15 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

Al onubense se le imputa un supuesto "falso delito" por haber colisionado contra un cayuco, provocando la muerte de los 6 ocupantes, según su abogado

Un capitán mercante español, retenido más de 20 días en Mauritania: "Está recibiendo un trato inhumano"

El Cierre Digital en El capitán español de un buque pesquero permanece retenido en Nuadibú, en la costa mauritana, desde el 13 de julio
El capitán español de un buque pesquero permanece retenido en Nuadibú, en la costa mauritana, desde el 13 de julio
El capitán español de un buque pesquero ha permanecido retenido en la costa mauritana desde el 13 de julio por una supuesta colisión contra un cayuco. El afectado, que es patrón de un buque pesquero canario, sostiene que la acusación es totalmente falsa: no hubo colisión, ni tampoco heridos. El abogado del capitán explica la situación irregular en la que se encuentra su cliente y pide colaboración por parte de las autoridades españolas.

Un patrón de un buque pesquero ha permanecido supuestamente retenido de manera improcedente desde el día 13 de julio, según ha confirmado el abogado Fernando Osuna a elcierredigital.com. El capitán estaría en un emplazamiento ubicado en la bahía de Nuadibú, el área económica y comercial más importante de Mauritania. Un puerto de mar situado entorno a 500 kilómetros de distancia de la capital, Nuakchot.

Fernando Osuna, abogado del capitán, explica que la justicia mauritana "imputa falsamente" a su cliente por haber colisionado el barco pesquero contra un cayuco, provocando la muerte de los seis ocupantes de la embarcación en la costa mauritana. “Eso es totalmente incierto”, afirma. Además, el letrado explica que el capitán habría estado custodiado en el barco por la policía mauritana durante algún tiempo, aunque ahora permanece en un hotel.

El buque cuenta con una eslora de unos 50 metros y estaba tripulado por 26 miembros procedentes de Mauritania, Marruecos y de Senegal. Ninguno de ellos está retenido, ni tiene cargos judiciales, a excepción del capitán, que ha afirmado a su abogado que el delito del que se le acusa es “totalmente incierto y que tiene a toda la tripulación de testigos”.

Fernando Osuna explica que "no existen pruebas" sobre el supuesto hundimiento de la embarcación mauritana: ni hay cadáveres, ni testimonios de las familias de los supuestos afectados, ni ha habido ruido propio de una colisión de semejante dimensión. “Si hubiéramos colisionado con alguna embarcación, el ruido hubiera sido brutal”, explicó el afectado.

El abogado afirma que “no le han entregado ningún auto de procesamiento, ni copias de las declaraciones”. Con ello, su situación es complicada, pues son 23 días los que ha permanecido en un estado “totalmente irregular y peligroso”. A pesar de que le aseguraron que saldría del país el día 5 de agosto y le entregaran, incluso, el pasaporte, ayer recibió la noticia de que la autoridad judicial mauritana deniega que vuelva a España.

El abogado Fernando Osuna.

La asistencia letrada de la que ha dispuesto allí ha sido escasa. El afectado explica que se le asignó un abogado de avanzada edad con el que no podía apenas comunicarse, debido al desconocimiento del abogado del idioma español. Algo que ha aumentado más su incertidumbre.

"El trato que ha recibido es inhumano"

La comunicación de Fernando Osuna con el capitán del buque español comenzó el 22 de julio y, desde entonces, un grupo de psiquiatras han evaluado el estado del supuesto prisionero desde Mauritania. “El capitán está muy mal. El trato que ha recibido es inhumano: ha estado dos días seguidos sin prácticamente recibir alimentos, no le daban comida”.

Además, el letrado afirma poseer varios certificados médicos donde el psiquiatra concluye en que el patrón del buque presenta un “síndrome de ansiedad enorme” y menciona, incluso, posibles ideas suicidas. “Esta muy muy mal, muy preocupado, porque allí los derechos humanos son pisoteados constantemente”. Admite, además, que su cliente teme una reacción violenta: “Vaya a ser que me lleven al desierto y allí me peguen dos tiros. Aquí los derechos de los ciudadanos son nulos”.

Según los afectados, la empresa canaria dueña del buque “se está lavando las manos”. El abogado afirma que la comunicación con ella está siendo complicada e insta a la empresa y a las autoridades españolas que activen un plan para ayudar a liberar al capitán español, de origen onubense.

Este acontecimiento podría ser parte de una práctica habitual de la zona con la que se persigue conseguir dinero de manera fácil, al obligar a los armadores de este tipo de barcos de pesca a pagar por su libertad.

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