08 de julio de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Baleares y Cataluña son las comunidades que más quejas acumulan de los empresarios de este sector que "no esperan sobrevivir" si sigue la paralización

“Queremos bailar”: El sector del ocio nocturno pide flexibilización mientras los botellones se multiplican

Las pistas se pueden usar pero no para bailar
Las pistas se pueden usar pero no para bailar
"Queremos abrir, queremos bailar y queremos trabajar", aseguró esta semana Ramón Mas, El secretario general del Gremio de empresarios de discotecas de Barcelona y provincia durante una intervención en el Parlament. Las restricciones que le han sucedido al Estado de Alarma han generado malestar en los empresarios del sector de ocio, ya que según explican, es imposible garantizar la sostenibilidad. Mientras tanto, los botellones ilegales en las calles y espacios abiertos se multiplican.

Hace 6 meses, la tendencia en el mundo del ocio evolucionaba hacia locales mitad restaurante y mitad discoteca. Estos establecimientos que comenzaron a aparecer en las ciudades de España no solo fueron una gran apuesta de moda, sino que también han sido el salvavidas de muchos locales de ocio nocturno. La BOE del pasado 6 de junio de 2020 establece que los locales solo pueden ocupar el 30% del aforo y se prohíbe el uso de la pista de baile.

Pero ¿Quién va a una discoteca a tomar una copa sentado? Según explica Lilian, propietaria de un pequeño local hostelero del distrito Chamberí en Madrid. Las limitaciones de la desescalada han sido ahogantes. “Nosotros hemos negociado con el banco propietario del local y sacados plazos y préstamos con el nuestro. Es una forma de sobrevivir lo peor. Pero mucha gente no podrá hacer eso y tendrá que inevitablemente echar el cierre”, asegura la hostelera.

Por otra parte, Lilian explica que la mayoría de los locales sin oferta gastronómica no solo lo han pasado mal por el covid-19. “La tendencia era clara, tenías que tener comida. Si no te adaptaste como hicimos nosotros, antes del confinamiento, lo más seguro es que no llegues a septiembre”, asegura.

Como Lilian, muchos hosteleros y empresarios del sector tienen la vista puesta en la segunda mitad del año, cuando haya menos restricciones y suficiente gasto para poder mantener los establecimientos y reenganchar a la plantilla.

Varios locales han incluído ofertas de comida como alternativa al baile.

A comienzos de este mes, la Federación Andaluza de Empresarios de Salas de Fiestas y Discotecas, Andalucía de Noche, criticó duramente las medidas de sanidad, por considerar que  “promueve la proliferación del botellón y las raves clandestinas como alternativa para el ocio juvenil y a la organización de todo tipo de fiestas privadas”.

Por su parte, Ramón Mas pedía esta semana al Govern de Cataluña que relajara las mediadas para poder garantizar el sector. Varios jóvenes consultados por elcierredigital.com asegura que “es un chiste” el abrir una discoteca sin poder ir a bailar. “Para eso que no abran y ya está. Vas a poner ahí a trabajar gente para dos personas que van a ir”, comenta José, un joven de 22 años de Fuenlabrada. Por su parte, Elena, de 21 años, explica que “cuando ponen música de moda, tipo Bad Bunny y parecidos, la gente no va a dejar de salir a bailar. Además, si no lo hacen en una discoteca lo harán en el parque o una casa”.

Mientras, Sanidad se reitera en sus medidas y cada comunidad atiende sus necesidades empresariales como mejor se adapte a su realidad. Según Jesús Sánchez, presidente de la patronal Balear de Ocio Nocturno; “la decisión del  Govern de prohibir la apertura de una gran parte de las Discotecas y locales de ocio nocturno está provocando una proliferación de puntos en los que se ofrece este tipo de fiestas de forma ilegal, y que incluyen a chalés particulares, locales de restauración e incluso algún campo de golf”.

Botellones veraniegos desde el día de San Juan

Este martes ha llegado la noche de San Juan y con ella la primera de cientos de fiestas locales por toda España. Aunque en general se han respetado las medidas de seguridad por el covid-19, algunas localidades han vivido momentos de celebración más propios de una situación normal, que de una pandemia mundial. En Ciutadella, Menorca, centenares de personas se han concentrado de forma improvisada, sin distancias, ni mascarillas para celebrar la noche más corta del año.

Según ha informado la policía municipal, la concentración inició cerca de las 15:00 horas de la tarde y ha sido espontánea, ya que los eventos relacionados a las fiestas habían sido suspendidos por el ayuntamiento. Las personas se reunieron para celebrar un primer “Toc de Fabiol”, entre denuncias de los vecinos a través de las redes sociales.

Las autoridades locales han catalogado los hechos de "inconsistentes", pero han aclarado que se trató de un hecho puntual y de “corta duración”. Sin embargo, las redes se han llenado de videos y mensajes de indignación antes los hechos “irresponsables”, que llegan en pleno debate por iniciar o no un segundo Estado de Alarma, que permita tomar restricciones a la movilidad ante los múltiples rebrotes.

Se cancelan varias fiestas de verano.

Los rebrotes se suceden desde la flexibilización de las medidas, algo que Raúl Ortiz, profesor de microbiología considera “es muy normal que haya rebrotes mientras el virus siga circulando entre nosotros”. El mismo martes, la policía tuvo que desalojar el Pinar de la localidad vizcaína de Gorliz donde casi 200 personas se concentraron para hacer botellón.

A pesar de que en horas del mediodía, la policía municipal ya había avisado por altoparlantes a quienes comían en el área recreativa que debían mantener la distancia de seguridad, en horas de la tarde desalojaron todo el pinar por la presencia de varios grupos haciendo botellón. Algunos testigos aseguraron que incluso hubo enfrentamientos violentos entre personas borrachas.

Antes del desalojo, dos ambulancias de DYA se apersonaron en la zona para recoger a dos menores de 13 años y posteriormente a una de 14, en coma etílico. Después de ser atendidas en el lugar, las menores fueron trasladadas al Hospital de Urdulliz para practicarles un lavado estomacal.

Son las primeras aglomeraciones del verano, aunque España vive varios rebrotes desde la desescalada con focos en las provincias de Bilbao, Huesca, Zaragoza, Madrid, Navarra, Murcia, Lleida, Fuerteventura, Málaga y dos puntos de la provincia de A Coruña.

 

Captura de vídeo de reunión por San Juan en Menorca

Entre los casos destaca el de Huesca, el sábado pasado se detectaron ocho casos en una empresa hortofrutícola del municipio de Zaidín. El domingo los servicios de salud ya contabilizaban 14 casos. La compañía paralizó sus operaciones y envío a los trabajadores a casa. El rebrote obligó a retroceder a la fase 2 a las comarcas de Bajo Cinca, Cinca Medio y La Litera.

También destaca Navarra, con 21 casos en los últimos días; 12 ubicados en la comarca de Pamplona y relacionados entre sí. En una declaración de Fernando Simón se informó que este brote “probablemente esta controlado” y se descartó el riesgo. Por su parte, Lleida ha registrado un brote en una residencia de ancianos Castrillón. En total., 18 personas han resultado infectadas, 13 residentes y cinco empleados.

 

COMPARTIR: