22 de abril de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Según datos de Interior hay 745 embarcaciones requisadas y cada motor nuevo cuesta entre dos mil y cuatro mil euros

Mercado negro de pateras en Canarias: Las mafias recuperan los motores de los cayucos abandonados en la costa

Exclusiva Pateras en Arinaga, Gran Canaria.
Pateras en Arinaga, Gran Canaria.
El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Arguineguín, Ricardo Ortega, explica en declaraciones en exclusiva a elcierredigital.com, "el descontrol que existe con la gestión de los motores de los cayucos y pateras que utilizan los inmigrantes irregulares para viajar desde África hasta al Puerto de Arguineguín", en Gran Canaria.

Es habitual ver a personas en los muelles donde llegan las pateras para llevarse libremente los motores, sin control alguno. Estas embarcaciones, son 'amarradas' en el puerto por los equipos de Salvamento Marítimo, sin vigilancia, situación que aprovechan algunas personas para robar los motores que podrían revender posteriormente para ser reutilizados nuevamente desde África, manteniendo así el tráfico ilegal de personas.

Una grave sospecha se cierne sobre el paradero de los motores fuera de borda pertenecientes a las pateras y los cayucos que utilizaron los inmigrantes irregulares para llegar a las Islas Canarias en la crisis migratoria de 2020. Y es, que podrían haber sido objeto de reventa en un 'mercado negro', con la intención de reutilizarlos desde África o ser despiezados.

"Algunos de estos motores son 'recogidos' en el Puerto de Arguineguín por particulares que esperan pacientemente a que estas embarcaciones lleguen a la costa. Una vez que Salvamento Marítimo realiza el atraque en el muelle, sin apostar vigilancia sobre estas pateras, algunas personas sin ningún tipo de control, saltan al interior de las mismas, bien desde tierra, bien desde sus propios barcos, y arrancan los motores, los apropian y trasladan por sus propios medios', según relata en exclusiva para elcierredigital.com, el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Arguineguín, Ricardo Ortega.

Pateras abandonadas en Gran Canaria.

Durante el año 2020, en una oleada sin precedentes, llegaron a las costas canarias alrededor de 22.000 inmigrantes ilegales desde Marruecos, Senegal, Mali, o Mauritania, que utilizaron 745 cayucos y pateras para su travesía. Estas embarcaciones son remolcadas a tierra por Salvamento Marítimo pero sus motores fuera de borda, muy valorados, podrían haber acabado en un "mercado negro" de reventa para ser de nuevo reutilizados por otras pateras con el objetivo de mantener en el tiempo este desplazamiento ilegal de personas entre Marruecos y Canarias, fundamentalmente.

En una investigación realizada por elcierredigital.com, sobre el mercado negro y el paradero de estos motores fuera borda pertenecientes a los cayucos y pateras, se ha contactado con diversas áreas institucionales, asociaciones profesionales y ONGs, pero nadie es capaz de dar una cifra concreta del número de motores, aunque algunos declaran que vieron estos motores en diferentes escenarios, que fueron testigos de irregularidades o que sospechan de su venta fraudulenta, alertando de la falta de control por parte de los organismos competentes.

Control policial de las pateras


El Ministerio del Interior especifica la cifra de 745 embarcaciones, entre cayucos y pateras, en 2020, pero no describe públicamente el destino final de los motores fuera de borda de estas embarcaciones.

Otro cayuco abandonado.

Algunas autoridades municipales responsables del Muelle de Arguineguín, consultadas por este diario, aclaran que "conocen la ubicación actual de algunos motores de las pateras llegadas a este puerto, en el enclave de Arinaga", aunque no sabrían indicar cual es su destino final, pero recuerdan la visita a Arguineguín en noviembre de 2020 del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, para hacerse cargo de esta situación migratoria, y que incluso se utilizó un dron para visualizar las pateras almacenadas en el Puerto de Arinaga.

Por otra parte, algunos voluntarios de Cruz Roja consultados por este medio, apuntan a las competencias 'transferidas' a Interior una parte de la responsabilidad, puesto que esta ONG, según informan estas fuentes, tuvo durante un tiempo en su poder la gestión de algunos motores pero posteriormente, señalan que "la Policía podría haber asumido este control". Sin embargo, fuentes policiales consultadas, afirman que "desconocen la gestión de los motores de las pateras de los migrantes".

Es claro que resulta muy complicada la verificación del destino final de estos 745 motores. En otro sentido, las embarcaciones pasarían a disposición judicial, la policía podría localizar su origen a través del número del motor o la matrícula de la patera, pero en muchas ocasiones no hay marcas identificativas, se borran para evitar la identificación o localización de sus dueños y además, algunas de estas barcas son destruidas.

Fuentes policiales consultadas por elcierredigital.com, aseguran que "los ciudadanos no pueden navegar con motores de pateras sin documentación en regla. En todo caso, podrían utilizar estos motores fuera de borda como motor auxiliar de sus embarcaciones, con autorización judicial o de las autoridades competentes, pues si fueran sorprendidos con estos motores 'in fraganti', serían sancionados".

Las pateras son abandonadas y se quedan sin vigilar.

Otras fuentes policiales, matizan que "en algunas ocasiones, los equipos de Salvamento Marítimo no remolcan las pateras a las costas de Arguineguín, sino que las dejan a la deriva e incluso se arrojan los motores por la borda, por lo que estas embarcaciones en alta mar podrían ser un peligro para la navegación, podrían volver a ser reutilizadas desde África, además del intento de rescatar estos motores hundidos". Tampoco descartan que, en la crisis migratoria hacia Canarias de 2006, la conocida como crisis de los cayucos, algunos de los motores de las pateras hubiesen sido revendidos sin control, apuntan.

Pescadores de Arguineguín

Ricardo Ortega, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Arguineguín, en declaraciones a elcierredigital.com, subraya que "la verdad de lo que sucede en Arguineguín con la inmigración irregular ha de conocerse. Aquí no hay control alguno con los motores fuera de borda de los cayucos y pateras que utilizan para desplazarse hasta el Puerto de Arguineguín. Pero tampoco existen detenciones de los patrones de estas embarcaciones, ni Salvamento Marítimo rastrea a través de los teléfonos móviles de los migrantes la ruta que han realizado desde África hasta el muelle, porque resulta muy sospechoso que en los GPS de las pateras aparezca como destino Arguineguín, lo que lleva a pensar que, esta oleada migratoria podría estar planeada con anterioridad y este puerto podría ser el enclave escogido para estos desembarcos de alguna manera organizados, que estamos viviendo".

De hecho, algunos pescadores consultados, sostienen que en los radares de sus buques, "han llegado a visualizar cuando estaban faenando en aguas canarias, la localización de Marruecos, en lugar de aguas territoriales españolas". 

"Los motores de las pateras, algunos completamente nuevos, usados para este único trayecto, podrían estar valorados entre 2.000 a 4.000 euros aproximadamente, mientras que las embarcaciones, cayucos o pateras, oscilan en torno a 10.000 euros, por lo que una barca, tendría el coste total de 14.000 euros", explica Ortega, que a su vez, sostiene que "es muy probable que en algunas ocasiones, los migrantes sean remolcados por buques nodriza, pues existen determinadas circunstancias marítimas en las que, es imposible llegar a escasas millas de Canarias, especialmente con temporal, como sucedió recientemente con Filomena, pero sin embargo, las pateras continuaron llegando a las Islas. Además, con motores de 15 ó 20 caballos no es viable realizar largas travesías", apostilla.

El representante de la Cofradía de Pescadores de Arguineguín, relata que "las condiciones en las que se quedan las pateras y cayucos son lamentables, con los orines y excrementos de los inmigrantes irregulares, malos olores, insalubres, pero a pesar de este drama, la gente entra en estas embarcaciones para retirar los motores fuera de borda por su cuenta".

"Nosotros, los pescadores, hemos visto situaciones muy duras sufridas por los inmigrantes irregulares en Arguineguín pero también, sentimos la sensación de inseguridad en nuestros barrios por los delitos cometidos por algunos migrantes, el abandono de este puerto por parte de las instituciones, un muelle sin restaurar que se cae a pedazos, un muelle pobre que se escogió para esta crisis migratoria, cuando había puertos mucho más preparados para recibir a las pateras, con más recursos que nosotros aquí no tenemos... Esta situación, ha repercutido en el estado de ánimo de los pescadores, que dejamos de faenar cerca de la costa, cambiamos de rutas para pescar, dada esta situación", explica Ortega a elcierredigital.com.

Ortega traga saliva, antes de lanzar otra hipótesis sobre la inmigración irregular que le preocupa enormemente que nunca había pronunciado en voz alta, "en Canarias, tenemos acogidos alrededor de 2.600 MENAS, Menores Extranjeros No Acompañados, tutelados por el Gobierno de Canarias, pero me temo que no todos estos MENAS realmente sean menores, ni creo que se hayan realizado pruebas de ADN a todos para determinar su verdadera edad, por lo que podrían estar pasando por una identidad concreta, cuando a lo mejor han cumplido la mayoría de edad".

Salvamento marítimo

La entidad pública empresarial Salvamento Marítimo, entidad adscrita al Ministerio de Fomento, se encarga de remolcar las pateras desde el Muelle de Arguineguín hasta el Puerto de Arinaga en esta crisis migratoria. Indica Ortega que "años atrás, Puertos de Canarias, se responsabilizaba de remolcar pateras y cayucos, sólo que contrataba una empresa para gestionar estos traslados con grúas, con un coste de 4.000 euros por embarcación aproximadamente".

Sin embargo, Salvamento Marítimo, no rescata a particulares de manera altruista como hace con los inmigrantes irregulares, a los ciudadanos que tienen algún percance en el mar, sino que cobran los rescates, bien a través de un porcentaje del valor del buque, o bien por las compañías aseguradoras contratadas por particulares.

