25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

PETER SUTCLIFFE ACABÓ CON LA VIDA DE TRECE PROSTITUTAS ENTRE 1975 Y 1980 "BAJO LA ORDEN DE UNA PRESENCIA QUE ESCUCHÓ" MIENTRAS SEPULTABA TUMBAS

La historia del 'destripador de Yorkshire': De escuchar la "voz de Dios" a asesinar en serie

Peter Sutcliffe siendo arrestado
Peter Sutcliffe siendo arrestado
El "Destripador de Yorkshire" trabajaba de sepulturero en el Cementerio Bingley cuando escuchó una voz que le encomendó la misión de limpiar el mundo de prostitutas de manera terrorífica para que las mujeres temieran caer en la tentación de cometer ese pecado. Peter Sutcliffe contrataba a las prostitutas, las asestaba un martillazo y posteriormente las desgarraba los genitales y los órganos vitales. Peter asesinó a trece mujeres en un periodo de cinco años. Fue condenado a cadena perpetua.

Peter Sutcliffe nació el 2 de junio de 1946 en Yorkshire, Inglaterra, en el seno de una familia de padres católicos altamente religiosos. Peter tuvo problemas mentales desde la infancia y se enfrentó al acoso durante sus años escolares, convirtiéndose en una persona tímida y solitaria que abandonó los estudios con 15 años.

A pesar de que su padre era un católico acérrimo, era alcohólico y no respetaba a su esposa. Peter era el mayor de seis hermanos y amaba a su madre, pero nunca fue capaz de defenderla ya que tenía miedo de su padre.

Al dejar la escuela Peter se dedicó a diversos trabajos curiosos, pero el que más le gustaba era el de sepulturero. Trabajó como tal en el “Cementerio Bingley”, le gustaba mirar los cadáveres y trabajaba horas extra. Para él, era el mejor empleo del mundo.

En 1970, su padre acusó a su madre de engañarlo y la insultó delante de toda la familia. La acusación provocó que Peter, que siempre había idealizado a su madre como la mujer perfecta, pensase que todas las mujeres le engañaban.

En aquel entonces, él estaba en una relación con Sonia Szurma, con quien se casó en 1974. Los numerosos abortos involuntarios que sufrió Sonia agravaban la salud mental de Peter.

Peter Sutcliffe el día de su boda.

Peter Sutcliffe contrató los servicios de prostitutas desde que era un adolescente. Gastó mucho dinero en sexo remunerado llegando al punto de enfrentarse a problemas financieros. Sin embargo, nunca dejó de visitar prostitutas.

Fue engañado por una de ellas durante uno de esos encuentros. Más tarde, la misma se burló de él en un bar que frecuentaba y esto lo llevó a hundirse en la soledad y la desesperación. 

"La voz de Dios"

A sus 29 años, Sutcliffe se encontraba cavando tumbas cuando escuchó una voz, dejó caer la pala en el pozo y la siguió para ver de dónde venía. El sonido le llevó hasta una tumba descuidada donde se hallaban los restos de un polaco vecino del pueblo. En la lápida había grabada una cruz.

Esa misma noche acudió al pub que frecuentaba con sus amigos y les contó lo sucedido, ante lo que uno de ellos le sugirió que podía ser “la voz de Dios”. Peter se lo tomó al pie de la letra, Dios le había hablado pese a no entender lo que le decía. Pero la voz seguía en la cabeza de Sutcliffe y logró entender que decía “que era un buen hombre, que por eso le hablaba, que lo había elegido”.

Desde ese momento, la voz lo acompañaba a todas partes hasta que una tarde en el cementerio le dijo que había sido elegido para una misión a la que no podía negarse: debía limpiar el mundo de prostitutas y tenía que hacerlo de manera terrorífica, ejemplificadora, para que las mujeres temieran caer en la tentación de cometer ese pecado.

Los trece asesinatos del 'destripador de Yorkshire'

El 30 de octubre de 1975 cometió su primer crimen. Peter contrató a la prostituta Wilma McCann, de 28 años, a quien asesinó apuntándole a los genitales y le abrió el abdomen para sacar los órganos del cuerpo. 

Tres meses después contrató los servicios de Emily Jackson, de 43 años, asesinándola de la misma forma que a su primera víctima. Al año siguiente, 'el destripador de Yorkshire' acabó con la vida de tres prostitutas más. El modus operandi de Peter era siempre el mismo, armado con un martillo y un destornillador, las golpeaba y posteriormente realizaba su ‘ritual’ para cumplir con lo que “la voz de Dios” le dijo.

Víctimas de el "Destripador de Yorkshire"

En 1977 se mudó a Manchester y mató a su sexta víctima, Jean Jordan, una prostituta de 20 años. Esta vez, cometió un error y dejó caer un billete en el lugar donde fue asesinada. Incluso regresó para recuperarlo, pero no tuvo éxito. Al año siguiente asesinó a tres prostitutas más. En ese año, su madre murió, y en 1979 mató a dos mujeres más. Consciente de que la policía lo seguía, se mantuvo alejado de las zonas de luz roja y llamó a las prostitutas a otros lugares, donde las asesinó brutalmente.

Tuvo que enfrentarse numerosas veces a la ley, pero siempre salió impune por la falta de pruebas y las excusas que Peter usaba para evitar ser detenido. En 1980 mató a su última víctima, Jacqueline Hill. Siete mujeres lograron escapar de las garras de “El destripador de Yorkshire”.

En enero de 1981 fue detenido en un automóvil con una prostituta, Olivia Rivers, en Sheffield. Después de varias sesiones de interrogatorio, el 4 de enero confesó que era el "Destripador de Yorkshire". Fue declarado culpable de los asesinatos y recibió 20 sesiones simultáneas de cadena perpetua. En 2010, el tribunal aprobó una orden que estipulaba que nunca podría salir de prisión.

Peter fue diagnosticado de esquizofrenia poco después de entrar en prisión, por lo que le enviaron a un psiquiátrico, donde cambió su apellido a “Coonan”, apellido de soltera de su madre. Finalmente el "Destripador de Yorkshire" murió en 2020 a causa de una infección de COVID-19 ya que rechazó los tratamientos necesarios para sobrevivir.

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