24 de agosto de 2019
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

La red corrupta que investiga la Audiencia Nacional se habría formado durante el periodo que el socialista Morodo fue embajador español en Caracas

Quién es quién en la trama del exembajador Raúl Morodo con los 4,5 millones pagados por Petróleos de Venezuela

El exembajador junto a Chávez en Caracas y el exministro José Bono.
El exembajador junto a Chávez en Caracas y el exministro José Bono.
La sospechosa muerte de Juan Carlos Márquez en su despacho de Alcobendas, en Madrid, ha marcado un punto de inflexión en la investigación contra el exembajador de España en Venezuela, Raúl Morodo, por casos de corrupción y blanqueo de capitales de dinero, proveniente de la estatal petrolera venezolana PDVSA. El fallecido era uno de los miembros clave de la trama e iba a declarar en varios casos de corrupción relacionados con el régimen chavista ante la Audiencia Nacional.

En elcierredigital.com hacemos un repaso de los implicados en la trama del exembajador español e histórico político socialista, Raúl Morodo. La red de presunta corrupción que investiga la Audiencia Nacional se habría formado durante el periodo que ocupó Morodo en Caracas (2004-2007) como embajador de José Luis Rodrígeuz Zapatero.

Raúl Morodo nació el 9 de enero de 1935, en Ferrol, La Coruña. Morodo es catedrático de Derecho Político y Constitucional. Junto con Enrique Tierno Galván fundó el Partido Socialista Popular (PSP), donde también era integrante fundamental José Bono, que luego sería ministro de Defensa con el PSOE, que vendió a Hugo Chávez varias corbetas para la Marina de Venezuela con tecnología USA.

Morodo, amigo de Bono, estaba considerado como un político clave de la transición española, época en la que fue diputado en las Cortes Generales, al igual que por entonces Pepe Bono, ambos diputados del PSP.

En los noventa ejerció con rector de la Universidad Internacional Melendez Pelayo. Durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero fue recuperado por el leonés para ejercer como embajador en Caracas, cargo que desempeñó entre 2004 y 2007, un período en el que consiguió una importante relación con el fallecido presidente Hugo Chávez.

El 20 de mayo de este año y después de meses de investigación la policía encargada de combatir el blanqueo de capitales lo detuvo por considerarlo el cabecilla de la trama. No obstante, Morodo de 84 años quedó en libertad por su avanzada edad, no así su hijo, Alejo Morodo. El exembajador habría tenido relación con varios miembros del régimen chavista durante su estancia en el país, sus contactos habrían estado encargados luego de realizar falsas contrataciones a nombre de su hijo.

Morodo no figura como firmante de ninguno de los pagos, pero la investigación lo centra como el principal artífice de la trama, que comenzó justo después de su salida de la embajada española en Caracas. Este año, el catedrático recibió sospechosas transferencias de su hijo, por importes de 180.000 euros. Estas transferencias están aún siendo investigadas por la policía antiblanqueo.

El exembajador de Zapatero durante un homenaje a Chávez.

Alejo Morodo figura en los papeles de los pago desvelados en el año 2015 por El País, como beneficiario de varios pagos de miles de euros por concepto de “asesorías”.

Alejo era el representante de Aequitas Abogados Consultores Asociados SL, domiciliada en la calle Fortuny de Madrid. Esta empresa sería la beneficiaria de los contratos millonarios de PDVSA, que era representada por el fallecido Juan Carlos Márquez. En el primer pago, realizado en 2008, un año después de la salida de Raúl Morodo de la embajada en Caracas, recibió 700.000 euros de los cuales 660.000 eran honorarios profesionales y 40.000 por pagos reembolsables.

Los pagos se justificaban por una supuesta asesoría del despacho a la estatal PDVSA en operaciones en España y Portugal. El contrato fue firmado en Caracas. El segundo contrato fue firmado en 2011, esta vez, con lo sociedad panameña Furnival Barristers Corp, una sociedad off shore, siendo Alejo el apoderado. El valor del contrato fue de 526.880 euros. Justo el año siguiente se firmó un nuevo contrato por valor de 1.584.000 euros, otra vez con la española Aequitas Abogados y Consultores Asociados SL. Aunque Morodo hijo fue quien cobró, se sospecha de que fue utilizado por su padre, que no pretendía recibir pagos a su nombre.

Otro de los hombres "clave" de la trama fue Rafael Ramírez. Ingeniero  y político venezolano fue uno de los hombres más fuertes del chavismo. Fue ministro de Poder Popular de Petróleo y Minería entre los años 2002 y 2013 y Presidente de PDVSA entre 2004 y 2013. Esta época fue denominada por algunas fuentes del parlamento venezolano como la principal época de expoliación de la empresa, que representa el 90% de los ingresos del país.

En 2017, después de renunciar y separarse del régimen, Ramirez comenzó a ser investigado por la fiscalía de Maduro por delitos de corrupción. Actualmente se le acusa por la sustracción de 500 millones de euros de la petrolera. En los papeles firmados por Márquez, se asegura representar a “el ministro”.

Fuentes periodísticas locales consultadas por elcierredigital.com indican a Ramírez como uno de los hombres más poderosos del país controlando la empresa más grande y responsable de financiar al régimen chavista. Algunos de los precedentes de corrupción llegaron de la mano de sus primos, Diego Salazar y Bastidas Ramírez, que ocultaron en la Banca Privada de Andorra (BPA) varios millones que recibieron de PDVSA.

Rafael Ramírez, exministro de minas de Chávez.

Juan Carlos Márquez. 48 años. Juan Carlos no era un simple directivo de PDVSA que firmaba contratos con Morodo bajo órdenes. Era el secretario general de Entes Corporativos. Fue el responsable de gestionar movimientos de millones de dólares de la estatal petrolera dirigida por Ramírez a diversas cuentas. Entre ellas la de Morodo, es por ello que la Audiencia Nacional quería utlizar su testimonio para varias causas en Estados Unidos y España.

Ramírez firmó en nombre de la compañía los tres principales contratos con Alejo Morodo. El 20 de mayo el juez pidió su detención, cosa que no ocurrió hasta el 18 de julio, cuando el exjerarca chavista pisó Barajas en un avión procedente de Estados Unidos. El hombre clave de la investigación declaró ante la Audiencia y aceptó haber firmado los cheques de PDVSA; no obstante, apareció muerto en su despacho Alcobendas el domingo, dos días después de declarar.

Aunque las primeras autopsias apuntaban al suicidio fuentes consultadas por varios medios señalan el asesinato como causa de la muerte de Márquez que fue encontrado ahorcado. Ahora la Policía española investiga la muerte del exjerarca chavista y compara la letra dejada en una nota de despedida con la suya original.

COMPARTIR: