21 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Por su extensa finca de Cantos Blancos en Toledo pasó todo el poder y la alta sociedad española, desde el monarca emérito hasta Jesús Gil y José Bono

Muere Mohammed Eyad Kayali, el empresario sirio que pagó la famosa cacería del rey Juan Carlos en Botswana

El rey Juan Carlos en Bostwana durante la famosa cacería y a la derecha, el fallecido Kayali.
El rey Juan Carlos en Bostwana durante la famosa cacería y a la derecha, el fallecido Kayali.
Mohamed Eyad Kayali, nacido en Siria en 1935, falleció el pasado sábado en Madrid a la edad de 84 años. Kayali era muy discreto, un desconocido para el gran público, no así para los servicios secretos españoles o la alta sociedad, por su amistad con el rey Juan Carlos. Apenas hay fotos de ellos juntos y posando no se publicó ninguna. Ambos compartían una gran pasión, la caza. El viaje que organizó Kayali a Bostwana y el posterior escándalo fue el inicio del declive del reinado de Juan Carlos I.

Mohamed Eyad Kayali fue el administrador único de Casa Al Riyadh S.L. en España. Esta sociedad gestiona el patrimonio inmobiliario de la familia real saudí en España. Uno de sus principales accionistas es el príncipe Sultán Fahd Bin Salman, ministro de Defensa de Arabia Saudí. Kayali era un desconocido para el gran público, pero no así para los servicios secretos españoles o la alta sociedad, por su larga e íntima amistad con el rey Juan Carlos.

El entierro de Kayali se celebró en la más estricta intimidad el lunes 1 de julio y su cuerpo estuvo en el madrileño tanatorio de la Paz durante todo el domingo para que sus allegados se despidieran de él. El nombre de Mohammed Eyad Kayali quizás no diga mucho a la opinión pública española, pero este empresario jugó un papel fundamental en la política exterior y económica de España desde la década de los 80, por su cercanía a la Casa Real Saudí y al rey Juan Carlos.

Kayali, de verde, junto a miembros de la famiia real saudí.

El empresario de origen sirio Mohamed Eyak Kayali era, porque así lo quiso siempre, casi un perfecto desconocido para los medios de comunicación. Pero no pudo evitar que su rostro y su nombre saltaran a la fama en 2012, cuando se supo que él había pagado la cacería de Juan Carlos I, rey de España, en Botswana, donde sufrió la rotura de la cadera que le tuvo hospitalizado durante días y que obligó al monarca, en un gesto inédito en la historia de España, a salir en televisión pidiendo perdón por su comportamiento a los españoles.

Kayali fue el empresario que pagó la factura de Joahn Calitz Hunting Safaris, la empresa encargada del safari del Rey en Botswana, unos 40.000 euros en total. Ese fue el principio de la decadencia del rey Juan Carlos, ya que desde entonces se comenzó a investigar quien acompañaba al Rey en aquel viaje, que no había comunicado al gobierno como era preceptivo, y se supo que estaba junto a su íntima amiga Corinna Zu Sayn-Wittgenstein. A partir de entonces ríos de tinta corrieron sobre las relaciones económicas y de amistad entre ambos.

La caza fue su gran pasión

Una de las pasiones de Kayali era la caza, una afición que le acercó y compartía con el rey Juan Carlos, que les llevó a viajar juntos a África y en Rumanía, aunque sólo trascendió por su repercusión mediática el de Botswana. Los desplazamientos del rey emérito hasta el Delta del río Okavango corrían por cuenta de Kayali, que es ya era cliente habitual de Johan Calitz Safaris.

Tras su llegada a España en los 70 del siglo pasado Mohammed Eyad Kayali se convirtió en una persona vigilada por los servicios secretos españoles, obviamente por sus amistad con el futuro jefe del Estado, pero también conocido por la Hacienda pública de nuestro país, ya que había sido investigado en 1983 por la presunta comisión de varios delitos fiscales.

Kayali emigró a España para trabajar en la embajada saudí como administrativo de la misma y terminó ejerciendo de traductor para el rey Fahd y los príncipes saudíes cuando visitaban nuestro país. ¿Pero antes de aquello?

Kayali ejerciendo de traductor para Franco y el príncipe Abdulah Ibn Abdul Aziz.

El sirio comenzó su vida laboral trabajando en un banco estatal en la ciudad siria de Alep, donde conoció a la española Rosa Fernández Murias, que trabaja entonces en una sala de fiestas y se casó con ella. Por esta circunstancia el empresario logró la nacionalidad española con relativa facilidad. Tras contraer matrimonio con Rosa fue detenido y encarcelado en Siria por presunta falsificación de documentos bancarios.

Después de dejar la prisión emigró a Arabia Saudi y fue destinado a la embajada de este país en España gracias a su conocimiento del español y su doble nacionalidad. Kayali contaba que había sido encarcelado por la llegada del socialismo a Siria y se presentaba como un represaliado politico en Arabia Saudí, donde aprovechó las malas relaciones entre ambos países para conseguir trato de favor entre los saudíes.

Kayali junto a Carmen Cuevas en el bautizo de su hijo.

Ya en España conoció a Carmen Cuenca Campos, hija de un oficial de la Casa Real y guía del Palacio Real, con quien tuvo un hijo. El niño que tuvo con Carmen, con quien convivió en un piso de la calle Enrique Larreta de Madrid, se llamó Jairo Eyad Kayali Cuenca y nació en 1972. El empresario tenía además entonces otros dos, Rami y Samir.

La denuncia ante Hacienda fue hecha por su expareja de entonces, Carmen Cuevas, que se vio abandonada por el empresario cuando decidió regresar con su mujer Rosa y denunció que tenía a trabajadores marroquíes sin dar de alta en la Seguridad Social.

Pronto Kayali comenzaría a trabajar para Salman Abdul Aziz, hermano del rey Fahd y gobernador de Riad, y para los príncipes Abdulah, Salman y Turki, llegándose a convertir en mano derecha del hermano del rey saudí, asesorándole en sus inversiones en España. La intermediación del príncipe Salman Abdul habría sido fundamental para que España lograse el contrato multimillonario de construcción del AVE entre La Meca y Medina que reportará 6.700 millones de euros a OHL y otras empresas españolas concesionarias de tramos de vías.

Kayali con uno de sus hijos.

Instalado definitivamente en España Kayali compró un solar en la Urbanización de La Moraleja y se construyó una mansión en la calle Camino Alto. Allí, muy cerca de la casa de la baronesa Thyssen y a un paso de la que fue de Juan Luis Cebrián, vivió con su esposa legal, Rosa Fernández Murias, con la que se reconcilió tras su romance con Carmen, y los siete hijos en común, seis de los cuales participaban en los negocios de Kayali a través la inmobiliaria y empresa de decoración Euroamycasa S.L, que es uno de las proveedores actuales de servicios de decoración de los palacios saudíes en España y en el extranjero. 

Kayali también compró otra propiedad en el Soto de la Moraleja, concretamente en el parque empresaria de esa zona, llamado también Minipark, donde tenía domiciliada alguna de sus empresas. Cuando Mohamed Eyak Kayali abandonó a Carmen Cuevas ésta lo denunció y fue investigado por la Hacienda española, en 1983, que no pudo demostrar nada punible.

Palacete en Marbella

Kayali comenzó una gran actividad empresarial en España mediante dos sociedades, bautizadas Amykasa e Hisparabí. Con la primera, construyó gran parte de su imperio económico y muchos chalets en Navacerrada, la urbanización Monte Príncipe y la localidad alicantina de Denia, entre otros lugares.

También se construyó un palacete en Marbella, al que bautizó con el nombre de “Las Piedras”. Desde Marbella intermedió para que Salman Abdulaziz invirtiera en Puente Romano y la clínica Marbella y que logró que el rey Jaled comprase 800.000 metros cuadrados de terreno en Benalmádena.

Kayali pasaba gran parte del año en su finca Cantos Blancos de Toledo, donde le gustaba cazar y que colindaba con la del banquero Alberto Cortina. Reformó el palacete que ya había en la finca, reformó un molino para acondicionarlo y construyó una mezquita con un minarete orientado a La Meca. Kayali era una persona muy querida en aquella zona de los Montes de Toledo por dar trabajo en la zona. Por la finca de Cantos Blancos pasaron personajes tan diversos como Jesús Gil o Pepe Bono.

Kayali en una foto de hace unos años.

Kayali apareció en los famosos papeles de Panamá como administrador de 15 sociedades offshore. Él argumentó entonces que aquellas empresas pertenecían a la familia real de Arabia Saudí para la que trabaja desde los años setenta en España. A finales de los 80 sus empresas intervinieron en el proyecto de Audico Invest y Trading AG, promovido por la familia real Saudí para la construcción del hotel Rey Juan Carlos I de Barcelona antes de las Olimpiadas.

Ahora solo queda saber quién será el nuevo hombre fuerte de la realeza de Arabia Saudí en España, ya que Kayali deja un listón muy alto. Hay quien dice que alguien dentro de su propia familia, en concreto a alguno de sus hijos, del que fue el fiel compañero de confidencias de Juan Carlos I.  Quizás Samir Kayali Fernández sea el elegido para suceder a su padre.

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