01 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

Las prisiones de Jaén, Segovia y Aranjuez son las más golpeadas por la pandemia, que ya suma 38 trabajadores de baja en los centros penitenciarios

Cárceles a punto de estallar por el coronavirus: La lista de funcionarios afectados por la enfermedad

La cárcel de Jaén tiene cinco funcionarios contagiados.
La cárcel de Jaén tiene cinco funcionarios contagiados.
Treinta y ocho funcionarios están afectados por coronavirus y han dado positivo hasta el momento. Por el contrario, solo cinco internos se encuentran afectados hasta el momento por la enfermedad, aunque ya ha muerto una presa, de 78 años, de la cárcel de Estremera. Las cárceles pueden ser una olla a presión si la enfermedad se extiende.

Las prisiones españolas son, por su propio carácter, lugares de fácil propagación del coronavirus, ya que aunque se han prohibido las visitas de familiares y comunicaciones vis a vis los funcionarios siguen entrando y saliendo y yendo a sus casas.

Ya han caído 38 funcionarios por coronavirus, aunque ninguno ha fallecido hasta el momento. Las prisiones más afectadas son las de Jaén, Segovia y Aranjuez, donde hay tres funcionarios de baja por contagio, según el sindicato de prisiones Tu Abandono Me Puede Matar. El más graves es un jefe de servicios de la cárcel de Teruel, que está en el hospital. Otros 225 funcionarios están en observación médica o en cuarentena, la misma situación en la que se encuentran 125 presos, por precaución, ya que solo cinco han dado positivo hasta el momento, pero ese centenar mantuvo algún contacto con ellos.

Instituciones Penitenciarias ha aplicado diversas medidas para la contención de la enfermedad, entre ellas la restricción de las visitas a los internos y las salidas de estos por permisos, a la vez que ha aumentado, para compensarles, el número de llamadas telefónicas a las que tienen derecho.

La Prisión madrileña de Estremera.

Por ello, entre la población de reclusos hasta ahora solo se han contabilizado cinco contagios, un hombre en Can Brians II, una mujer en Wad Ras, un hombre en Zaballa, un hombre en Estremera y una mujer que falleció y se ha convertido en la primera presa muerta por la enfermedad, una mujer de 78 años de origen latinoamericano que ya estaba interna en el hospital.

Murió en Arganda

La interna, que sufría ya patologías previas, se encontraba ingresada en el módulo de enfermería de la prisión madrileña de Estremera. El pasado 20 de marzo tuvo una crisis respiratoria y fue trasladada al hospital de Arganda donde falleció. Entre los funcionarios hay dos casos graves, un funcionario, de Sevilla I, que se encuentra hospitalizado y otro de la prisión de Teruel en la UCI, el resto están en sus casas en cuarentena.

No obstante, el porcentaje de contagiados entre los reclusos es muy pequeño para una población 50.800 internos y eso de momento mantiene las cosas en una aparente calma tensa. Fuentes entre los funcionarios consultadas por elcierredigital.com aseguran que "no estamos en el escenario de motines de Italia, ni mucho menos, pero también es verdad que por ejemplo las normas de distancia entre ellos no las respetan y se siguen saludando, abrazando, como si nada, compartiendo cigarrillos y lo que sea". 

De momento la población reclusa no ha hecho intento de motines, aunque están molestos y no entienden "cómo los funcionarios entramos y salimos y sus familias no, porque dicen que es lo mismo, incluso menos porque nosotros lo hacemos a diario y ellos solo tienen visita una vez a la semana". Hasta el momento solo se han producido "plantes" de presos que no querían entrar en sus módulos por la noche, pero los líderes no han sido secundados por otros módulos en ninguno de los casos.

Una lista elaborada por el sindicato Tu Abandono me puede Matar.

Mientras tanto,  las prisiones intentan imponer nuevas medidas para evitar contagios, como partir turnos de comida para dividir a la población reclusa a la hora de la comida y usar constatemente mascarillas y guantes, aunque en algunos centros les han dicho que ese gesto transmite alarma a los presos, un colectivo cuyo 30 por ciento padecen otras patologías como enfermedades infecciosas, hepatitis, sida y un largo etcétera que los hace colectivo de riesgo.

Todos los sindicatos de funcionarios coinciden en señalar que no se está dotando de Equipos de Protección Individual (EPI), pero también dicen que "no hay mascarillas para todos en todos los centros, aunque sí creemos que los guantes y los geles han llegado a cien por ciento de los funcionarios".

Las cárceles soportan una presión adicional a la del resto de ciudadanos porque muchos internos padecen enfermedades y adicciones difíciles de superar que hacen de nuestras prisiones ollas a presión.

Solo un incidente grave

Durante los diez días de confinamiento solo se ha producido un incidente grave en la prisión de Tahiche, en Lanzarote, el día 15 de marzo, cuando dos internos agredieron a un tercero en el módulo 3. Debido a ello fueron separados por los funcionarios de servicio y cuando iban a ser trasladados al módulo de aislamiento, uno de ellos se negó y comenzó a amenazar a los trabajadores mediante cabezazos a todos aquellos que se acercasen.

Varios internos del módulo rodearon a los funcionarios increpándoles y amenazándoles con golpearlos si no dejan tranquilo al  agresor, así como empujando a algunos de ellos. La situación estuvo a punto de salirse de control y solamente la buena actuación de los trabajadores penitenciarios evitó que la situación fuese mucho más grave. Finalmente fueron cinco los internos que tuvieron que ser trasladados al módulo de aislamiento para calmar la situación.

Prision_de_Tahiche

Prisión de Tahiche en Lanzarote

Las quejas de los internos eran que los trabajadores penitenciarios vinieran del exterior mientras que sus familias no podían desplazarse hasta los centros para visitarlos. No entendían que sus visitas hubieran sido suspendidas, así como que los funcionarios no portasen guantes ni mascarillas. Los internos denunciaban que los funcionarios podían ser transmisores del coronavirus.

Otras fuentes penitenciarias han indicado a elcierredigital.com, que tambien se han producido conatos de intentos de motines en las cárceles de Fontcalent (Alicante), Albolote (Granada) y Castellón,  además del señalado en la prisión de Lanzarote, pero siempre han sido abortados a tiempo.

 

 

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