Defensa de las fronteras

''La Guardia Civil no tiene un duro para salir a patrullar, pero confiamos en estos agentes y en los policías nacionales en defensa de los intereses de España, de nuestras fronteras y nuestras Islas Canarias", afirma Ricardo Ortega, explicando su sentimiento de impotencia, en relación a la falta de freno de las mafias que operan con el tráfico ilegal de personas desde África. "Allí, en las costas africanas, existen estas mafias con las pateras, pero aquí, en España, también podría haber otras mafias que cooperan para que esta avalancha migratoria sin control se siga produciendo'', subraya a este diario.

Consultadas fuentes policiales, éstas matizan que 'la Guardia Civil en Canarias, tiene dotaciones para patrullar, pero con un número de embarcaciones y personal insuficiente. Los agentes operan con buques para el control pesquero y fiscal, y detención de narcotraficantes, aunque también, este Cuerpo está capacitado para realizar los rescates humanitarios que ejecuta Salvamento Marítimo. La Guardia Civil tiene competencias en fronteras y colabora con FRONTEX,  pero el Gobierno, si envía a los guardias civiles a recoger a los inmigrantes irregulares a las fronteras marítimas canarias, en el fondo, sería reconocer que existe un problema. Por ello, prefieren evitar esta imagen de la Guardia Civil interceptando cayucos en el mar, para entregar posteriormente a los migrantes a la Policía Nacional, para que se les abra el correspondiente expediente de expulsión".

Además, insisten en "la necesidad de que el Grupo GRS de la Guardia Civil en Tenerife, acudiese a proteger el municipio de Mogán en Gran Canaria, dado el elevado número de incidentes protagonizados por inmigrantes irregulares acaecidos en este municipio, generando inseguridad pero esta imagen, guardias civiles de refuerzo en el perímetro de estas zonas afectadas, tampoco es deseada por el Gobierno".

Ricardo Ortega, patrón de la cofradía de pescadores de Arguineguín.

Por otra parte, la Guardia Civil podría estar realizando labores de vigilancia en las costas de Mauritania para detectar el tráfico de las pateras y cayucos. Algunas fuentes consultadas residentes en el país mauritano, apuntan a que "las rutas de inmigración irregular en estos momentos podrían variar, siendo una parte del trayecto terrestre realizada por los migrantes, desde este país hasta Senegal, con llegada a la frontera del Sáhara Occidental, donde se haría efectiva la travesía en pateras a través de las mafias desde estas costas, con destino a las Islas Canarias".

Custodiadas por Cruz Roja

En los inicios de esta crisis migratoria hacia el Puerto de Arguineguín, según informan voluntarios de Cruz Roja consultados por este diario, esta ONG disponía de algunos locales cedidos, a la entrada del Puerto de Arguineguín, en los que se guardaban motores fuera de borda de las pateras y cayucos. Además, en otra nave utilizada por Cruz Roja de San Bartolomé de Tirajana, también algunos de los voluntarios reconocen que visualizaron decenas de motores, pero que "desconocen su paradero actual, así como la gestión que ha realizado la ONG con todos los motores que custodió tras la llegada de las citadas pateras".

La isla de Tenerife también ha recibido numerosas embarcaciones en sus costas durante la crisis migratoria de 2020, patroneadas por inmigrantes irregulares, pero el paradero de los motores fuera de borda de estas pateras y cayucos es igualmente, como en Gran Canaria, muy difícil de determinar.

Fuentes consultadas de operarios de grúas, que trasladan estas pateras desde el Puerto de los Cristianos, al Sur de Tenerife, a una nave localizada en el municipio de Adeje, donde serían almacenadas, explican a elcierredigital.com que "los transportes se realizan con camiones por vía terrestre, se desaloja de pateras este muelle para ubicarlas en esta nave mientras que otras embarcaciones son retiradas al PIRS, Centro del Plan Insular de Residuos Sólidos en Tenerife, para su tratamiento como residuos, especialmente los cayucos, al ser revestidos con fibra, que requieren un tratamiento especial diferente a las pateras, que son construidas con madera". Pero, estos operarios no saben dónde son almacenados los motores fuera de borda de las pateras o cómo se gestionan.

Algunos de los trabajadores consultados por este medio, rehúsan a hablar más, "tienen miedo a seguir contando detalles y apuntan a la responsabilidad de la Autoridad Portuaria del Muelle de los Cristianos sobre este asunto", acabando la entrevista de manera imprevista, colgando los teléfonos.

El Jefe de Operaciones Portuarias del Puerto de los Cristianos, José Ignacio González Verduras, sería el responsable de la gestión de las pateras, cayucos y sus motores fuera de borda pero hasta la fecha, desde que comenzaron a llegar pateras a Tenerife, algunos trabajadores del puerto, alegan que "alguna empresa interna de este muelle, podría haber hecho esas funciones" y aseguran desconocer el paradero de los motores de las pateras, "es más, debería investigarse", nos dicen.

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, gastó 400.000 euros para retirar cayucos y pateras en 2020 del Muelle de Los Cristianos. Sin embargo, fuentes municipales consultadas del ayuntamiento de Arona, sostienen que la gestión de las pateras será realizada, al parecer, por "Lantania Sau El Silbo Construcciones y Obras", por lo que habría una doble intervención institucional sobre este asunto.

COMPARTIR: