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Felipe González junto a Carmen Romero y Pedro Sánchez
INVESTIGACIÓN

Carmen Romero contra su exmarido Felipe González: Se une al apoyo a Pedro Sánchez

ROMERO HA ESCENIFICADO SU RUPTURA IDEOLÓGICA CON EL EXLÍDER DEL PSOE, UNA DE LAS FIGURAS MÁS CRÍTICAS CON EL PRESIDENTE


Carmen Romero, quien fuera esposa del ex presidente del Gobierno Felipe González hasta 2008, estuvo presente en la manifestación de Ferraz en respaldo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien decidió la pasada semana tomarse un tiempo para reflexionar sobre su posible renuncia al frente del Ejecutivo. De esta manera, Romero -que no acostumbra a las apariciones públicas- escenificó de nuevo su distancia con González también en lo ideológico y político, pues el ex presidente socialista ha sido uno de los más críticos con Sánchez dentro del propio PSOE en los últimos años.

Romero, que también fue diputada por el PSOE en el Congreso y el Parlamento Europeo, fue vista en Ferraz junto a Francisca "Paquita" Sauquillo, una destacada militante antifranquista y política del partido que perdió a su marido en la conocida como ‘Matanza de Atocha’ de enero de 1977. En esta ocasión, cerca de 12.500 personas se congregaron frente a la sede del PSOE en Ferraz, según la Delegación del Gobierno. 

Durante la manifestación de apoyo a Sánchez, LaSexta pudo hablar con Carmen Romero, que  expresó su apoyo a Pedro Sánchez mientras se encontraba en la primera fila de la manifestación. La exmujer de Felipe González manifestó que la situación actual es de “acoso hacia una familia que no lo merece”, y que “las reglas del juego democrático no están siendo respetadas”. Además, señaló que es crucial luchar por una democracia que establezca los límites necesarios para garantizar la convivencia entre los ciudadanos, y que estos límites han sido sobrepasados en la actualidad.

En lo que respecta a su pasado como primera dama del Gobierno español durante el mandato de Felipe González, se sabe que Romero no tenía ninguna intención de convertirse en primera dama ni tampoco le ilusionó la idea de instalarse en La Moncloa cuando su entonces marido consiguió la victoria con más de 200 diputados en las elecciones del 28 de octubre de 1982.

Al conocer los resultados, todos se trasladaron al Hotel Palace frente al Congreso de los Diputados. Desde el balcón de la habitación saludaron a la gente congregada, Guerra y Felipe agarrados de la mano. La famosa foto que tomó César Lucas. Carmen también estaba esa noche allí, sin embargo, no saludó al público ni besó en el balcón a su marido como, desde entonces, harían todas sus 'sucesoras': Ana BotellaSonsoles EspinosaElvira Fernández y Begoña Gómez

Desde entonces, la exdiputada socialista trató de mantener el equilibrio ante la enorme exposición mediática a la que se enfrentaba como primera dama y sus inquietudes políticas y sindicales como militante de UGT. Romero ha mantenido desde hace años ese perfil bajo y no suele hacer apariciones públicas, aunque este fin de semana hizo una excepción para mostrar su apoyo a Sánchez.

Los orígenes de Carmen Romero

María del Carmen Julia Romero López  nació en Sevilla en 1946 en el seno de una familia conservadora. Su padre Vicente Romero era un médico militar que llegó a ser concejal en el consistorio franquista de la capital hispalense. Aunque soñaba con ser misionera, en 1964 comenzó a estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras. 

En esos años Carmen pasó de su relación con los grupos cristianos a acercarse a posturas de izquierdas. Eran tiempos convulsos en la universidad española y Carmen, además, tenía intereses culturales.

Su afición al teatro hizo que se convirtiera en amiga de Alfonso Guerra y que a través de él conociera a un grupo de jóvenes socialistas entre los que estaba su futuro marido, Felipe González. En esa época también cantó y tocó la guitarra en Las Manos un grupo folk. Sin embargo, su género favorito eran las rancheras que le cantaba a la guitarra a Felipe. 

Boda por poderes con 'Isidoro'

Unas semanas después de terminar la carrera,  en julio de 1969, Carmen accedió a casarse con Felipe González. Sin embargo, su boda fue un ejemplo de que también se iba a casar con la política. González no pudo asistir a la ceremonia por un compromiso con el partido y se casaron por poderes. El socialista Luis Uruñuela representó a Felipe en la boda. 

Tras una breve luna de miel se fueron a un encuentro en Francia con los socialistas exiliados. Cuando Rodolfo Lloplis, todavía Secretario General, le preguntó a González cuál era su seudónimo para la clandestinidad ante la sorpresa de González fue Carmen Romero quien respondió asegurando que era 'Isidoro'. Romero tomó el nombre de un cuento de su infancia. 

Los primeros años del matrimonio fueron complicados en lo económico.  Felipe vivía de su trabajo como abogado laboralista y Carmen daba varias horas de clase de francés en un instituto mientras preparaba oposiciones. En Sevilla nacieron sus dos primeros hijos: Pablo y David. 

De Sevilla a La Moncloa

Suresnes 1974. Felipe González y sus amigos sevillanos se hacen con el poder del PSOE todavía en el exilio. La vida en Sevilla se acabó y  el matrimonio se mudó en 1975 a Madrid en un piso en la calle del Pez Volador en el barrio de La Estrella. A Carmen nunca le gustó vivir en Madrid y tardó casi un año y medio en conseguir plaza como profesora de literatura en el Instituto Calderón de la Barca.

