tratarla, la mandaron a casa y comenzó a empeorar día tras día, hasta que una madrugada “sufre en su casa una hemorragia enorme que no pudo ser controlada por fallos médicos”, explica Fernando Osuna, abogado de la familia. 

“En menos de una semana, acudió por lo menos tres o cuatro veces al hospital”, aclara Osuna. En el momento de la hemorragia, quisieron enviarla en una ambulancia medicalizada del hospital de Écija al hospital de Sevilla, pero tuvo que esperar un determinado tiempo hasta que llegara una uvi móvil con todo lo necesario para realizar el traslado. En los kilómetros que separan ambos hospitales, la menor falleció de una parada cardiorrespiratoria. 

El trato del hospital ha sido nefasto, “nadie del hospital les ha dado el pésame, ninguna explicación, el trato recibido se podría calificar de inhumano”, expresa el abogado de la familia, por eso, “quieren que se difunda lo ocurrido para que se tomen medidas y se haga justicia, es horroroso lo que ha ocurrido”. 

Explica Fernando Osuna, que los padres de la niña se encuentran “indignados y hechos polvos”, además, la madre se encuentra embarazada y al cuidado de la hermana mayor, que vio todo lo ocurrido. Se encuentran en tratamiento psicológico y en su casa todavía quedan restos de sangre de la hemorragia. 

Una operación de vegetaciones no tiene mucha complicación y derivó en una hemorragia con una mala intención médica, no hay que ser muy entendido en medicina para saber que el personal médico no ha actuado bien”, denuncia Osuna. La familia se ha puesto en contacto con el abogado para llevar a cabo el caso, “todavía faltan las autopsias y recabar informes y contrastarlos con médicos y asesores que entiendan del caso”. 

No es la primera vez que ocurre una situación similar en la atención de un hospital y el problema de un menor. 

Posible negligencia en el hospital de Elda

En octubre del año 2020, un niño de ocho años falleció de peritonitis tras acudir cinco veces a urgencias con un fuerte dolor abdominal. Pese a las continúas visitas del niño con su abuela, sólo se le practicó un análisis de orina y se le administraron medicamentos contra los vómitos, según explicó la abuela. 

Tras lo sucedido, la señora decidió contarlo y una juez ha citado a declarar en calidad de investigadas a una médica del hospital de Elda y otra del centro de salud de Petrer por posible negligencia en relación con el fallecimiento del niño. La citación de ambas médicas se produjo después de que el juzgado que lleva el caso, recibiese un informe de un perito en el que se explica que puedo haber “mala praxis” médica con unas consecuencias “ominosas”, porque no se actuó según los conocimientos sanitarios, ya fuera por “ignorancia o desidia”. 

El informe establece que fue “un error” el no haber hecho más pruebas y exploraciones complementarias tras la sintomatología que presentaba el paciente. Por otro lado, el informe médico del hospital General de Elda apuntaba que el niño acudió al centro sanitario derivado por el pediatra de atención primaria porque vomitaba de siete a nueves veces diarias durante más de 48 horas y presentaba un fuerte dolor abdominal. 

El perito señala que en el informe del hospital no se especifica qué tuviera ojeras, lo que denotaba deshidratación; ni obesidad y que no tenía ningún dolor, cuando eso era contradictorio con el diagnóstico del centro de salud. Otro de los aspectos que se destaca es que no se le tomó su frecuencia cardíaca, pese a que existe un parámetro “fundamental” en la atención a un paciente pediátrico. El perito concluye que “no se realiza ningún exploración complementaria”, como una ecografía abdominal o una analítica de sangre, pese a que lleva más de dos días vomitando. Además, se indica que al niño se le administró un medicamento que no está recomendado para menores y que pudo ayudar a acelerar el fatal desenlace. 

El niño falleció por una parada cardiorrespiratoria secundaria a una sepsis de origen abdominal a raíz de una infección en el intestino grueso que como no fue tratada a tiempo evolucionó en una infección que afecta a todo el abdomen, afectando al páncreas, a el estómago y al diafragma. 

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