26 de mayo de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El coronavirus cierra este negocio que se ampara en estos permisos administrativos, en el que las chicas pagan una media de 60 euros por "alojarse"

Unas dos mil prostitutas en la calle a partir del jueves al cerrar los clubes, con licencia de hotel

Dos prostitutas en una calle de Barcelona.
Dos prostitutas en una calle de Barcelona.
Una parte de las 50.000 mujeres que ejercen la prostitución en España, en concreto unas dos mil, tendrán que dejar este jueves sus clubes convertidos legalmente en "hoteles" y "hostales", ante el decreto del Estado de Alarma que obliga a cerrar los hoteles en todo el territorio nacional. Este número refleja las mujeres que "viven" y trabajan en estos clubes que bajo la argucia legal de una licencia de hotel esconden actividades de prostitución. El jueves todas tendrán que salir sin un destino.

Este jueves miles de prostitutas tendrán que dejar en toda España los hoteles donde se "alojan", es decir, los clubes donde trabajan. Las medidas aplicadas por el Estado de Alarma ante la expansión de la pandemia  del coronavirus indica que ese dia todos los  hoteles y hostales deberán estar cerrados y no pueden alojar a nadie.

España es el país europeo con mayor demanda de sexo pagado y el tercero a nivel mundial. Así lo refleja el último informe de Naciones Unidas que señala que el 39% de los varones españoles ha pagado en alguna ocasión por mantener relaciones sexuales. Pero España no es solo líder europeo en consumo de prostitución, sino que también es uno de los principales destinos de tráfico de mujeres del mundo. De acuerdo con los datos oficiales, el 80% de la trata mundial de personas se realiza con fines de explotación sexual y, de ese porcentaje, más del 90% de las víctimas con mujeres y niñas.

Un club de carretera.

La mayoría de locales españoles donde se ejerce la prostitución usan esta trampa de poseer este tipo de licencia como hoteles u hostales, de manera que el decreto del Gobierno los cerrará a partir del jueves.

Hasta ahora la práctica habitual es que estas mujeres pagan una media de 60 euros diarios por "alojarse" y "comer" en estos locales. Mueven un negocio diario de unos cinco millones de euros, aunque con la crisis del coronavirus sus ingresos han descendido brutalmente por el aislamiento de sus posibles clientes. El año pasado, Policía Nacional y Guardia Civil identificaron a 12.000 mujeres en situación de riesgo. Los datos señalan que en España hay unas 50.000 mujeres dedicadas a la propstiuicion, pero en estos clubes-hoteles encubiertos viven unas 2.000 mujeres.

No hay colaboración

La prostitución en España no está penada, pero sí el proxenetismo, con penas de prisión de entre dos y cinco años. Eso es solo en teoría, ya que en la práctica judicial llevar a la cárcel a una proxeneta, lo que se conoce popularmente como "chulo", resulta complicado, entre otras cosas, porque la colaboración de la víctima suele ser imprescindible y no suelen colaborar.

De hecho, en 2017 se abrieron solo 122 causas judiciales por trata de seres humanos, de las que 103 fueron con fines de explotación sexual. Los clientes también pueden ser multados si son sorprendidos abordando a estas mujeres en la calle, pero también es complicado.

Según han señalado a elcierredigital.com responsables de la ONG Apramp, la organización que lucha contra las mafias de trata de mujeres, "las prostitutas son las grandes víctimas olvidadas del coronavirus. Porque son mujeres que están en situaciones de exclavitud, invisibilidad y extrema vulnerabilidad. La situación creada por la pandemia repercute directamente en su situación de manera negativa, ya que deja a las mujeres en situaciones mucho más invisibles de las que se encuentran habitualmente y con mayores dificultades para acceder a cualquier tipo de información". 

Prostitutas en la madrileña Casa de Campo.

La falta de clientes no significa que tengan que dejar de pagar a las mafias, así que la deuda va subiendo e, incluso, en algunos clubes se están haciendo fiestas privadas durante el confinamiento del coronavirus, lejos de los ojos de la Policía, como los ocho detenidos por los Mossos d’Esquadra el pasado viernes que iban a celebrar una orgía de sexo y drogas. Una especie de "chemsex" que les permitiría mantener relaciones durante varios días. En otros casos, como las prostitutas rumanas que hacen calle en la célebre zona madrileña de Marconi, muchas han sido confinadas en un hotel cercano por sus proxenetas, que las vigilan de cerca.
 

Burdeles en toda España

El último estudio de la Policía Nacional, hecho hace seis año, y publicado en su día por la revista Interviú, recogía la existencia de unos 1.600 burdeles en España. Barcelona era la provincia con más clubes, con 139 locales registrados, pero el número ha caído en picado desde entonces, ya que se las mujeres se han trasladado a pisos. En algunos barrios, sobre todo en la capital de España, ya se ha denunciado la llegada masiva de estas mujeres a pisos que además se están convirtiendo en narcoburdeles, puesto que la prostitución también acarrea asociado el tráfico de drogas.
 

Es casi imposible saber el número de mujeres que viven en estos pisos. Desde la organizacion Apramp se está atiendo a mujeres con síntomas de coronavirus que trabajan en más de 200 pisos ocupados por estas víctimas de la trata de personas. "El problema es que se están contagiando ellas y el resto que viven juntas. Las organizaciones que trabajamos habitualmente con ellas estamos estableciendo algunos contactos, pero a causa de sus circunstancias de aislamiento son complicados. Debemos tener en cuenta que nos encontramos ante personas que habitualmente no tienen acceso a formas de comunicarse con autoridades, por lo que en estas circunstancias los pocos contactos que pudieran tener se han visto mermados", afirman desde Apramp

Un famoso club en la frontera de La Junquera, en suelo español.

Para ayudarlas, la Policía Nacional mantiene abierto el teléfono 24 horas de lucha contra la trata, al que las víctimas y cualquier otro ciudadano pueden llamar en cualquier momento para denunciar estas situaciones. Es el 900 10 50 90. La llamada es confidencial y no deja rastro en la factura telefónica.

Pero el problema es que las mujeres "estos duros días las chicas se encuentran a merced de sus proxenetas, muchas de ellas no saben en qué ciudad están e, incluso, es posible que desconozcan en qué consiste el coronavirus y que nos encontramos en estado de alarma, ya que los proxenetas mantienen su poder y aislamiento para aumentar su deuda y poder mantener la explotación cuando el estado de alarma finalice", señalan a elcierredigital.com. 
 
El negocio de la prostitución en España mueve grandes sumas de dinero. Se calcula que hasta ahora ha movido en torno a 20.000 millones de euros anuales. Muchos de ellos en dinero negro. Y lo más grave en estos momentos es que las mujeres y niñas están habitualmente invisibilizadas y carecen de acceso a la atención sanitaria que requieren. Son las grandes olvidadas del coronavirus. "Van a contagiarse y no saben dónde ir ni que tienen que hacer. Muy pronto se convertirán en mercancía desechable", aseguran desde Apramp a elcierredigital.com.
COMPARTIR: