10 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Una relación del pasado se ha convertido en actualidad por el llamado 'Caso Dina' y amenaza con poner en apuros legales al líder de Podemos

Las mujeres del Vicepresidente Pablo Iglesias: Políticas como Irene Montero, Tania Sánchez y Dina Bousselham

Pablo Iglesias, DIna Boulsheman, Tania Sánchez Melero y Irene Montero.
Pablo Iglesias, DIna Boulsheman, Tania Sánchez Melero y Irene Montero.
Pablo Iglesias, como todo líder carismático, ha tenido y tiene mucho éxito con las mujeres. Éste, irónicamente, podría ser su mayor problema político debido al 'Caso Dina'. Este asunto, hoy judicializado, toma el nombre de una de las mujeres que han marcado la vida privada de Pablo Iglesias junto a Tania Sánchez e Irene Montero, hoy su actual pareja, y mujer que comparte con él puesto en Ejecutivo. Iglesias como Vicepresidente y Montero como Ministra de Igualdad.

Pablo Iglesias es uno de los fenómenos políticos y mediáticos más destacados de los últimos años. Su irrupción en el escenario político en 2014 lo convirtió en un líder carismático como no se veía desde los años de la Transición. Sin embargo, su efecto lo mismo que subió, bajó, hasta su llegada al poder que se produjo cuando nadie lo esperaba mediante un pacto, que algunos aventuraban imposible, con PSOE de Pedro Sánchez. Este golpe de efecto fue uno más en la trayectoria de un hombre inteligente y que se crece en el regate corte. Quienes le conocen aseguran que su mente nunca descansa y que siempre tiene previstas varias posibilidades alternativas con respecto a sus situaciones políticas.

En el polo negativo, como todos los líderes, el ego y el confiar demasiado en sus fuerzas le pasan factura. También como todo líder carismático tiene éxito en el terreno sentimental. No es un hombre atractivo, pero sabe seducir en las distancias cortas y su carisma es más que evidente. Las mujeres siempre le han acompañado en su vida profesional y el triunfo en ese terreno puede que sea, finalmente, su ruina. Un asunto de faldas que en un principio él quiso convertir en tema político podría volverse en su contra. Una jugada mal calculada que podría ponerle frente a una situación complicada en la que no contaría con grandes apoyos en el partido con el que gobierna en coalición.

Las relaciones de amistad y sentimentales son fundamentales para conocer la historia de la formación morada. Pablo Iglesias Turrión inició su andadura al frente de este partido en las elecciones europeas de mayo de 2014. Para entonces mantenía una relación sentimental con la política Tania Sánchez, política de Izquierda Unida. Antes de ponerse al frente del nuevo partido de izquierda, Iglesias intentó el asalto a IU. No lo consiguió y una de sus venganzas perfectas sería años más tarde la canibalización de Izquierda Unida por parte de Podemos. Tras convertirse en eurodiputado entró en su vida otra mujer. Posiblemente, la que, de manera involuntaria, se ha convertido en su mayor dolor de cabeza.

Dina Bousselham

Bousselham nació en Tánger el 27 de julio de 1990. Esta ciudad, antiguo condominio internacional hasta su incorporación al reino de Marruecos en 1957, es una de las más ciudades cosmopolitas del norte de África gracias a su influencia cultural cristiana, musulmana y judía. De nacionalidad marroquí, Dina llegó a Madrid con 18 años para estudiar en la Universidad Complutense de la capital Ciencias Políticas y de la Administración. En esos años universitarios conoció a Iñigo Errejón. El hoy líder de Más País, era entonces la cabeza visible de Juventud Sin Futuro una de las plataformas reivindicativas que cristalizaron en el Movimiento 15-M en 2011.

Dina Bousselham y Pablo Iglesias.

Fue en esa época, cuando la amistad entre Errejón y Pablo Iglesias cristalizó. Dina conoció a través de Iñigo al hoy líder absoluto de Unidas Podemos. El enfrentamiento entre Iglesias y Errejón le pilló en el medio de todo. Dicen los que la conocen que su carácter directo y un tanto frío le hizo esperar para alinearse con el que, finalmente, se alineó y resultó vencedor de la contienda política intramuros del partido morado. Aunque su sintonía con Errejón es públicamente buena, dicen que el hoy líder de Más País, no ha perdonado a su amiga este cambio de bando.

La trayectoria política de Dina Bousselham arrancó en 2014 cuando fue elegida asesora por Iglesias convertido en eurodiputado tras el éxito de Podemos en las elecciones europeas de mayo de ese año. Durante muchos meses Dina se convirtió en la sombra de Iglesias en Bruselas. Hasta tal punto que la prensa comenzó a hablar de algo más que de amistad entre ellos, manteniendo Iglesias aún una relación con Tania Sánchez.

Según un periodista, esta amistad íntima entre el líder y la marroquí provocó incluso que la revista Interviú se interesase por unas supuestas fotos en topless de Dina antes de ser conocida en nuestro país. Fotos que en realidad no existen. Empezó así la parte más polémica de la vida Dina.

