27 de mayo de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El exvicepresidente del Gobierno por Podemos concedió una entrevista al programa de la radio argentina 'La Pizarra', donde se confesó abiertamente

Pablo Iglesias reniega de su pasado sentimental: "Me han atribuido ser muy mujeriego y soy un monje de clausura"

Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno.
Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno.
Pablo Iglesias se confesó sobre su paso por la política nacional y su vida en el programa de radio argentino 'La pizarra'. "Me han atribuido ser muy mujeriego, yo soy un monje de clausura", aseguró el exvicepresidente. Lo cierto es que el que fuera líder de Unidas Podemos es uno de los políticos cuya vida privada más espacio ha ocupado en los medios de comunicación. A su figura siempre han ido asociadas las de algunas mujeres como Irene Montero, Tania Sánchez o Dina Bousselham.

Pablo Iglesias concedió una entrevista al programa de radio argentino La Pizarra. En él, el que fuera Vicepresidente del Gobierno de coalición, además de dar su opinión sobre la actualidad política, analizó el trato que han recibido él y su formación de los medios de comunicación. 

"La agresividad mediática sin precedentes que se despliega contra Podemos no ha dejado de crecer", aseguraba Iglesias. Además, aseguraba que se ha mentido con relación a su vida sentimental. "Me han atribuido ser muy mujeriego, yo soy un monje de clausura", aseveró. 

Lo cierto es que Iglesias ha sido uno de los políticos cuya vida sentimental ha saltado más a los medios de comunicación. Como también le ha ocurrido a otro coetáneo de ideología distinta, Albert Rivera

Las relaciones de amistad y sentimentales son fundamentales para conocer la historia de la formación morada. Pablo Iglesias Turrión inició su andadura al frente de este partido en las elecciones europeas de mayo de 2014. Para entonces, mantenía una relación sentimental con la política Tania Sánchez, política de Izquierda Unida. Tras convertirse en eurodiputado entró en su vida otra mujer. Posiblemente, la que, de manera involuntaria, se ha convertido en su mayor dolor de cabeza.

Dina Bousselham

Bousselham nació en Tánger el 27 de julio de 1990. Esta ciudad, antiguo condominio internacional hasta su incorporación al reino de Marruecos en 1957, es una de las ciudades más cosmopolitas del norte de África gracias a su influencia cultural cristiana, musulmana y judía.

De nacionalidad marroquí, Dina llegó a Madrid con 18 años para estudiar en la Universidad Complutense de la capital Ciencias Políticas y de la Administración. En esos años universitarios conoció a Iñigo Errejón. El hoy líder de Más País, era entonces la cabeza visible de Juventud Sin Futuro, una de las plataformas reivindicativas que cristalizaron en el movimiento 15-M en 2011.

Dina Bousselham y Pablo Iglesias.

Fue en esa época cuando la amistad entre Errejón y Pablo Iglesias se fraguó. Dina conoció, a través de Iñigo, al líder de Unidas Podemos. El enfrentamiento entre Iglesias y Errejón la cogió en el medio. Dicen los que la conocen que su carácter directo y un tanto frío le hizo esperar para alinearse con el que, finalmente, resultó vencedor de la contienda política intramuros del partido morado. Aunque su sintonía con Errejón es públicamente buena, dicen que el hoy líder de Más País no ha perdonado a su amiga este cambio de bando.

La trayectoria política de Dina Bousselham arrancó en 2014 cuando fue elegida asesora por Iglesias, convertido en eurodiputado tras el éxito de Podemos en las elecciones europeas de mayo de ese año. Durante muchos meses, Dina se convirtió en la sombra de Iglesias en Bruselas. Hasta tal punto, que la prensa comenzó a hablar de que existía algo más que amistad entre ellos, manteniendo Iglesias aún la relación con Tania Sánchez.

Según un periodista, esta amistad íntima entre el líder y la marroquí provocó incluso que la revista Interviú se interesase por unas supuestas fotos en topless de Dina antes de ser conocida en nuestro país. Fotos que en realidad no existen. Empezó así la parte más polémica de la vida Dina.

Este episodio presenta variaciones según quién lo cuente. Si seguimos el relato oficial, a un director de un semanario del Grupo Zeta le llegó la tarjeta del teléfono móvil de la asesora de Iglesias. Ese periodista reconoció ante el Juez que le entregó la tarjeta, que contenía entre otra información varias imágenes, a sus superiores. Así, fue corriendo la tarjeta de mano en mano hasta llegar al excomisario VillarejoTodo ello para acabar siendo investigados por el juez García Castellón en la Audiencia Nacional, que bautizó la pieza con el nombre de Dina.