En cuanto a las amistades se sentía cómoda con Miguel Boyer y su mujer Elena Arnedo, con Carlos Zayas y su pareja Massiel y con el empresario Enrique 'Pichirri' Sarasola y su mujer la colombiana María Cecilia Marulanda. 

Durante los años de la Transición, Carmen rehuía a la prensa aunque participó en las campañas electorales de 1977 y 1979 e incluso concedió una entrevista ¡Hola! como mujer del candidato a la presidencia. Mientras la situación política española vivía una de sus etapas más ajetreadas, los González-Romero tenían a su tercera hija, María, que nació en 1978 unos meses antes de la aprobación de la Constitución. 

Y llegó la campaña de 1982. Carmen se ufanaba en sus declaraciones en no querer dar por sentado que iban a acabar en La Moncloa. En una charla con Carmen Rigalt aseguró que "no iba ejercer de mujer de presidente". Un mantra que se repetía más para convencerse a sí misma que al resto del mundo. 

El 3 de diciembre se instalaron en La Moncloa. Los primeros años Carmen intentó seguir manteniendo su trabajo en el instituto Calderón de la Barca en horario nocturno pero, finalmente, le aconsejaron que era mejor, por seguridad y desplazamientos, dejarlo. 

En esa primera etapa concedió entrevistas a periodistas como Manuel Vázquez Montalbán, a Francisco Umbral para El País y a Jaime Peñafiel para ¡Hola!. Jaime le regaló tras su encuentro un bonsai a Carmen y así empezó Felipe González su famosa colección que luego donó al Jardín Botánico. 

Sin embargo, Carmen parecía no encontrar su sitio. En las entrevistas se confesaba con naturalidad y opinaba de política y de la vida social sin problemas. Luego se arrepentía cuando desde la prensa y la oposición se la criticaba. Intentaba no acudir a actos oficiales pero, en ocasiones, cambiaba de opinión o llegaba a acuerdos con su marido para no provocar comentarios. Así, nunca se sabía si Carmen acudiría o no. 

En 1988 no lo hizo en la visita oficial de Mario Soares, el presidente portugués cuya esposa se quedó sorprendida y provocó una imagen (dos presidentes, una esposa) que llamó la atención pero que indignó mucho cuando se supo que Carmen estaba en Roma alojándose en la embajada con escolta, visitando museos y boutiques de moda. 

Su salto al ruedo político

En otoño de 1989,  Carmen tomó la decisión de dar el salto a la política activa y presentarse al Congreso por la circunscripción de Cádiz. Desde la oposición se criticó mucho que la mujer del presidente saltara al ruedo político. Críticas que luego olvidaron cuando, quince años después, hizo lo mismo  Ana Botella

Carmen obtuvo un gran seguimiento por parte de la prensa durante la campaña y no siempre para bien. Su "jóvenes y jóvenas" en un mitin fue criticado y parodiado durante años. Con todo, obtuvo el escaño y lo revalidó en las siguientes tres convocatorias. En 2004 no repitió en la lista electoral, algo que generó comentarios y los motivos de salida de la lista electoral nunca se aclararon del todo. Cinco años después, por idea de Sonsoles Espinosa, José Luis Rodríguez Zapatero la incluyó en la lista del PSOE al Parlamento Europeo. Se mantuvo en Bruselas hasta 2014. 

Políticamente, Romero también quiso desmarcarse y mantener sus posiciones independientes de su marido. Así, cuando se produjo la ruptura entre UGT y Felipe González, Romero intentó acercar posturas entre su marido y Nicolás Redondo. Cuando el partido se dividió entre 'guerristas' y 'felipistas', Carmen Romero no tuvo problemas en dejarse fotografiar sonriente con Alfonso Guerra en los pasillos del Congreso dejando clara su postura. Por si a alguien le quedaba alguna duda, ya fuera de La Moncloa dijo lo siguiente en una entrevista: "Nunca he sido felipista". 

El divorcio

En 1996, tras el triunfo del PP de José María Aznar, los González-Romero  dejaron Moncloa rumbo a su casa de Somosaguas. La salud del matrimonio ya había sido puesta en entredicho desde hacía años. En 1985 un rumor falso llegó a vincular a Felipe González con Merry Martínez-Bordiú, nieta de Francisco Franco y exmujer de  Jimmy Giménez Arnau. La propia protagonista lo desmintió vía exclusiva. Hubo rumores durante años de relaciones del presidente con todo tipo de mujeres: actrices, una aristócrata andaluza etc. Nunca se confirmó nada, pero el ruido mediático de las crisis matrimoniales tardó en desaparecer. 

A finales de 2008 se hizo pública la ruptura del matrimonio y que Felipe González había iniciado una relación con Mar García Vaquero, cuñada de Pedro Trapote y exsecretaria del que fuera íntimo amigo del presidente, el empresario Luis García Cereceda. Con ella, el expresidente del Gobierno se trasladó a vivir al barrio de Salamanca. En 2012, la pareja contrajo matrimonio. 

Desde entonces, Carmen Romero sólo ha hablado de su situación en una ocasión. Fue en 2010 en Vanity Fair donde aseguró que ella y su marido llevaban años prácticamente separados antes de su divorcio. "Veinte años antes nos habíamos quitado las alianzas", aseguró. 

Poco se sabe de la vida de Carmen Romero hoy día más allá de su aparición pública en Ferraz para mostrar su apoyo a Sánchez. Sentimentalmente se la vinculó tras su divorció con otro histórico socialista, el madrileño José María Mohedano. Una historia de la que nunca hubo confirmación oficial. Hoy vive alejada de la política y de la prensa y es feliz con sus nietos e hijos, coincidiendo en eventos familiares con su exmarido.

➡️ Investigación

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