Este episodio presenta variaciones según quién lo cuente. Si seguimos el relato oficial, a un director de un semanario del Grupo Zeta le llegó la tarjeta del teléfono móvil de la asesora de Iglesias. Ese periodista reconoció ante el Juez que le entregó esa tarjeta, que contenía entre otra información varias imágenes, a sus superiores. Así fue corriendo la tarjeta de mano en mano, como la falsa moneda, hasta llegar al excomisario VillarejoTodo ello para acabar siendo investigados por el juez García Castellón en la Audiencia Nacional, que bautizó la pieza con el nombre de Dina.

Otras versiones, aseguran que Bousselham no se tomó bien la distancia que Iglesias quiso marcar con ella tras su breve experiencia como europarlamentario y que, poco después, esa tarjeta casualmente acabó en la mesa del director del citado semanario. Es cierto que se intentó traficar con intimidades con las peores intenciones, pero no es menos verdad que el partido morado le sacó mucho rédito político hablando de una trama orquestada contra Podemos. Sin embargo, eran otros tiempos y entonces el entendimiento entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias parecía lejano.

Dina vivió una época de alejamiento con el líder del partido morado, pero, cuando en Madrid cristalizó la ruptura del partido entre ‘Errejonistas’ y ‘Pablistas’, Dina apostó a caballo ganador Eso supuso su salida del Ayuntamiento de Madrid donde hasta 2019 se encargó del Área de Migraciones de la Comunidad de Madrid y de la Secretaría de Comunicación, formando parte del Consejo de Coordinación, para ascender a la dirección de Podemos Madrid.

Fue el lunes 11 de mayo cuando la mujer que ha dado nombre a una pieza separada del Caso Villarejo, anunció su salida de la política. Apenas unos días antes se había puesto en marcha en nuevo medio de comunicación, La última Hora, cuya dirección recayó en Dina Bousselham. La marroquí ya tenía experiencia publicando en medios como La Marea. Ahora, un asunto personal podría suponer el mayor peligro para Iglesias que, en la actualidad comparte su vida con una compañera de Ejecutivo, Irene Montero.

De Tania a Irene

Aseguran que a Pablo Iglesias las rupturas no se le den bien. Antes de encontrar la estabilidad con Irene Montero, el final de su relación con Tania Sánchez no fue precisamente armoniosa. Tania dejó de ser reclamada por los medios y desapareció de las tertulias. A nivel político sus intervenciones en la Cámara Baja dejaron de tener importancia y fue enviada al ‘gallinero’ del Congreso, concretamente detrás de una columna.

Pablo Iglesias y Tania Sánchez. 

Dicen los que la conocen bien que Tania se sentió humillada por la actitud de Pablo y que ese rencor y el distanciamiento hacia la figura del que fuera su pareja es el que hizo que se uniera a Iñigo Errejón y a otros nombres en el éxodo de personas importantes que ha sufrido la formación morada en los últimos años y que provocó la aparición de la marca Más País.

Irene Montero llegó a ocupar titulares cuando otra mujer, Tania Sánchez, fue enviada detrás de una columna. Hasta entonces Irene, salvo intervenciones puntuales, había tenido un perfil bajo, pero desde 2015 forma parte del núcleo duro de Unidas Podemos y es el máximo apoyo tanto en lo político como en lo personal de Pablo Iglesias. Muchos hablan en el entorno del partido morado de un poder bicéfalo.

Irene María Montero Gil nació el 13 de febrero de 1988 en Madrid. Pasó su infancia entre los populares barrios de La Elipa en el distrito de Ciudad Lineal y San Blas-Canillejas. Aunque se siente muy madrileña, Irene Montero cuenta desde niña con una vía de escape y desconexión en Ávila. Sus padres, Clemente y Adoración, son de un pueblo cercano a Piedrahíta llamado Tormellas, donde de niña pasó muchos veranos y sigue muy vinculada a la provincia castellana. También en territorio abulense tiene Pablo Iglesias una cacareada ecocasa donde se refugiaba de las miradas indiscretas durante su relación con Tania Sánchez.

Si por algo ha sido criticada la pareja Iglesias-Montero fue por la compra de su polémico chalet en Galapagar, en la sierra madrileña. Considerado de un lujo impropio de una familia que pretendía dar la imagen de clase media, ellos mismos llegaron a poner sus cargos a disposición de las bases. Una decisión desproporcionada, sabedores de que acabarían ganando.

Irene Montero y Pablo Iglesias.

Ahora, forman parte de un mismo Gobierno, el primero de coalición de la Historia de nuestra democracia más reciente. Él es Vicepresidente y ella Ministra de Igualdad. Juntos han encarado muchas batallas políticas y han formado una familia con tres hijos.

Montero nunca se ha pronunciado sobre el ‘Caso Dina’ ni sobre ninguna de las mujeres que han rodeado a su compañero. Dicen que sabe tener altura de miras y que no le influyen los nombres propios con los que Iglesias comparte su tiempo ya sean actrices o asesora con apellido de resonancias políticas. Su unión, dicen, está por encima de dimes y diretes, aunque parte de su pasado puede convertirse en un complicado futuro judicial.

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