 

Otras versiones aseguran que Bousselham no se tomó bien la distancia que Iglesias quiso marcar con ella tras su breve experiencia como europarlamentario y que, poco después, esa tarjeta casualmente acabó en la mesa del director del citado semanario. Es cierto que se intentó traficar con intimidades con las peores intenciones, pero no es menos verdad que el partido morado le sacó mucho rédito político hablando de una trama orquestada contra Podemos. Sin embargo, eran otros tiempos y entonces el entendimiento entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias parecía lejano.

Dina vivió una época de alejamiento con el líder del partido morado pero, cuando en Madrid cristalizó la ruptura del partido entre ‘Errejonistas’ y ‘Pablistas’, Dina apostó a caballo ganador. Eso supuso su salida del Ayuntamiento de Madrid donde hasta 2019 se encargó del Área de Migraciones de la Comunidad de Madrid y de la Secretaría de Comunicación, formando parte del Consejo de Coordinación para ascender a la dirección de Podemos Madrid.

El lunes 11 de mayo de 2020 la mujer que ha dado nombre a una pieza separada del Caso Villarejo anunció su salida de la política. Apenas unos días antes, se había puesto en marcha un nuevo medio de comunicación, La última Hora, cuya dirección recayó en Dina Bousselham. La marroquí ya tenía experiencia publicando en medios como La Marea. Todo el Caso Dina se desarrolló ante los medios cuando Iglesias ya había empezado una relación estable con Irene Montero. 

De Tania a Irene

Aseguran que a Pablo Iglesias las rupturas no se le dan bien. Antes de encontrar la estabilidad con Irene Montero, el final de su relación con Tania Sánchez no fue precisamente armoniosa. Tania dejó de ser reclamada por los medios y desapareció de las tertulias. A nivel político, sus intervenciones en la Cámara Baja dejaron de tener importancia y fue enviada al ‘gallinero’ del Congreso, concretamente detrás de una columna.

Pablo Iglesias y Tania Sánchez. 

Dicen los que la conocen bien que Tania se sintió humillada por la actitud de Pablo y eso fue lo que hizo que se uniera a Iñigo Errejón y a otros nombres del éxodo de personas que ha sufrido la formación morada en los últimos años y que provocó la aparición de la marca Más País.

Por otra parte, Irene Montero empezó a ocupar titulares cuando Tania Sánchez dejó de interesar. Hasta entonces, Irene, salvo intervenciones puntuales, había tenido un perfil bajo aunque desde 2015 formó parte del núcleo duro de Unidas Podemos.

Irene María Montero Gil nació el 13 de febrero de 1988 en Madrid. Pasó su infancia entre los populares barrios de La Elipa, en el distrito de Ciudad Lineal y San Blas-Canillejas. Aunque se siente muy madrileña, Irene Montero cuenta desde niña con una vía de escape y desconexión en Ávila. Sus padres, Clemente y Adoración, son de un pueblo cercano a Piedrahíta llamado Tormellas, donde de niña pasó muchos veranos y sigue muy vinculada a la provincia castellana. También en territorio abulense tiene Pablo Iglesias una cacareada ecocasa donde se refugiaba de las miradas indiscretas durante su relación con Tania Sánchez.

Si por algo ha sido criticada la pareja Iglesias-Montero fue por la compra de su polémico chalet en Galapagar, en la sierra madrileña. Considerado de un lujo impropio de una familia que pretendía dar la imagen de clase media, ellos mismos llegaron a poner sus cargos a disposición de las bases. Una decisión desproporcionada, sabedores de que acabarían ganando.

Irene Montero y Pablo Iglesias.

Su siguiente paso le llevó a formar parte de un mismo Gobierno, el primero de coalición de la Historia de nuestra democracia más reciente. Él como Vicepresidente y ella como Ministra de Igualdad. Juntos han encarado muchas batallas políticas y han formado una familia con tres hijos.

Montero nunca se ha pronunciado sobre el ‘Caso Dina’ ni sobre ninguna de las mujeres que han rodeado a su compañero. Dicen que sabe tener altura de miras y que no le influyen los nombres propios con los que, según rumores nunca confirmados del todo, Iglesias comparte su tiempo, ya sean actrices o asesoras con apellido de resonancias políticas.

Hace meses que Elcierredigital.com anunció la ruptura de la pareja que, por otra parte, ellos nunca han confirmado. Igual que no quisieron dar importancia al rumor que emparejó a Iglesias con Lilith Verstrynge. Un asunto que durante meses se comentó en los mentideros de la capital de España, pero que no llegó a formalizarse.

COMPARTIR: