29 de enero de 2023
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FIN DE SEMANA

La salida de prisión de Diego G.T., condenado por violar a un menor y secuestrar a otro joven, está causando pavor entre los padres en la comarca baja

Crece la inquietud en La Rioja por la puesta en libertad de un abusador reincidente de menores

El Cierre Digital en
/ Diego G.T.
La salida de prisión de Diego G.T., condenado por violar a un menor y secuestrar a otro joven, está provocando inquietud entre los padres y madres con niños pequeños en la comarca de La Rioja Baja. Su puesta en libertad está simplemente limitada por una pulsera telemática, lo que no ofrece demasiadas garantías para la población de la comarca.

La salida de prisión de Diego G.T., de 47 años de edad, está causando pavor entre los padres y madres de menores en la comarca de La Rioja Baja. El ya expresidiario, que está controlado únicamente con una pulsera telemática, es natural de la pequeña localidad de Igea, donde se ha disparado el temor por su presencia.

Los motivos del miedo están originados en los delitos protagonizados por Diego, que en 2004 fue condenado a 17 años de prisión por violar a un menor al que conoció en un foro de internet. Posteriormente, Diego salió de prisión en régimen de tercer grado durante cuatro días y secuestró a un joven de su localidad

La primera sentencia

En 2002 Diego conoció a un menor a través de un chat y dos años después quedó con él en la estación de autobuses de la ciudad navarra de Tudela para conocerse físicamente. En la misma estación invitó al menor a subir a su coche para llevarlo a Cintruénigo pero, tal y como explicó el diario La Rioja, "detuvo el coche en una zona abandonada próxima a la estación de ferrocarril donde le indicó que se bajara los pantalones. Ante la negativa de la víctima, Diego G. T. sacó un cuchillo de monte, se lo puso en el cuello y le obligó a que le realizara una felación para, seguidamente, violarle"

El condenado, que acumula un extenso historial delictivo que incluye agresiones, amenazas, robos y coacciones, también reconoció en los tribunales en 2018 que tres años antes, aprovechando el régimen de semilibertad que comenzó a disfrutar, secuestró y drogó a un amigo. 

Diego G.T. mantuvo durante cuatro días a su amigo en un coche aparcado en un garaje. En el juicio, explicó el mismo medio, "estuvo hierático. Ni siquiera miró a su letrada cuando el presidente de la Audiencia Provincial le preguntó si estaba al tanto y conforme con el acuerdo al que había llegado con las acusaciones. Sólo dijo 'sí' en dos ocasiones: primero, para reconocer los hechos que le imputaba la acusación pública -y que con su conformidad se consideran ya probados"- y después, para dar el visto bueno a la nueva condena de cuatro años de prisión. 

Según el fallo, "los dos amigos se disponían a acudir a las pozas de Arnedillo cuando, una vez en el vehículo, el acusado sacó un cuchillo y se lo puso en el cuello a la víctima al tiempo que le amenazó de muerte. Posteriormente, con unas esposas, le engrilletó y le obligó a situarse en el asiento de atrás, en donde le forzó a beber alcohol y a tomar un tranquimazín. Durante los cuatro días de secuestro, la víctima sólo abandonó el vehículo para hacer sus necesidades en una esquina del garaje y para ser esposado en una tubería de la planta superior ante la inminente visita de una grúa al lugar en que estaba el vehículo". 

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Diego G.T. 

Diego G.T., que estaba obligado a dormir en su domicilio por el tercer grado que disfrutaba, esposó a la víctima con el cinturón de seguridad del vehículo pero este se soltó con la ayuda de un mechero y un objeto punzante que había en el maletero del vehículo. 

Por otra parte, el acusado había sido absuelto en 2001 tras ser denunciado por un amigo con el que quedó en Alcalá de Henares (Madrid). Entonces, la supuesta víctima le acusó de meterle en el maletero y obligarle a hacerle varias felaciones, pero el juez le absolvió por la inconsistencia del testimonio de la víctima.

Otros sucesos en la misma comarca

En La Rioja Baja también es noticia la reciente desarticulación de un presunto grupo criminal de diez miembros que distribuían droga. En Cervera del Río Alhama, sita junto a Igea, se ha registrado un domicilio por este asunto.

La Guardia Civil les acusa de unos delitos de pertenencia a grupo criminal, tráfico de drogas, defraudación de fluido eléctrico, sustracción de vehículo a motor y seis delitos más por diferentes robos. 

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